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El campurriano Pedro Pérez Fernández, un abogado comprometido con la gestión de recursos humanos en la Administración Pública

Mover personal para que los servicios que se prestan al ciudadano estén cubiertos es una de las difíciles tareas que afronta cada día este profesional, que considera su trabajo un auténtico sacerdocio. Una labor por la que Pedro ha sido distinguido este 2017 con el Premio al Empleado Público del Año en Huelva.

El onubense Pedro Pérez Fernández.
El onubense Pedro Pérez Fernández.

A.R.E. Gestionar personas es un tarea complicada, sobre todo cuando realizas esta labor para un enorme ente como es la Administración Pública. Éste es el trabajo de Pedro Pérez Fernández, un licenciado en Derecho de 50 años, natural de Campofrío, que actualmente ocupa el puesto de Jefe de Servicio de la Administración Pública en la Consejería de Presidencia de la Junta de Andalucía, ejerciendo su labor en la Delegación del Gobierno en Huelva.

Llegar a ejercer este cargo ha supuesto para Pérez recorrer un largo camino, a veces muy empinado y sacrificado, pero que al final ha valido la pena y que incluso ha visto reconocido por los ciudadanos de Huelva. 

En Campofrío aparecen evidencias arqueológicas de una gran fortaleza, que pudo haber sido mandada a construir por el Rey Salomón.
Pedro es natural de Campofrío.

La trayectoria de Pedro comienza en su pueblo, Campofrío, un bello municipio serrano que el onubense tuvo que abandonar a muy temprana edad, con sólo 14 años, porque entonces sólo se podía estudiar allí EGB. “Tenías que marcharte a Aracena o Riotinto para proseguir BUP y COU, ya que las malas carreteras y falta de conexiones por transporte público obligaban a pernoctar fuera de casa. Yo me fui a Aracena, al instituto San Blas, y me alojaba en un Colegio Diocesano, aunque al algún año estuve en un piso con compañeros. Pasé allí hasta los 18 años y conservo buenos recuerdos de aquella etapa”, reconoce Pérez.




En la actualidad, hay cuatro sedes bajo régimen de alquiler en Huelva.
El campurriano hizo Derecho en la Universidad de Sevilla.

Cuando hizo la Selectividad, el país pasaba por una crisis económica como la de ahora, lo que condicionó en cierta medida que, a pesar de ser un forofo de las Matemáticas, Pedro se decantara finalmente por estudiar Derecho en la Universidad de Sevilla. De aquel entonces, asegura que fueron “cinco años horribles”, quizá porque se volcó demasiado en los estudios y en acopiar conocimientos, olvidándose un poco de disfrutar de la experiencia universitaria. Ello, en cierto modo, es comprensible, dado que su objetivo prioritario era aprobar y sacar nota, pues no tenía beca, siendo su padre, minero de profesión, quien le costeó los estudios. No había margen para suspender. 

Con el título en la mano, se asentó en Huelva, donde las expectativas laborales para un recién licenciado como él eran mejores que en Sevilla. Como bien explica Pedro, “aquí no se estudiaba Derecho entonces, había muy pocos abogados. No había competencia de sangre nueva en la abogacía, sólo estaban los despachos de toda la vida. Había más demanda y más por hacer”.

Pérez se instaló en Huelva cuando acabó la carrera.
Pérez se instaló en Huelva cuando acabó la carrera.

Al campurriano enseguida se le abrió un abanico de posibilidades. La Administración Pública demandaba licenciados en Derecho en Huelva, aunque con sueldos bajos y condiciones de trabajo precarias. Por ello, durante muchos años, compatibilizó una media jornada en la Administración con el ejercicio de la abogacía en despacho privado, lo que le sirvió para conocer en primera persona dos caras de una misma moneda: “en la Administración aprendí lo que supone el servicio público, que el funcionario no es un burócrata detrás de una mesa poniendo sellos… es otra cosa. Hace una labor sorda y callada muchas veces, siempre mirando por el ciudadano. Y en la abogacía, descubrí que se pasa mucho frió en la calle, que hay que ser imaginativo y creativo porque los codazos son muchos y hay que abrirse camino. Me sirvió lo que aprendía en los dos sitios”.

Pedro se especializó en Derecho del Trabajo o Derecho de la Empresa, mientras que en la Administración se dedicaba a los Recursos Humanos. Pero llegó un momento en el que tener dos trabajos se hizo insostenible: “era un aprendizaje enorme, que me proporcionó una visión muy amplia, pero incompatible con la familia. Me casé y tuve a mis dos hijas y estar por las mañanas en un sitio y por las tardes en otro y las 24 horas de guardia, porque la abogacía es un sacerdocio, era imposible. Había que optar por una cosa u otra”, explica el onubense.

