La profesora puebleña María Dolores Carrasco descubre las bibliotecas británicas de las zonas mineras de Huelva y el Alentejo portugués

Después de sacar del olvido la Biblioteca Victoriana de Bellavista, en Minas de Riotinto, esta investigadora presenta ahora un nuevo trabajo en el que amplía el espectro de este tipo de salas a través del libro 'Las bibliotecas victorianas en las cuencas mineras del suroeste peninsular: Huelva y Alentejo (siglos XIX-XX)', con el que pone en valor estos centros y sus fondos bibliográficos, ignorados hasta la actualidad en el ámbito académico. Un área fundamental para conocer la presencia británica en la Faja Pirítica Ibérica.

María Dolores, durante la presentación de su primer libro ‘Una biblioteca victoriana en Minas de Riotinto’. / Foto: Pedro Carrasco.

Mari Paz Díaz. La profesora de Puebla de Guzmán María Dolores Carrasco Canelo desveló hace unos años la importancia de la Biblioteca Victoriana que crearon los ingleses del barrio inglés de Bellavista, en Minas de Riotinto. Una auténtica joya desconocida por muchos, que veía la luz tras el trabajo de investigación realizado por esta licenciada en Filología Inglesa y Humanidades por la Universidad de Huelva, docente en el IES del Andévalo de Puebla de Guzmán, y que se publicaba en el libro titulado Una biblioteca victoriana en Minas de Riotinto.

Portada de la obra, editada por el Servicio de Publicaciones de la Universidad de Huelva.

Un trabajo que ponía de manifiesto el interés por la lectura de los británicos que residían en la Cuenca Minera de Huelva, como recogimos en un anterior reportaje, publicado en HBN. Un centro cultural que atravesó diferentes momentos a lo largo de su historia, viviendo un punto de inflexión a partir de 1954, cuando estas minas onubenses volvieron a manos españolas.

Ahora publica el libro ‘Las bibliotecas victorianas en las cuencas mineras del suroeste peninsular: Huelva y Alentejo (siglos XIX-XX)’.

Ahora, tras esa primera aproximación a las entrañas de este emblemático lugar de la Cuenca, Mariló Carrasco vuelve a sorprendernos con una nueva obra en la que profundiza en la importancia de este tipo de espacios a partir de la segunda mitad del siglo XIX en las zonas mineras, no sólo de Huelva, sino también del Alentejo portugués. Un interesante estudio con el que salen del olvido estas bibliotecas y salas de lectura británicas que habían sido ignoradas académicamente hablando hasta el momento, poniendo al descubierto la riqueza de la Biblioteca de Bellavista, en Riotinto, pero también de otros espacios similares, como la hallada en las minas de São Domingos, en Mértola (Portugal), donde se conservan casi 2.000 libros. Un trabajo que ahora ve la luz a través de una nueva publicación titulada Las bibliotecas victorianas en las cuencas mineras del suroeste peninsular: Huelva y Alentejo (siglos XIX-XX), una obra que hemos querido conocer en profundidad en esta entrevista.




La investigadora descubre las bibliotecas inglesas de otras zonas mineras, más allá de Riotinto.

-Mariló, después de tu primer trabajo sobre la Biblioteca Victoriana de Riotinto, ahora presentas un nuevo estudio. ¿Qué novedades introduce? 
-Una biblioteca victoriana en Minas de Riotinto fue mi primera publicación, fruto del proceso inicial de investigación en el que me hallo inmersa. El rastro inglés estudiado en aquel caso venía marcado por la huella de libros victorianos y de gestiones que durante décadas se llevaron a cabo en esa localidad. Las bibliotecas victorianas en las cuencas mineras del suroeste peninsular: Huelva y Alentejo (siglos XIX-XX) supone una profundización en ese mismo proceso de lectura vivo que analizo en el primer volumen, reflejo y consecuencia directa de una época donde el mercado del libro y las novedades de la sociedad victoriana descienden de la Revolución Industrial y llegan a todos los rincones del Imperio, incluso a aquellos que no fueron colonias, pero donde se instalaron por intereses económicos, como son los casos que pormenorizo. Se trata de una ampliación, ya que no me centro única y exclusivamente en Minas de Riotinto, más bien analizo el patrón de bibliotecas y/o salas de lectura que los británicos instalaron en las colonias o enclaves en los que ellos se afincaron con mentalidad colonial en la segunda mitad del siglo XIX, para pasar a estudiar varios casos concretos, tanto en la provincia de Huelva, España, como en la región del Alentejo, en el sur del Portugal.

La lectura jugó un papel fundamental en la sociedad británica.

