Luis Manzano, vida paralela a Luis de Vargas (I)

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En la primera mitad del siglo pasado eran muy conocidos los actores de teatro Loreto Prado y Chicote. Ellos estrenaron alguna obra de Luis Manzano.
En la primera mitad del siglo pasado eran muy conocidos los actores de teatro Loreto Prado y Chicote. Ellos estrenaron alguna obra de Luis Manzano.
Luis Manzano Mancebo, comediógrafo, poeta.
Luis Manzano Mancebo, comediógrafo, poeta.

Antonio José Martínez Navarro. Comencemos esta biografía conociendo a los ascendientes de don Luis:

<<Acta notarial. Consentimiento para contraer matrimonio. Don Francisco Manzano Sánchez a favor de su hijo don Manuel Manzano Reyes. Otorgado el 23 de enero de 1879 ante J. María de la Corte (Folio 203, número 172

El primero, casado, consignatario de buques de 56 años, dice: “Que su hijo don Manuel Manzano y Reyes, soltero, militar, de 25 años, residente en la ciudad de Badajoz, tiene proyectado su matrimonio canónico con la señorita doña María Mancebo y Ameyro, de 17 años, hijo de don José y doña Concepción, vecinos de Badajoz…>>.

Y sin más dilación, pasemos directamente a los datos biográficos del insigne comediógrafo onubense.



Nació Luis Manzano el lunes 21 de enero de 1884 en la calle del Puerto, tres casas más debajo de donde estuvo el Ayuntamiento. Para ser más exacto, el edificio municipal  era medianero de la casa que fue de don Eduardo Díaz, más tarde Diputación Provincial, y la casa de referencia, donde vio la luz primera, ocupaba  el segundo lugar después de la de don Eduardo Díaz, en la misma acera que el Ayuntamiento y siempre en dirección hacia la ría. Según el Padrón, aquella vivienda la ocupaba la abuela materna de don Luis, doña Concepción Ameyro, viuda de Mancebo y sus padres, Manuel Manzano Reyes y María Mancebo Ameyro, que habían venido desde Río Tinto para que su hija naciera en Huelva.

Su vida, en los primeros 19 o 20 años, se desarrolló entre Huelva y Minas de Riotinto unas veces con su padre, otras con su abuela materna. Por causa de los estudios de Bachillerato su presencia en la casa onubense fue siempre constante, casi permanente. En esta etapa de alumno de Bachiller conoció en esta vivienda a don Sebastián Alonso, escritor y periodista, casado con doña Pilar Mancebo, hermana de su madre que vivía en la cercana calle de la Botica, actual de Mora Claros. Sus aficiones literarias comenzaron muy pronto. A los quince años mostraba a su tío Sebastián sus composiciones publicadas  en un almanaque, cuyo título desconocemos,y su inclinación por las letras le hicieron entablar por encima de los lazos familiares una amistad que los hizo desde entonces inseparables. Sebastián Alonso, periodista digno y de pluma ágil y concisa, estrenó con gran éxito su pieza teatral más importante: “La Macarena” y este acontecimiento y la inercia de la vida de sus tíos hizo inevitable su primera separación cuando éstos marcharon a Madrid. Terminó su  bachillerato en Huelva y, más por complacer a su padre  que por verdadera vocación, empezó a estudiar en Sevilla en la Escuela Politécnica su preparación para el ingreso en la Escuela Especial de Ingenieros Industriales.  A los 19 años marchó a Madrid. Ya en su cartera, entre las mil y una incógnitas matemáticas, desde hacía dos años, guardaba su primera composición teatral en un acto: “El Cojo”, de la que había mandado una copia a su tío Sebastián. Mucho debió de gustarle su envío, aunque desde 1903 él sólo pudo recoger los elogios que éste le hiciera cuando de nuevo se encontraron en la calle del Factor. Presenciaron sus ojos desde aquel sitio la comitiva de las Bodas Reales, acaecidas el día 31 de mayo de 1906, entre Alfonso XIII, rey de España y la princesa inglesa Victoria Eugenia de Battemberg y se horrorizaron cuando se enteraron de que el anarquista catalán  Mateo Morral arrojó una bomba contra la carroza real, manteniendo su esperanza en su obra “El Cojo” hasta que al fin vio la luz del éxito al año siguiente, porque su tío, muy introducido en el ambiente teatral de Madrid, le proporcionó a su sobrino Luis la ocasión de estrenar su obra  en el Teatro “Variedades”, la noche del primero de julio de 1907, cuando él estaba pasando sus vacaciones  en casa de sus padres, trasladados ya desde Riotinto. La prensa local seguía con interés la carrera de don Luis. Así el diario “La Provincia”, del sábado 13 de julio de 1907 informaba:

<<La Compañía que actúa en el Teatro Circo Victoria está ensayando y estrenará muy en breve, el gracioso entremés titulado “El Cojo”, estrenado con gran éxito hace pocos días en un teatro de Madrid y del cual es autor nuestro amigo el distinguido joven de esta localidad, Luis Manzano>>.

