La cultura del agua, una seña de identidad de la provincia de Huelva

Desde espectaculares piscinas naturales, a fuentes llenas de historia o fiestas con el agua como gran protagonista. Hacemos un pequeño viaje por tierras onubenses empapándonos de sus mejores gotas.

Plaza de la Fuente de Linares de la Sierra.
Plaza de la Fuente de Linares de la Sierra.

HBN. En estos días de verano en los que el termómetro roza los 40 grados, el deseo más recurrente es pasar el mayor tiempo posible sumergido en agua, buscando en ella ese frescor tan necesario para sobrellevar los meses estivales. Quienes disfrutan de nuestras costas ven en el Atlántico su tabla de salvación, pero no sólo el océano sirve para combatir estos sofocos. En el interior de la provincia de Huelva encontramos manantiales, pantanos, lagos, fuentes, acequias, molinos, balsas, aljibes, grutas y abrevaderos… puntos de agua que conforman una red llena de encanto e historia por la que dejarse llevar.

La cultura del agua es una de nuestras señas de identidad, probablemente influencia de nuestro pasado árabe. Si paseamos por cualquier municipio encontraremos alguna fuente, de mayor o menor belleza y conservación, que nos recordará la trascendencia del líquido elemento en nuestra tierra. No en vano, en Huelva se pueden localizar 421 manantiales y fuentes, según se desprende del proyecto www.conocetusfuentes.com, una iniciativa pionera de catalogación ciudadana vía Internet de los manantiales y fuentes de Andalucía desarrollada por el Instituto del Agua de la Universidad de Granada.

Cañaveral de León
En Cañaveral de León tienen una piscina natural en la plaza del pueblo.

Uno de los espacios más llamativos asociados al agua es la Fuente Redonda de Cañaveral de León, que da lugar a uno de los grandes espectáculos de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche: una piscina surtida por agua de manantiales que se localiza en la plaza más céntrica del municipio.




La orografía del terreno y la formación caliza de la Sierra onubense, en la que se hallan diversas bolsas y cuevas de agua filtradas, ha posibilitado que en la localidad serrana exista uno de los manantiales más importantes de la zona, el citado de la Fuente Redonda, principal fuente de abastecimiento y origen mismo de la población, además de dar lugar a una de las formaciones hidráulicas más importantes de la cultura del agua.

Un ejemplo del disfrute del agua en Cañaveral de León.
Un ejemplo del disfrute del agua en Cañaveral de León.

La Fuente Redonda, que estuvo destinada en un principio al riego de las huertas, es de tipo árabe y se alimenta de un acuífero que recorre los bajos de las casas del pueblo. El agua que emana de ella recorre una larga acequia hasta desembocar en la Laguna, una alberca de tamaño excepcional situada en la plaza central de Cañaveral de León.




La Laguna, que tiene una dimensión de 8.000 metros cuadrados, fue inscrita en 2009 en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz como Bien de Interés Cultural, con la tipología de Lugar de Interés Etnológico, así como todo el conjunto en el que se encuentra, bajo la denominación de El Ruedo y conjunto hidráulico de La Laguna.

Lavadero Fuente del Concejo.
Lavadero Fuente del Concejo.

Pero al margen de grandes e increíbles espectáculos de la naturaleza como éste, es más común que el agua haga presencia en los municipios a través de las tradicionales fuentes, escondiendo cada una su propia historia.

En este sentido, Aracena es una de las localidades donde más variedad encontramos. Así, podemos hablar, por ejemplo, de la Fuente del Concejo, nacida casi a la par que la propia población aracenense y que durante la Edad Media probablemente fuera utilizada por la comunidad judía, dedicada a la curtiduría, asentada en el barrio de San Pedro. A mediados del siglo XIX hay noticias fehacientes de la existencia de una fuente y un modesto lavadero adjunto, pero fue en 1923 cuando el famoso arquitecto Aníbal González aprovechara el agua de los lagos interiores de la cercana Gruta de las Maravillas para crear el actual lavadero público que los vecinos utilizaron para limpiar sus ropajes hasta los años 70.

http://www.conocetusfuentes.com/
Fuente de la Zulema, en Aracena. / Foto: www.conocetusfuentes.com

Muy bonitas son también la Fuente de la Plaza Alta, la de la Plaza de San Pedro o la del León, esta última muy curiosa porque el agua mana de la boca de este felino, una pieza hecha en mármol que en su momento fue un buzón de Correos.

