Salvadores y redimidos

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Foto: buscandountrabajo.net
Foto: buscandountrabajo.net

Benito de la Morena. Hace poco más de dos mil años nació el Salvador de los cristianos, en el antes y el después, hemos tenido conocimiento de grandes personas que han dedicado su vida en “pro” de la Humanidad. También recordamos aquellos que no tuvieron la fortuna de que su vida coincidiera con ellos y les tocó malvivir con tiranos y dictadores que no respetaron los mínimos derechos que el ser humano tiene para desarrollar su vida en armonía biológica y espiritual.

Si analizo la época que me ha tocado vivir, observo, desde mi “parcela occidental”, como los movimientos de los líderes de piel blanca son más o menos coincidentes y las diferencias son matices pequeños, más o menos como ha venido sucediendo a lo largo de la historia.



Al igual que la brújula marca el Norte magnético, el magnetismo del poder está orientando a nuestros líderes a recomendarnos, o a obligarnos, según el grado de “tiranía”, a seguir el camino de lo que yo llamaría el “consumismo progresista”, donde los transgénicos van ganando la partida y las drogas duras y menos duras, anulan las voluntades de nuestros jóvenes. El vestir, es otro tema de “moda” en lo que el precio se mira poco, si al joven le entusiasma las zapatillas anatómicas y los pantalones rotos con manchas de lejía incluida,  preciosque pueden superar al tradicional traje de los llamados “carcas” conservadores. Y sobre el comer, no digo nada, pues casi todos deglutimos lo que nos den,pues ya se encargarán “otros” de que nos apetezca el producto, ofreciendo al paladar el sabor químico adecuado para cada gusto.

Motivos para gastar no-falta, empezamos por las “rebajas” de Navidad, continuamos con las de los Reyes, les siguen las de enero, las de febrero, que si día del padre, madre y abuela, Semana Santa, fines de semana de alquiler en la naturaleza, cruceros, vacaciones ruidosas o tranquilas, a elegir, fiestas para jóvenes los jueves, viernes, sábado y domingo según la Comunidad autónoma, estamos surcando el “life motive” de nuestra existencia y todo ello aderezado desde la “tele”, ese objeto aparentemente inmóvil que recibe imágenes a distancia mediante ondas hertzianas y las reproduce sobre una pantalla que contemplamos con anhelo, pues nos hace más compañía que la pareja o la familia, y que además nos da los consejos adecuados sobre cómo gastar todo nuestro salario, de manera que no se desperdicie un euro, pues “su” euro, “mi” euro, “nuestro” euro, está ya predestinado desde el momento de su nacimiento en la Fábrica de Moneda y Timbre.



Pero lo grave es cuando esa Televisión se convierte en tendenciosa y nos vende, además de “calidad de vida” material para hacer ricos a los “otros” también se transforma en “salvadora”, y ofrece sus encantos a los de la primera, segunda y tercera edad con un despliegue de medios altamente atractivos y competitivo, con el fin de darnos confort, bienestar y placidez de vida, a cambio de no pensar y dejar que los nuevos “dioses” de la política decidan por nosotros. Hoy a la tele le ha salido una feroz competencia, el amado “móvil”, sustituto del profesor y menos aburrido que los consejos de papa y mama.

Aquellos que aún pretendemos encontrar refugio en el espíritu, y que intentamos comunicar diariamente con nuestra conciencia, no podemos dejar de pensar que dentro de la “tele” y del “móvil” hay algo más que unos cables y circuitos, y que son unos de los disfraces que los “poderes mediáticos” usan para pretenden dirigir los destinos y las mentes de la población “sencilla”, hacia doctrinas que están cargadas de ambición desmesurada por acaparar riquezas y dominar nuestra voluntad, asumiendo así la protección de estos inteligentes “salvadores”



Ante ese porvenir yo me sigo aferrando, y no sólo por Navidad, a la Redención de aquél Salvador que murió en la Cruz.