El mismo periódico informaba, en su edición del 14 de septiembre del repetido 1907, su marcha a Madrid para continuar sus estudios:

<<Ha marchado a Madrid, donde continuará sus estudios, el conocido joven don Luis Manzano Mancebo>>.

Este primer éxito tuvo la reconvención paterna, que no tenía otra obsesión que la que su hijo fuese ingeniero. Desde aquel instante, Luis Manzano escribía a escondidas ante el temor que tales reprimendas le suponían en su vida de estudiante. Su mocedad y su timidez de hijo único le hacían trasnochar y robarle al sueño  las horas que no podía dedicar más que a los estudios. Pero el rumbo de su inspiración estaba trazado, ya que era más fuerte que las cortapisas familiares y el repetido año 1907, en Huelva y ocultando sus escritos a la vista de sus padres, concibe su segunda obra “Lo que no muere” que envía a su tío Sebastián para que la corrija. Estas correcciones condujeron al desarrollo definitivo de la obra, que se realiza ya iniciados los estudios universitarios, después del verano de 1907 y entre la indiferencia a las enseñanzas técnicas dictadas por el padre, tío y sobrino se dedican con todo el entusiasmo  del mundo a perfilar la comedia y llevarla a buen fin.  La noche del 20 de octubre de 1908 se estrena, en el teatro “Lara” de Madrid, “Lo que no muere” con éxito clamoroso. Dedican los autores esta comedia a “Joaquín y Serafín Álvarez Quintero. Glorias del Teatro Español Contemporáneo” según reza en la primera página de la edición y “Lo que no muere”, su primer paso decisivo se repite durante décadas en todos los teatros de España y América y en la propia familia como algo vivo y latente y que hacía honor a su título. Conozcamos, entre otras muchas, dos estrenos de esta obra publicados en “Diario de Huelva” el 9 de enero de 1909 y viernes, 16 de abril del mismo año, respectivamente:

<<La Compañía cómico-dramática del primer actor Manuel Balmaña, ha estrenado en Villagarcía, la linda comedia “Lo que no muere”, original de nuestros paisanos y amigos Sebastián Alonso y Luis Manzano.

El éxito fue brillante, contribuyendo en gran parte a ello la esmerada interpretación que alcanzó la obra, sobresaliendo la excelente artista Srta. Urcola y el director de la Compañía>>.

<<”Lo que no muere”. La preciosa comedia así titulada, original de nuestros queridos amigos y paisanos Sebastián Alonso y Luis Manzano, ha sido estrenada con grandísimo éxito en Oviedo por la excelente compañía Balaguer-Larra y en Badajoz por la del primer actor José Domínguez>>.

En la primera mitad del siglo pasado eran muy conocidos los actores de teatro Loreto Prado y Chicote.  Ellos estrenaron alguna obra de Luis Manzano.
En la primera mitad del siglo pasado eran muy conocidos los actores de teatro Loreto Prado y Chicote.
Ellos estrenaron alguna obra de Luis Manzano.

En una entrevista realizada a mediados de noviembre de 1928, en la que Luis Manzano se confiesa con un periodista zaragozano y es reproducido por “Diario de Huelva” del domingo 18 del citado mes y año, el autor onubense decía, entre otras cosas de “Lo que no muere”:

<<…Es simbólico su título. Estrenada en Lara, en su interpretación han tomado parte casi todos los cómicos de España y América. Y no muere, porque aún sigo cobrando sus derechos…>>.

Luis Manzano estudió en la Universidad de Madrid. Así, en “La Provincia” del martes 27 de diciembre de 1910 se informa:

<<Para pasar las vacaciones al lado de su distinguida familia ha venido de Madrid, nuestro distinguido amigo el joven estudiante de ingeniería industrial y aplaudido autor cómico, don Luis Manzano>>.

La terminó en la Ciudad Condal, ya que decía “Diario de Huelva” el mismo día:

<<Bienvenido. Terminados brillantemente los estudios de la carrera de Ingeniero Industrial, ha llegado de Barcelona nuestro querido amigo don Luis Manzano Mancebo>>.

“Diario de Huelva” del 22 de febrero de 1912 informaba que ya era Ingeniero Industrial don Luis Manzano:

<<En esta Secretaría de Instrucción Pública se ha recibido un título de Ingeniero Industrial, a favor de don Luis Manzano Mancebo>>.

En el año 1996 nos personamos en la casa de don Luis Manzano Briones, primo de don Luis Manzano Mancebo, para escribir la biografía del insigne galeno y en el desarrollo de la entrevista nos contaba que su primo “después de un trabajo formidable y como no lo admitían en la Compañía de ferrocarriles de Madrid, Zaragoza y Alicante se presentó voluntario de peón fogonero y, cuando ejercía de fogonero en un tren, hasta recibió una bofetada del fogonero titular porque no echó una pala de carbón a tiempo”. Fueron dos años muy duros para el también autor teatral, que se levantaba al amanecer, se ponía el mono azul y se llevaba en el canasto la comida del día. En contrapartida, dos años pasados en el terruño familiar, junto a sus padres y a su novia, paseando por aquella Huelva liliputiense, entre la ría y los cabezos, recogiendo en sus apuntes los tipos de entonces que cuajaban en aquel ambiente tan singular en todos sus aspectos.

