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La Residencia Escolar ‘Javier López’ de Valverde del Camino, un ejemplo de cómo la educación puede cambiar el mundo

Enclavado en un punto estratégico de la provincia de Huelva, desde su apertura, este centro ha sido el hogar de más de 5.000 onubenses que se han formado académicamente gracias a su acogida. Hoy repasamos el día a día de sus instalaciones, donde los alumnos adquieren habilidades para el estudio, al tiempo que viven experiencias inolvidables, junto a unos compañeros que se convierten en amigos para siempre.

Imagen de la Residencia Escolar ‘Javier López’, situada en Valverde del Camino.

Mari Paz Díaz. La educación en Valverde del Camino ha encontrado un rincón en el que la formación se presenta en mayúsculas. Nos referimos a la Residencia Escolar ‘Javier López’, un centro educativo cuya historia va unida al IES Don Bosco. Su trayectoria hunde sus raíces en la primera mitad del siglo XX, cuando su funcionamiento giraba alrededor de la vida académica y docente, junto a la de alumnos internos. Así fue hasta mediados de los años setenta, cuando, ante la imposibilidad de dar cobertura a la gran demanda de alumnos, los directivos se ven en la necesidad de construir un nuevo edificio que diera cobertura a la nueva situación, después de que se intentaran, sin mucho éxito, otras residencias provisionales. 

Un centro que cuenta con una amplia e interesante historia.

Según recogen los docentes Tomás López López y Francisco González Ortiz a la hora de narrar la historia del centro en su web, fue en 1968 cuando se decide la creación de un Colegio Menor con capacidad para 300 alumnos del Taller Escuela y dejando abierta la posibilidad de que, en un futuro próximo, también pudieran alojarse en él alumnos del Instituto de Segunda Enseñanza de inminente creación por aquel entonces. Un edificio que iniciaba su construcción en 1973, pero cuyas obras quedarían paralizadas hasta años después, lo que, incluso, provocó encierros y manifestaciones de alumnos y profesores. 

Fue en los años ochenta cuando la entidad empieza a cobrar relevancia.

Un punto de inflexión en la historia de la residencia se produce en el curso 1988/89, cuando el Ministerio de Educación inicia las trasferencias de estos centros a la Consejería de Educación y Ciencia de la Junta de Andalucía, para, en 1989, formando parte ya de la consejería, constituirse la Residencia Escolar de EE.MM., desvinculada del instituto.  Fue entonces cuando la residencia toma vida propia. Luego, con el tiempo, se decidió cambiar su denominación de Residencia Escolar EEMM al de Residencia ‘Javier López Guilarte’, en homenaje a un compañero del centro fallecido, por su inestimable labor para conseguir la finalización del centro.




La residencia como tal comenzó a funcionar con 200 alumnos.

Esta institución educativa empezó a funcionar con 200 alumnos aproximadamente, incorporándose a partir de entonces residentes para estudiar Bachillerato en el instituto Diego Angulo. Todo ello provocó que sufriera una gran transformación, llegando alumnos de la provincia de Sevilla, Cádiz e, incluso, 25 alumnos saharauis, cuyos familiares se encontraban refugiados en el desierto de Argelia, además de alumnos de Primaria con problemas socio-familiares.

A lo largo de su trayectoria, han pasado por sus instalaciones hasta 5.000 jóvenes.

Según nos cuenta el Jefe de Actividades de la Residencia ‘Javier López’ de Valverde del Camino, el olontense de 34 años Juan Cristóbal Domínguez Cabeza, la puesta en marcha de este colegio se remonta a “principios de los años 80, cuando surge la necesidad de acoger a numerosos alumnos y alumnas de toda la provincia de Huelva, debido a que la oferta educativa en sus localidades era bastante escasa. Jóvenes onubenses que se desplazaban hasta Valverde del Camino para poder realizar sus estudios en esta localidad”.  Desde entonces hasta ahora, el centro se ha convertido en el hogar de más de 5.000 onubenses a lo largo de su historia.



Son muchos los momentos de convivencia que viven los jóvenes.

Onubenses que han tenido la oportunidad de estudiar gracias a los servicios de esta residencia, un hogar en el que se ofrece manutención y alojamiento, acogiendo a 150 jóvenes de entre 12 y 21 años cada curso académico. Estos residentes llegan a sus instalaciones los domingos a partir de las 21.00 horas y se marchan a casa los viernes por la tarde, después de clase. “Se intenta ayudar a nuestros jóvenes en todos los aspectos (académicos y personales), con propuestas cada tarde. Para ello, contamos con 38 trabajadores que dan lo mejor de sí para que se sientan atendidos en todo momento. Docentes, monitores, cocineros, ordenanzas, limpiadoras…, cuidan hasta el más mínimo detalle en su trabajo”, explica el jefe de actividades.