Recursos humanos
Pérez gestiona recursos humanos en la Administración.

Finalmente, Pérez preparó una oposición durante dos años y medio al Cuerpo Superior de la Administración, hasta que la aprobó en el año 2000 y dejó la abogacía. Tardó poco en promocionar, y ahora es jefe de Servicio de la Administración Pública en la Consejería de Presidencia, donde actualmente trabaja de manera directa con un equipo de 13 personas, aunque “tenemos en cada delegación territorial el apoyo de las Secretarías Generales de los Servicios de Personal”, apostilla el campurriano. 

Su principal tarea es la de coordinación e implementación de las políticas públicas de función pública, es decir, racionalizar recursos humanos en la Administración sin perder de vista que trabajan para el ciudadano. Como Pedro explica, “uno tiene en mente que está ahí gracias al ciudadano y trabajamos para proveerle de servicios, en nuestro caso, de las personas que le proveen de servicios. Gestionamos recursos humanos para que cada área cuente con los efectivos que necesita para prestar su servicio y, a la par, para hacer a la entidad humana y transparente”.

Nueva convocatoria de empleo público.
El onubense señala que los procesos de selección de personal son transparentes.

En este sentido, Pérez admite que le sienta mal cuando escucha hablar de ‘enchufismo’, algo que no existe según el onubense: “en la Junta hay un sistema claro de acceso que es imposible saltarse. Se entra por oposición a funcionario; concurso-oposición a personal laboral y a las contrataciones laborales se accede por bolsa o por el SAE. Todo es limpio y transparente. No hay ni un caso de acceso irregular, los controles son tantos que no puede haberlo. Además, es bueno que estén los sindicatos al otro lado de la mesa, porque es una manera de que el ciudadano confíe en que la Administración es limpia. Ahí su papel de verificación de los procesos es fundamental”.

Por otro lado, el campurriano reconoce que estamos pasando por una época complicada, en la que la tasa de reposición impuesta hace muy complicado cubrir los efectivos que se jubilan, lo que obliga a Recursos Humanos a hacer “encaje de bolillo”, admite Pérez, moviendo personal para que los servicios se sigan prestando y no se resientan.

En Administración General y otros Servicios Públicos, el ganador fue Pedro Pérez Fernández.
En Administración General y otros Servicios Públicos, el ganador fue Pedro Pérez Fernández.

La dedicación y pasión con las que lleva realizando su labor este onubense fue reconocida el pasado 24 de mayo, cuando Pedro Pérez recibió el Premio al Empleado Público del Año en Huelva, unos galardones creados por el diario Huelva Buenas Noticias y el sindicato CSIF, en la categoría de Administración General y otros Servicios Públicos. 

Recibir esta distinción, que los ciudadanos determinan con sus votos, fue para el onubense toda una alegría, pero también una gran sorpresa, ya que el suyo es un servicio bastante interno de la Administración, un servicio del que el ciudadano parece muchas veces no tener consciencia, aunque con este premio ha quedado claro que no es así. Por ello, la gratificación ha sido aún más especial y compartida, ya que “es un reconocimiento para todos los compañeros del Servicio y para la red que trabaja con nosotros cada día“, admite Pérez.

Por último, Pedro pone de relieve la importancia de la gestión de personas, un “sacerdocio” que repercute en el ciudadano y al que el campurriano quiere seguir dedicando todos sus esfuerzos.








2 Responses to "El campurriano Pedro Pérez Fernández, un abogado comprometido con la gestión de recursos humanos en la Administración Pública"

  1. Francisco Martínez   6 julio 2017 at 10:58 am

    Magnífica elección, una persona eficaz, comprometida y que hace que los funcionarios sean considerados una parte imprescindible de nuestra sociedad.

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  2. Sonia   27 febrero 2020 at 4:50 am

    Buenas noches, me gustaría poder ponerme en contacto con usted para preguntarle cómo se bareman las bolsas de sustitución para el personal laboral de la junta de Andalucía Sevilla, ya que creo que en mi centro de trabajo Huerta Palacios (dos hermanas) se están cometiendo irregularidades a la hora de mejorar el empleo y dar un puesto de trabajo, necesito ayuda.Espero su respuesta. Muchas gracias.

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