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La mujer en la industria onubense, hacia la conquista de los cargos de responsabilidad

La industria, mundo tradicionalmente imperado por hombres, va cambiando y aceptando la capacidad de la mujer para desempeñar puestos de muy distinta naturaleza. Contamos con el testimonio de dos trabajadoras del sector industrial onubense que nos cuentan su experiencia, tanto laboral como personal, rodeadas de hombres.

La mujer va ganando importancia en el sector de la industria.

Cristina Morales. La mujer poco a poco va saltando obstáculos y demostrando su valía profesional para desempeñar cualquier tarea, exactamente igual que el hombre. El hecho de ser mujer, suele llevar consigo múltiples dificultades asentadas en falsas ideas y prejuicios que encrudecen aún más, el proceso de búsqueda de empleo. Ideas preconcebidas como que la mujer no puede tomar decisiones crudas por su extrema sensibilidad, que no tiene fuerza para ciertos trabajos físicos o que puede quedarse embarazada en cualquier momento y causar baja laboral, son excusas que refuerzan esa discriminación hacia el sexo femenino. 

En la actualidad la lucha de las mujeres se ha incrementado con el objetivo de reivindicar una igualdad de derechos con respecto al hombre, como por ejemplo, igualdad salarial, algo que no se da a día de hoy en ciertos sectores económicos. El techo de cristal es otra realidad con la que se presentan las mujeres, definido como la mayor dificultad del sexo femenino de llegar a sustentar cargos de alta responsabilidad, poseer el mando. Todas estas dificultades, al contrario de decaer la marcha feminista, la están motivando a seguir luchando y a que sus reivindicaciones se conviertan en realidad, aunque a veces veamos su materialización demasiado lejana.

La Asociación de Industrias Químicas, Básicas y Energéticas de Huelva, lleva años tratando de  fomentar el incremento de mujeres en sus plantillas y destacando su papel, aunque tradicionalmente minoritario pero que, poco a poco va ganando fuerza. AIQBE cuenta en la actualidad con 14 miembros, que juntos suman 15 plantas de producción en los términos municipales de Huelva y Palos de la Frontera y que conforman el núcleo más significativo de la actividad industrial andaluza y uno de los más importantes del país. Contando con los datos extraídos de su memoria del año 2017, podemos esclarecer la importancia de la mujer en las empresas que integran esta asociación.




Las empresas de AIQBE trabajan en materia de igualdad.

Del total de la plantilla de este conglomerado industrial onubense, 2.175, esa tendencia no oculta que aún solo un 11% son mujeres, frente al 89% de hombres. Por franja de edad, el mayor porcentaje de trabajadoras se encuentra entre las menos de 26 años, con un 42,9%. En otras edades, el porcentaje de mujeres disminuye, ya que en la franja de 26 a 40 años, nos encontramos un 11, 5%, en la que comprende las edades de 41 a 50 años, baja al 10,3% y, en mayores de 55 años, el índice es del 5,4%. 

Sin embargo, un indicador importante del avance hacia la igualdad entre hombres y mujeres es el número de mujeres que sostiene un puesto de mando, ya que hace ver que, además de presentes, las mujeres son valoradas dentro del organigrama de una empresa. Del total de la plantilla de las empresas que componen AIQBE, un 31% tiene un puesto de alta responsabilidad, de mando. De ese porcentaje, las mujeres suponen un 5%, frente al 26% de hombres. Sin embargo, teniendo en cuenta el número de mujeres que trabajan en el sector industrial onubense, un 50% de ellas tiene un cargo superior, venciendo a los hombres que, aunque son muchos más los que forman parte de la plantilla, la mayoría no sustentan un cargo de responsabilidad.




Estos datos nos muestran que, aunque en términos absolutos el empleo femenino sigue siendo minoritario, se aprecia el esfuerzo de las empresas en la incorporación de la mujer a las plantillas y a los puestos con responsabilidad de mando. Por ello, las empresas asociadas de AIQBE cuentan con planes orientados a fomentar la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, alcanzando una justa equiparación laboral, y están plenamente comprometidas con la lucha contra la discriminación y el acoso de cualquier tipo.

María José Oltra trabaja en Fertiberia como química.