Especial encanto tiene también la Fuente de la Zulema, que se halla fuera del casco urbano de Aracena. Parece ser que ésta existe desde tiempos remotos, aprovechando un manantial que brotaba en la zona. Quienes se acerquen a admirarla podrán ver que está compuesta por una pila y abrevadero y también por un azulejo que cuenta la leyenda de la desdichada joven que le da nombre y que fue recogida por el escritor José Nogales. Y es que, al parecer, Zulema era una princesa mora que se enamoró de un cristiano. La noche en que éste partía a la guerra, el padre de la muchacha, el gerifalte del castillo de Aracena, descubrió el amorío de su hija y mandó ejecutarla, brotando milagrosamente un manantial en el lugar donde fue enterrada, que sería el que abastece la Fuente.

El manantial Arias Montano, en Alájar. / Foto: www.conocetusfuentes.com
El manantial Arias Montano, en Alájar. / Foto: www.conocetusfuentes.com

Si continuamos nuestra ruta del agua onubense, otro de los hermosos lugares en los que recalar es la zona del Valle Encantado, en concreto, Linares de la Sierra, con el manantial de La Herrería, el pilar de los Navarro y dos Fuentes, la Nueva y la Vieja. En cuanto a estas últimas, de cuatro y tres caños respectivamente, proveen de agua a los huertos cercanos, se convierten en abrevadero para las ‘bestias’ y aún hoy muchos vecinos aprovechan para lavar sus ropas en ellas.

Especial mención merece también el manantial de la Peña Arias Montano, en Alájar, uno de los más emblemáticos de la provincia de Huelva. Situado en una zona arbolada, presidida por la ermita levantada al amparo de las aguas, en los alrededores encontramos numerosas fuentes como la de San Amaro en El Calabacino, usada de abrevadero; la Fuente Chica, en la entrada a la Peña o la Fuente Hilaria, en la aldea de Los Madroñeros, a la que tradicionalmente acudían los vecinos en verano a buscar agua porque nunca se secaba.

La conocida fuente de los Doce Caños en Fuenteheridos.
La conocida fuente de los Doce Caños en Fuenteheridos.

Pero si hay una fuente conocida en la Sierra de Huelva es sin duda la de los Doce Caños de Fuenteheridos. Situada en la plaza del Coso, en el centro del caso urbano, fue construida en 1903 y sus aguas constituyen el nacimiento del río Múrtigas, saliendo unos dos millones de litros cada día de su docena de bocas.

Podríamos seguir con este listado de fuentes hasta la saciedad, pues en todos los municipios onubenses hay muchas de ellas. Pero, para finalizar, no podemos dejar de mencionar una de gran importancia y que da pie a una de las fiestas estivales más importantes, la de los Jarritos. Hablamos, como no, de la Fuente de Nuestra Señora del Carmen de Galaroza, conocida como de los Doce Caños, una de las más hermosas de la comarca, con planta en forma de lira y caños de bronce con formas de dragones.

Fuente de Nuestra Señora del Carmen de Galaroza. / Foto: www.conocetusfuentes.com/
Fuente de Nuestra Señora del Carmen de Galaroza. / Foto: www.conocetusfuentes.com/

En torno a este surtidor se celebra una de las costumbres andaluzas más curiosas, ‘Los Jarritos’, que data de mediados del siglo XIX, y en la que, valiéndose de pitorros o botijos, los cachoneros se echan agua unos a otros soplando por un extremo del objeto para que el líquido salga a chorro por el lado contrario.

Los Jarritos es el 6 de septiembre. / Foto: youtube.com.
Los Jarritos se celebra el 6 de septiembre. / Foto: youtube.com.

Esta centenaria tradición tiene su origen en los alfareros que, procedentes de Badajoz, hacían escala en Galaroza cuando bajaban al sur a principios del mes de septiembre. Los cachoneros aprovechaban para adquirir los cacharros que estos alfareros vendían y que, tras comprarlos, iban a probar a la Fuente de los Doce Caños. Al parecer, ésta es la tesis más aceptada sobre cómo nació la Fiesta de los Jarritos, la cual se convirtió con el tiempo, incluso, en una especie de ‘cortejo’ pues cuando a un joven le gustaba una chica del pueblo, el día de los Jarritos la llevaban al pilar y la mojaba.

Así pues, el próximo 6 de septiembre, los vecinos de Galaroza tomarán de nuevo agua de la fuente para perpetuar esta tradición, que es fiel reflejo de la importancia que al agua posee en la provincia de Huelva, un elemento de vida y una seña cultural para todos los onubenses.




One Response to "La cultura del agua, una seña de identidad de la provincia de Huelva"

  1. Rafael Fernández Rubio   3 agosto 2016 at 9:08 am

    Muy importantes y famosas fuentes y, también, centenares de otras que, más modestas, que sacian la sed del caminante, embellecen el paisaje y son lugar de acogida…

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