1928. “De Huelva y sus fiestas” el Real Teatro, escenario de muchos  éxitos del comediógrafo que biografiamos.
1928. “De Huelva y sus fiestas” el Real Teatro, escenario de muchos
éxitos del comediógrafo que biografiamos.

Antes la imposibilidad de continuar en Huelva en esta situación tuvo que salir de su patria chica en busca de trabajo que encontró en Sevilla como ingeniero. Esto y su boda se sucedieron como hechos nuevos en su vida y el año 1912, aquel joven escritor, que era conocido y laureado en los mentideros teatrales de Madrid, se resignaba a cumplir con sus deberes  y ejercer su profesión comenzando una época de prácticas que realizaban todos los ingenieros de entonces, cuando ingresaban como tales al servicio del ferrocarril. El comediógrafo onubense aprendía a conducir trenes, mezclado entre maquinistas y fogoneros. Al año siguiente fue destinado a Madrid y todo su tiempo fue consumido por los ferrocarriles de la Compañía Madrid, Zaragoza y Alicante.

Las noticias de Luis Manzano le interesaban al público huelvano. Así, la petición de la mano de la que sería su futura mujer, en marzo de 1912, y que apareció en “Diario de Huelva”:

<<Para nuestro estimado amigo el joven licenciado don Luis Manzano, ha sido pedida por sus padres, la mano de la bella y distinguida señorita, Nieves Monís>>.

“Diario de Huelva” informaba el jueves, 6 de junio de 1912, la toma de dicho de la boda de don Luis:

<<Toma de dichos en la casa de la respetable señora viuda de Monís, se verificó ayer la toma de dichos de su bella y simpática hija Nieves, con nuestro querido amigo el joven Ingeniero Industrial don Luis Manzano Mancebo.

Autorizó la ceremonia el coadjutor de la Concepción Sr. Pérez Reina y como testigos fueron los señores don Antonio de Mora Claros, don Juan Pérez Moreno, don Pedro Garrido Perelló y don Antonio Ochoa Parias.

La ceremonia fue en familia.

La boda tendrá lugar el 21 del actual, día del santo del contrayente>>.

Y el día anunciado se efectuó la boda. Al día siguiente, decía “Diario de Huelva”:

<<Una boda. Se han unido en los lazos sagrados del matrimonio, la señorita Nieves Monís Morales, y el joven ingeniero industrial y autor teatral, don Luis Manzano Mancebo.

La ceremonia se ha verificado en la casa de la respetable señora viuda de Monís, madre de la desposada y ante un bonito altar con la efigie del Niño Jesús y con profusión de hermosas magnolias. Bendijo la unión el coadjutor de la Concepción, don Antonio Pérez Reina.

Fueron testigos la distinguida señora doña María Mancebo de Manzano y don Julián Monis Morales y como testigos firmaron el acta matrimonial los señores don Antonio de Mora Claros, don Juan Pérez Moreno, don Antonio Marreño, don José Tejero y don José Duclós>>.

Dejaba escrito don Manuel Manzano Monís, hijo de don Luis Manzano Mancebo, la siguiente anécdota alusiva a esta obra:

<<…Mi tío el Conde de López Muñoz, onubense ilustre, envía desde San Sebastián en aquellas deliciosas tarjetas que la “belle époque” imprimía, con ángeles laureados, unos versos dedicados a mi madre, que entonces era su novia y que decían:

“Anoche en el Principal

Que estaba de gente lleno,

Vi con gusto sin igual

Un felicísimo estreno:

La sarta de flores bellas

Que este ángel lleva en la mano

Espera ceñir con ella

La frente de tu Manzano”.

Este éxito también le proporcionó disgusto dentro de la tutela paterna, aquel año volvió mi padre a Huelva cariacontecido, pues le presentaba a su padre por un lado sus laureles teatrales y por otro el fracaso de sus asignaturas, suspendido en ellas de un modo irremisible. La consecuencia fue la segunda y definitiva separación de Sebastián Alonso, muerto el poco tiempo, ya que mi abuelo enviaba a mi padre a Barcelona a terminar su carrera, lo cual cumplió con perseverancia y respeto filial, ganando en un año el curso perdido y el siguiente dando fin a sus estudios y volviendo de nuevo a Huelva con su flamante título –es un decir, ya que el título como se ha indicado es enviado por valija oficial- orgullo del padre y carga para él arrastrada durante toda su vida con un sin igual comportamiento  para sus deberes profesionales>>.

En los primeros meses de 1912 sufre Luis Manzano una grave dolencia. En el diario “La Provincia” del día 24 de junio de ese año había salido del peligro somático: “Ha salido a la calle, completamente restablecido de su enfermedad”.

 

 

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