Para personificar todos estos datos numéricos, HBN ha entrevistado a dos mujeres que trabajan en algunas de las empresas industriales de Huelva, con el objetivo de conocer en primera persona su experiencia en este sector, tan dominado por los hombres, y si se han sentido en algún momento, infravaloradas o despreciadas en su ambiente laboral.

Comenzamos con María José Oltra González de la Mota, una cordobesa de nacimiento, gaditana de adopción y onubense por amor desde 2002, que trabaja en Fertiberia como química, en la especialidad Industrial. A sus 42 años, es licenciada en Química por la Universidad de Sevilla, Técnico Superior en Prevención de Riesgos Laborales por la US y Máster en Ingeniería Ambiental por la Universidad de Huelva. A pesar de no haber nacido en tierras onubenses, aquí ha formado su familia y encontró el lugar donde siempre había querido trabajar. Su padre estuvo muchos años en el área de mantenimiento de hospitales, y desde pequeña siempre le llamó la atención ese mundo lleno de válvulas. Es por ello que quiso hacer la especialidad industrial dentro de la Química. Durante sus estudios en la universidad visitó el Polo Químico de Huelva para hacer prácticas durante algunos veranos, y es justo el momento en el que reafirmó su decisión de trabajar en la Industria.

En la primavera de 2003 comienza su experiencia laboral en Huelva, pero no es hasta julio de 2005 cuando entra a formar parte de la industria onubense, en concreto en la fábrica de Fertiberia de Huelva. Entró como jefa de servicios generales y almacenamiento de amoníaco y se encargaba de controlar la calidad del agua de las calderas, el turbogenerador y, además, era técnico de apoyo de la planta más moderna de Europa de ácido sulfúrico. En 2010 pasó a ser la jefa de la planta de abonos complejos NPK y actualmente ocupa el puesto de jefa de producción de la fábrica de Fertiberia de Huelva, encargándose de la programación y control de los parámetros de fabricación, así como del control de la calidad física y química del abono final, por lo que su perfil se encuadra dentro del área productiva.

Está muy unida a sus compañeros.

Desde su punto de vista, María José Oltra se siente afortunada de pertenecer a una de las empresas de la industria donde el ratio de mujeres es de los más altos. Cuenta con un gran número de compañeras y que sustentan puestos de gran responsabilidad, como la jefa de aprovisionamiento, Carlota, la jefa de electricidad e instrumentación, Cristina, jefas de manutención como Ana y Mª Ángeles, coordinadoras de calidad y medioambiente como Lucía y Cristina, jefas de RRHH y administración como Rocío e Irene, operadoras como Mª Victoria, jefa de ensacado como Soraya, Ingenieras en I+D como Cinta y una jefa de laboratorio como María, entre muchas otras. Sin embargo, es consciente de que eso no es la norma ni lo común en su sector, a pesar de los pasos que se están dando en esta dirección. Sigue sintiendo que vive en un mundo mayoritariamente de hombres donde la mujer todavía tiene mucho que aportar. En su caso, afirma no haberse encontrado con más dificultades por el hecho de ser mujer, sino todo lo contrario, ya que ha contado con grandes compañeros entre los que se ha sentido siempre muy respetada y querida, y aún le sigue ocurriendo.

El caso de esta química es muy significativo, ya que tuvo la suerte y, a la vez gran reto, de ser la primera mujer en producción de la fábrica, por lo que tuvo que contar con una enseñanza y asesoramiento prestados, únicamente, por hombres, a los que les está muy agradecida, ya que ellos le enseñaron todo lo que ahora sabe. Su trabajo le apasiona, lo que más le gusta de él es, precisamente, el contacto con sus compañeros a través del trabajo en equipo, ningún logro es posible sin el trabajo y la aportación de todos, ya que todos los puestos de una fábrica son importantes para el buen desempeño de la misma. Si tiene que decir algo negativo de su ocupación es que es muy absorbente y a veces le deja sin energía para disfrutar plenamente de su familia, que es su verdadera pasión. 

María Mercedes Tur Cañavate es responsable de Administración, compras y Logística en Algry Química.

