
HBN. Centenares de onubenses aguardaban en la noche de este Lunes Santo la salida de la Hermandad del Calvario, cofradía que marca el contrapunto a una jornada de júbilo y sabor a barrios con su solemne caminar en silencio por las calles céntricas de la ciudad. Puntual a la cita con los cofrades, a las 21.00 horas, aún con luz natural, se abrían las puertas de la Capilla Jesús Calvario para comenzar su estación de penitencia esta Hermandad sobria y elegante.

Abría el cortejo un año más la cruz franciscana del Monasterio de la Rábida, que cada año los frailes acercan a la Hermandad para que Huelva pueda presenciar esta maravillosa cruz de plata de estilo gótico del siglo XIV. Tras los primeros cuerpos de nazarenos, Jesús del Calvario iniciaba su salida procesional mientras escuchaba la saeta que El Pecas le dedicaba desde la puerta.

En torno a 300 nazarenos, de un nómina de 1.000 hermanos, ataviados con túnica marrón franciscana, han acompañado a Jesús del Calvario en su paso de misterio y a María Santísima del Rocío y Esperanza.

En relación a los estrenos de este Lunes Santo, los onubenses han contemplado esta Semana Santa por vez primera el nuevo manto de salida bordado en oro sobre terciopelo de seda, obra de Francisco Carrera Iglesias. Con este trabajo, que fue presentado en sociedad en el mes de diciembre, la Hermandad ha culminado el proceso de renovación del palio iniciado hace 8 años. Asimimso, destacaba este año la restauración de los faroles de sobrepeana.

En cuanto al acompañamiento musical, un año más han los sobrios sones del trío de capilla de la Banda de Música de la Consolación de Huelva los encargados de acompañar el procesionar de ambos pasos. En referencia al exorno floral, la Hermandad ha elegido los tradicionales lirios morados para el paso del Cristo del Calvario y rosas blancas que han resaltad la belleza de la Virgen del Rocío y Esperanza.
Fundada en 1972, la Posconciliar Hermandad y Seráfica Cofradía de San Francisco de Asís, Nuestro Padre Jesús del Calvario y María Santísima del Rocío y Esperanza, la Hermandad del Calvario, realizó su primera estación de penitencia el Lunes Santo de 1973, recorriendo las calles del barrio de las Colonias en Vía Crucis. La creación de esta cofradía en los años setenta supuso un revulsivo para la Semana de Pasión onubense.

