Imagen de una de las jornadas de senderismo.

En el día a día, son muchas las actividades y talleres que se organizan para que los residentes tengan un refuerzo educativo importante de cara a su futuro laboral, sin olvidar que tienen un horario estructurado para crear un hábito de estudio y organizativo en sus vidas. Todo ello se une, además, a una programación especial que se desarrolla a lo largo del curso y que incluye jornadas de senderismo por el entorno natural de Valverde del Camino, talleres deportivos de fútbol sala y tenis de mesa, una semana cultural, partidas de Paintball, concursos y campeonatos, como un concurso de fotografía con el móvil o campeonatos de futbolín, entre otras propuestas. Todo ello favorece el cultivo de valores, como la solidaridad, el esfuerzo, el compañerismo o la educación contra la violencia.

En la piscina.

En la actualidad, contando con la dirección de Jesús Llanes Márquez desde el curso académico 2011/2012, la residencia da cabida a 150 residentes repartidos en 60 habitaciones. En este aspecto, Domínguez Cabeza destaca que “cada año recibimos cientos de solicitudes para poder estudiar en nuestro centro, lo cual nos llena de orgullo. En breve, durante el mes de marzo, se abre el plazo de solicitud para el curso 2019/2020″.

Los residentes reciben manutención y alojamiento.

En concreto, la oferta educativa del ‘Javier López’ de Valverde se centra en Secundaria (de 1º a 4º de ESO); Soldadura y Cocina de 1º y 2º de Formación Básica Profesional; 1º y 2º de Bachillerato; 1º y 2º Ciclo Formativo de Grado Medio en las áreas de Informática, Atención a Personas en Situación de Dependencia, Madera, Complemento y Calzado, Cocina, Soldadura, Electromecánica y Electricidad; y Educación Infantil de 1º y 2º Ciclo Formativo de Grado Superior. Los más demandados son los grados formativos.

El centro recibe cientos de solicitudes cada año.

Todo ello beneficia a alumnos y alumnas de toda la provincia. Por ejemplo, este año cuentan con estudiantes procedente de municipios tan variados como Villablanca, Ayamonte, Niebla, Manzanilla, Bonares, Chucena, Beas, Cabezas Rubias, Santa Bárbara, Rosal de la Frontera, Cueva de la Mora, Tharsis, Almonte, San Bartolomé de la Torre, Aracena, Trigueros, Zalamea, Moguer, La Palma del Condado, Cumbres de San Bartolomé, Villalba, Cumbres Mayores, Cumbres del Medio, Cumbres Menores, Villarasa, Rociana, Zufre, Arroyo Molino de León, Jabugo, Punta Umbría, Isla Cristina, Lucena del Puerto, Los Marines o Paterna del Campo, entre otros. 

Hay un alto porcentaje de aprobados entre sus residentes.

Unos estudiantes entre los que hay un alto porcentaje de aprobados, puesto que, en el curso 2017/2018, promocionó el 90% de sus alumnos. Además, gran parte del alumnado que termina sus estudios encuentra un puesto de trabajo, sobre todo los que realizan ciclos formativos. Datos que ponen de manifiesto el importante papel jugado por esta residencia dentro del sistema educativo actual. Incluso, el centro cuenta con una Asociación de Antiguos Alumnos, que goza de buena salud. 

Esperan mejorar sus instalaciones e, incluso, construir una piscina de verano.

De cara al futuro, desde la residencia se plantean diferentes proyectos, como seguir mejorando sus instalaciones, porque, como puntualiza Juan Cristóbal, “si es verdad que en los últimos años hemos realizado bastantes reformas del edificio (tenemos un gimnasio, sala de juegos dotada con futbolín, mesas de pin pon y diana, un salón de actos…), pero nos encantaría poder construir una piscina para el verano, a ver si puede ser… Por otro lado, otro de nuestros proyectos más ambiciosos, es poder utilizar nuestras instalaciones en los meses de verano para realizar campamentos de inglés para jóvenes. Nos llenaría de orgullo poder ver esta iniciativa en marcha”.

Una labor que en 2003 fue reconocida con la Medalla de Oro de Valverde del Camino.

Una labor que, en el año 2003, recibió la Medalla de Oro de la Ciudad por parte del Ayuntamiento de Valverde del Camino, “en reconocimiento a la valiosa contribución a la educación de los jóvenes de toda la provincia”. Y es que, como dice su jefe de actividades, “estamos seguros que si aprovecháis las oportunidades que os brinda esta residencia, podréis labraros un futuro muy prometedor. Aquí viviréis experiencias únicas, recuerdos imborrables y, sobre todo, conoceréis amigos para siempre. Por parte de nuestro personal, se os garantiza esfuerzo y dedicación al máximo”. 








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