Para conocer otro punto de vista y otra experiencia muy diferente en el sector industrial onubense, hemos contado con el testimonio de María Mercedes Tur Cañavate, responsable de Administración, compras y Logística en Algry Química, S. L. empresa del Grupo Alter, dedicada a la fabricación de sales de colina. Nacida en Huelva, estudió en la Antigua Escuela Francesa y en el Instituto Politécnico La Rábida, cursando el grado de Técnico Superior en Administración. A los 20 años, comenzó a trabajar en oficinas de varios sectores como la distribución, la alimentación, el mueble, la vivienda, entre otros. Es en 1999, a través de una selección de personal desde Madrid, cuando se incorporar al sector industrial, precisamente en la empresa a la que pertenece y que es uno de los mayores fabricantes de derivados de colina en Europa, que colabora estrechamente con compañías farmacéuticas, de nutrición humana y animal, tanto en Europa como en otros continentes.

Mercedes Tur nos cuenta sobre su actual puesto de trabajo, afirmando que como Técnico de Administración en fábrica, el trabajo es muy variado ya que abarca muchos aspectos documentales, tanto internos y que afectan a la planta, como lo relativo al personal o a los servicios generales, como las cuestiones externas, tales como el trato con la administración pública, ayuntamientos, empresas del sector y el vínculo de estas, AIQB. Como responsable de logística, nos cuenta que la gestión es muy dinámica y muy diversa. El 90% de las salidas de mercancía son con destino internacional, con lo que tanto ella como el personal de logística y almacén a su cargo, forman un gran equipo que hace funcionar día a día todo el engranaje, trabajando con asiduidad con el sector del transporte terrestre, marítimo y aéreo. Para llevar a cabo todo esto, la gestión de compras es fundamental, ya que consiste en proveer a la planta de sus necesidades, al almacén y al personal. Es una tarea gratificante que le produce bastante satisfacción. Las oficinas centrales de su empresa están en Madrid, por lo que los departamentos del grupo industrial resultan clave para llevar a cabo todo el trabajo aquí.

Cada vez hay más mujeres trabajando en la industria de Huelva.

En cuanto a cómo se siente en su entorno laboral siendo mujer, Mercedes Tur piensa que la industria ha dado un gran paso, sobre todo en Huelva. A lo largo de su trayectoria profesional, ha visto como la mujer se incorporaba cada vez más a puestos técnicos y directivos en esta área mientras que, en los años en que su padre trabajaba en el polo, era impensable que hubiera puestos distintos al de secretaria en una planta. Sin embargo y a pesar del avance social, sí siente que el pertenecer al sexo femenino ha sido un obstáculo en su vida profesional, ya que en varias ocasiones ha vivido, en sus carnes, su eliminación en un proceso por el hecho de ser mujer, sin más explicaciones. Añade además que los propios entrevistadores no se esforzaron en ocultar el motivo de no estar seleccionada al final de un proceso completo, después de superar varias pruebas y entrevistas.

Sin embargo, esta idea no se extiende a su experiencia en el sector industrial, ya que comparte la mitad de su departamento con personal del género femenino y en el resto de los departamentos también abunda, notando además como las mujeres van ganando terreno a los hombres en puestos técnicos y de alta responsabilidad. Esta onubense, volcada desde sus inicios en el mundo laboral en la administración, se siente contenta y satisfecha con su actual trabajo. Admite que lo que más le gusta de él es trabajar en equipo y sentir que forma parte de un sector tan relevante en Huelva. Si tiene algo negativo que decir en cuanto a su ocupación, sería el horario, ya que supone una dificultad para la vida laboral y familiar, ya que está casada y es madre.

Queda ver cómo sigue actuando el sector en materia de igualdad.

Dos mujeres muy distintas pero con un denominador común, su desarrollo profesional en un sector tradicionalmente pensado para hombres. Ambas han sido testigo del avance social y de la tendencia hacia la igualdad en el mundo laboral, aunque comparten la idea de que aún queda mucho por hacer. El sector industrial onubense trabaja en la dirección marcada hacia conseguir equidad entre géneros, emprendiendo proyectos y acciones en este sentido. Solo queda ver cómo evoluciona la tendencia y qué actitud siguen tomando las empresas de la industria de Huelva.






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