-¿Cuáles son las principales conclusiones a las que has llegado? 
-Son varias las conclusiones a las que me ha llevado este trabajo. La sociedad británica siempre se ha mostrado muy celosa de su cultura y estilo de vida, que, en plena época colonial, reproducía allá donde se instalaba viviendo en un microcosmo que abarcaba todos los ámbitos de la vida diaria y profesional. En ambas esferas estaba muy presente la lectura, ya fuera placentera y privada, como ocio y actividad recreativa, o desde las demandas profesionales y públicas que sus labores les exigían. Este estudio expone claramente el papel de la lectura para la sociedad británica y cómo esa realidad les llevó a desarrollar un patrón y red de bibliotecas por toda la geografía que ocupaban. Además, los documentos oficiales analizados sobre la gestión y administración de las bibliotecas y salas de lectura de este estudio, -como la biblioteca del English Club of Rio Tinto, la sala de lectura del Huelva Seamen’s Institute y la biblioteca Amélia en Mina de Santo Domingos-, responden a un intento sistemático y organizado de acumular un canon tradicional con aspectos variados de la cultura inglesa, cubriendo siempre los apartados básicos de filosofía, historia, religión, sin ignorar la literatura canónica inglesa que incluyó, sobre todo en el caso de Riotinto, obras clásicas greco-latinas, europeas y norteamericanas.




Viviendas del Barrio inglés de Bellavista, en Minas de Riotinto.

-¿De qué fuentes has bebido a la hora de realizar esta investigación? 
-Este trabajo parte de una revisión teórica de estudios preliminares sobre la tradición británica en la gestión y administración de las bibliotecas británicas de diferente índole y naturaleza a lo largo de los siglos XIX y XX, con la relevancia que tuvo la Ley Ewart de 1850 para la gestión y administración de las bibliotecas públicas. Asimismo, se ha partido de la perspectiva revisionista que ofrecen las líneas de estudio del Neo-victorianismo y las propuestas de Mark Lewellyn para descifrar la “presencia visible” del pasado victoriano e ir más allá del concepto conservador de lo “victoriano” en nuestra realidad actual. El neo-victorianismo permite con ojos contemporáneos valorar críticamente los conceptos victorianos sacados a la luz en este estudio, tales como la ideología de la educación, de los valores del esfuerzo, progreso y control estricto del orden, censura y ocio.

La importancia de este estudio está en su originalidad.

No obstante,  la importancia de este trabajo radica en su originalidad, en el hecho de que no exista ningún otro estudio que verse sobre este tema, salvo mi primera publicación, y le ofrece a la comunidad científica una parcela más del saber al sacar del olvido el valor cultural y testimonial de estas bibliotecas y/o salas de lectura y de sus fondos bibliográficos, ignorados hasta la actualidad en el ámbito académico. Se pretende así paliar el vacío bibliográfico existente sobre un aspecto más de la innegable influencia que constituyó el paso de lo británico por parte de la Faja Pirítica Ibérica.

Mariló lleva diez años dedicada a esta investigación.

-¿Cuánto tiempo has venido desarrollando este trabajo?
-Comencé a trabajar en esta línea de investigación hará unos 10 años. Primero se publicó Una biblioteca victoriana en Minas de Riotinto en 2013 y me tomé un año sabático cuando tuve a mis hijos, dos gemelos que hoy en día tienen 5 años. Posteriormente, seguí profundizando en el tema hasta sacar a la luz la actual publicación estos últimos días.

-¿Qué supone para ti la Biblioteca Victoriana de Riotinto?
-Las bibliotecas victorianas en las cuencas mineras del suroeste peninsular: Huelva y Alentejo (siglos XIX-XX) completa Una biblioteca victoriana en Minas de Riotinto en cuanto a su contexto histórico cultural. Pero lo más importante es que demuestra que el caso de la biblioteca  victoriana de Minas de Riotinto no fue un ejemplo único y anecdótico o casual, sino que entraba dentro del entramado de red de bibliotecas británicas sui generis de la época.

Apuesta por el estudio y prevalencia de las Humanidades.

-Tras acabar esta investigación, ¿qué estás haciendo en la actualidad?
-En la actualidad, sigo colaborando en un grupo de investigación de la Universidad de Huelva con la que fue mi directora de tesis, la Doctora María Losada Friend, junto con otros profesores. De todos ellos, he y sigo aprendido y disfrutando de la fascinante labor que supone la investigación en el campo de las Humanidades. En la sociedad de hoy en día prima el avance científico y tecnológico y se considera que las Humanidades no sirven para nada, a mí me gusta pensar que no son esclavas de nada ni de nadie, en especial de la utilidad pragmática que reina la época en la que nos ha tocado vivir y que nos conduce a un mundo cada vez más materialista, frío y en el que no cabe ni la calma ni la mesura. Supone un reto doblemente desafiante luchar y dedicarte a las Humanidades, al Humanismo, que no olvidemos que para los clásicos era la alternativa a la barbarie. Yo no quiero que mis hijos vivan en un mundo escaso de estos conceptos.

Esta profesora invita a todo el mundo a leer.

-¿Algún mensaje final?  
-Simplemente invitar a todo el mundo a disfrutar de la lectura como generaciones anteriores lo hacían en épocas más arduas y sin tantas facilidades como con las que contamos ahora. Al fin y al cabo, somos lo que leemos, que me parece la forma más elegante que tiene el ser humano de definirse.




One Response to "La profesora puebleña María Dolores Carrasco descubre las bibliotecas británicas de las zonas mineras de Huelva y el Alentejo portugués"

  1. José suarez   31 agosto 2018 at 6:27 pm

    Excelente trabajo de la doctora maría Dolores Carrasco

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