Veinticinco años de conocimiento y pasión por la náutica deportiva avalan a la Escuela Española de Vela

Por sus condiciones climáticas y su incomparable régimen de vientos, la Escuela Española de Vela aumenta sus servicios con la instalación de un parque acuático hinchable y la mejora continua de su material deportivo.

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La oficina cuenta con acceso a internet, agua, luz, terraza y carpa, donde están ubicadas las taquillas para la guardería de embarcaciones y el material de buzo.

HBN. En las instalaciones del Hotel Islantilla Golf Resort, se halla la Escuela Española de Vela, un proyecto nacido en 1991 en la playa de Mazagón y ubicada actual y definitivamente en 1993 en Islantilla. La dirección de la escuela, corre a cargo de Fernando Serra Lalaurie, de 48 años de edad. Monitor de Perfeccionamiento de la Real Federación Española de Vela en las modalidades de Vela Ligera, Windsurf y Kitesurf, además de Técnico en Salvamento y Socorrismo Acuático y Patrón de Embarcaciones de Recreo, comenzó a navegar con tan sólo seis años de edad, tras el ímpetu y la inquietud por la náutica que desde muy pequeño generaban en él y en sus hermanos, sus padres.

Ya son más de 24 años al servicio de la náutica deportiva en la costa onubense.

Aunque Fernando es protésico dental de profesión, su pasión por navegar y sus muchos inviernos dedicados a la náutica y al patrocinio de marcas de vela y tablas durante sus viajes, decidió querer dedicarse de forma completa y profesional a aquello que con esfuerzo y pasión estaba haciendo muy suyo: la náutica deportiva. Natural de Huelva, Fernando fue Campeón de España de Windsurf en el año 1993 y componente del Equipo Nacional de Windsurf durante 8 temporadas. Esta trayectoria le hace sumar en la actualidad, más de cuarenta años de conocimiento y experiencia dentro del sector de la náutica deportiva y más de veinte en el de la enseñanza de la misma.

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El boca a boca del buen trato y servicio que se brinda desde la escuela también ha ayudado a posicionar muy positivamente la actuación y compromiso de la escuela.

Tras montar la primera escuela de vela onubense en Mazagón hace 26 años y trabajar en y por ella durante dos años aproximadamente, vio viable su traslado a la actual sede en la playa de Islantilla en 1993, tras comprobar las oportunidades que la zona le aportaba. Trasladada y nombrada como Escuela Española de Islantilla, tardó catorce años en pasar a instituirse como Escuela Española de Vela, debido a varios intentos fallidos. “Escuela Española de Vela es un nombre portable en caso de traslado”, comenta Fernando “además de más firme” concluye. Tras estos veinticuatro años de duro esfuerzo y experiencias, Fernando, asegura sentirse feliz, haber conseguido que sean muchos los clientes que vuelven satisfechos, demostrando fidelidad año tras año, lo que le ha permitido hacerse de un círculo de amigos amantes de la vela y del deporte náutico en general, lo que le hace sentirse orgulloso.




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Todos los monitores están titulados y experimentados en la materia.

En relación a la actuación y al cometido de la misma, la escuela cuenta con todo el equipamiento de seguridad y de vigilancia necesario, tanto en tierra como en agua. En cuanto a las actividades y a los servicios, se imparten cursos de widsurf, de catamaranes para adultos y niños y de padelsurf, principalmente. También dan clases particulares y alquilan material a los alumnos que ya hayan realizado estos cursos o a personas interesadas y expertas por horas y/o bonos.

Cuentan con 900m² para el parking de las embarcaciones tanto de la escuela como de los clientes.
Cuentan con 900m² para el parking de las embarcaciones tanto de la escuela como de los clientes.

Una de las novedades que lleva a cabo la escuela desde hace ya varios años es el desarrollo de una actividad estival llamada SummerCamp: “Entendiendo a Islantilla como una ciudad con vida tanto en invierno como en verano, la Escuela se propuso hace unos cuatro/cinco años organizar una actividad destinada a niños en horario diurno (de 9 de la mañana a 14:30 de la tarde), para que pudieran realizar diferentes cursos a cargo de monitores de ocio y tiempo libre que se encargan de mantenerlos entretenidos mientras aprenden” explica Fernando Serra. Otra de las actividades que de forma relacionada también llevan a cabo, son rutas para grupos de incentivos de empresas o de escolares, en esta ocasión, a lo largo del todo el año.

El parque contará con tres socorristas que se encargarán de vigilar que se cumpla el protocolo de actuación.
El parque contará con tres socorristas que se encargarán de vigilar que se cumpla el protocolo de actuación.

El principal propósito de la escuela es dar un servicio de calidad, seguir mejorando para mantener el buen funcionamiento de la misma. Desde la escuela, declaran haber ido creciendo año a año a pesar de haber sufrido épocas en las que el volumen de trabajo ha sido menor: “Hemos sabido mantenernos” declara Fernando. Un gran cambio que se dio de cara a la impartición de los cursos y que se cree, que ha sido clave en el mantenimiento de su atractivo, ha sido la adaptabilidad y la flexibilidad horaria ante el cliente. Actualmente, los cursos, que antes solo se impartían de lunes a viernes, no tienen establecido un comienzo o un final, sino que son cíclicos, continuos, los alumnos pueden incorporarse sin problema de fechas, tanto en términos de teoría como en las prácticas.

La escuela afirma trabajar en base a precios competitivos, encontrándose la rentabilidad en el  gran volumen de alumnos por día.
La escuela afirma trabajar en base a precios competitivos, encontrándose la rentabilidad, comenta Fernando, en el gran volumen de alumnos con los que cuentan al día.

En relación al proyecto que más a corto plazo se está trabajando, es la instalación de un parque acuático hinchable. Con una superficie de 500m2 y capacidad para 70 personas está previsto que esté operativo para el próximo 24 de junio, frente a las instalaciones de la escuela en C/Carmen, s/n. El montaje, empezará el día 22, con la fijación de la estructura al lecho marino con anclajes ecológicos. De la mano de Surffactory, empresa para la que Fernando también trabaja, están trabajando la fabricación de nuevas tablas de padelsurf que emplearán para los cursos de la escuela. Desde Surffactory, también comercializan a otras escuelas, tiendas y a particulares a través de su página web.

En la escuela cuentan con cuatro catamaranes de 15 pies y uno de 18 pies.
En la escuela cuentan con cuatro catamaranes de 15 pies y uno de 18 pies.

De cara al mes de julio y en relación al curso de catamarán para adultos, está previsto un cambio en el sistema de enseñanza: a través de un walkie-talkie se va a posibilitar la independencia total del alumno gracias a las instrucciones de que forma al unísona van a ir recibiendo en las diferetes tripulaciones a través de este sistema de radiofrecuencia. Este sistema ya se emplea en los cursos de catamaranes para niños, donde el monitor instruye a los alumnos desde la neumática.

Fernando anima a toda la población onubense a disfrutar de uno de los tesoros que nos regala nuestra provincia: unas condiciones climáticas perfectas y un entorno de ensueño, los aspectos ideales para disfrutar aprendiendo a navegar en el escenario náutico perfecto.








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