Sergio Martín, un onubense con la enfermedad de Perthes que ha hecho del deporte su razón de vida

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El onubense Sergio Martín es maestro de Educación Fïsica.
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El onubense Sergio Martín es maestro de Educación Fïsica.
El onubense Sergio Martín es maestro de Educación Fïsica.

Ana Rodríguez. Sergio Martín Carrasco es un maestro de Educación Física de Huelva que padece la enfermedad de Perthes, una de las denominadas Enfermedades Raras que afectan a un pequeño porcentaje de la población. Sin embargo, esta patología siempre ha sido para él un motivo más para plantarle cara a los problemas y dificultades de la vida, un factor que más allá de incitarle a rendirse ha sido un acicate para buscar caminos alternativos hasta alcanzar sus objetivos, sean cuales fueren éstos.

Al onubense le detectaron la enfermedad a los cinco años.
Al deportista le detectaron la enfermedad a los cinco años.

La enfermedad de Perthes, también llamada Legg-Calvé-Perthes, es un problema que afecta a la cadera del niño, en la que se produce la destrucción de parte del hueso de la cabeza del fémur (la ‘bola’ de la cadera). El organismo puede regenerar completamente este hueso o hacerlo sólo de forma parcial y provocar una deformidad permanente. Esta patología afecta a niños de entre tres y los 12 años y, en la mayoría de los casos, sólo a una cadera, pero en el 10% de los pacientes -en el que se incluye el onubense- la lesión se produce en ambos lados, aunque no suele hacerlo nunca de forma simultánea.

Sergio lleva una prótesis en la cadera.
Sergio lleva una prótesis en la cadera.

Según explica Sergio, «en un momento dado deja de llegar suficiente sangre a la cabeza del fémur y ello provoca que parte del hueso muera. El organismo intenta eliminar el hueso muerto e inicia un proceso de regeneración que dura varios años, durante los cuales puede existir inflamación y, como consecuencia, dolor o cojera, incluso atrofia de la musculatura del muslo. En la mayoría de los casos se produce una regeneración suficientemente buena para que la persona pueda realizar todas las actividades de la vida diaria sin molestias ni restricciones. Pero en otras ocasiones no es así y, dependiendo del grado de aplanamiento residual, la congruencia de la cadera disminuye y se produce un desgaste precoz de la cadera. En casos extremos puede destruirse completamente la articulación y el paciente, en la edad adulta, necesitar la colocación de una prótesis de cadera, como ha sido mi caso«.

Sergio da clase en el colegio Adernan I.
Es maestro en el colegio Adersa I.

Del problema de Sergio se dio cuenta su madre cuando él tenía solo cinco años. Un día en la playa la mujer se percató de que su hijo cojeaba cuando corría y andaba metiendo el pie derecho hacia dentro. Acudieron a un médico, quien restó importancia al asunto y dijo que aquella manera de andar era una manía del niño que se le iría quitando con el tiempo. Aquel diagnóstico erróneo retardó el proceso de detección y tratamiento de la enfermedad, siendo más tarde cuando sus padres, viendo que aquello no iba a mejor, volvieron a llevarle a varios doctores hasta que el médico Juan Lazo lo trató en Sevilla. «A partir de ahí comenzó mi lucha contra el Perthes», reconoce Sergio.

Durante su infancia, a causa de aquel mal que no habían conseguido detectar a tiempo, fueron apareciendo en Martín limitaciones que hicieron que su niñez fuera diferente a la de sus compañeros. Así, tuvo que acudir al colegio en silla de ruedas o con muletas durante mucho tiempo, no podía jugar durante largo rato, tenía que dormir con correas para corregir la escoliosis a causa de la cojera, repitió varios cursos porque faltaba a menudo a clase y tenía muchas limitaciones musculares debido a la pérdida de masa por la atrofia.

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Martín siempre ha encontrado el modo de superar los baches que su enfermedad le ha puesto en el camino.

Pero se da la circunstancia de que lo que más le gustaba del mundo a aquel niño con cojera y problemas de movilidad era, y sigue siendo, el deporte. «Nada logró que yo no continuara con mi pasión», admite Sergio. Y es que, a pesar de todo, el onubense fue jugador de baloncesto desde su infancia hasta los 19 años, momento en el que tuvo que dejarlo por el empeoramiento de su cadera. «Luego busqué alternativas para hacer deporte al mismo tiempo que me dedicaba a entrenar equipos de baloncesto, cosa que empecé a hacer a los 16″, señala.

El maestro ha hecho mucho deporte de aventura.
El onubense ha hecho mucho deporte de aventura.

Poco a poco, Sergio me fue haciendo un sitio en el mundo del deporte la aventura, llegando a trabajar para varias empresas, entre ellas DXT Aventura. A la par, el onubense estudiaba Magisterio por la especialidad de Educación Física en la Universidad de Huelva y, cuando finalizó sus estudios, dejó los negocios de aventura y se centró en preparar sus oposiciones, logrando finalmente sacar plaza. Hasta ahora ha pasado por varios centros educativos: Torrevieja (Villamartín), José Nogales (Aracena), Sana Teres (Montellano) y por último Adersa I (Fuenteheridos, Castaño del Robledo y Valdelarco), donde ejerce en la actualidad, siempre solicitando destinos que aunaran naturaleza y montaña.



Martín está muy agradecido al médico que le operó.
Sergio está muy agradecido al médico que le operó Pedro Bernáldez.

Y es que Sergio tuvo claro desde muy pequeño que sería maestro, al igual que siempre supo que un día, cuando fuera adulto, tendrían que ponerle una prótesis. «Dicen que el miedo desaparece cuando asumes lo que te puede pasar y, aunque me costó decidirme cuando llegó el momento, yo ya tenía asumido que sólo quedaba esa opción para que mis limitaciones y los dolores que llegué a tener hasta la operación desaparecieran. Gracias al doctor Pedro Bernáldez, que me transmitió la confianza necesaria para trasformar mis fuerzas y meterme en el quirófano», pone de relieve el onubense.

Pero el joven no se ha sometido a una única operación para atajar su enfermedad, sino a cinco: dos en la cadera izquierda, en la que apenas tiene secuelas, y tres en la derecha, la más afectada, siendo la última de ellas la colocación de una prótesis total de cadera. Y es que el Perthes le había provocado una preartrosis en esta cadera, haciendo que la cabeza del fémur se fuera desgastando hasta dejar el hueso casi irreconocible, acortando cada vez más su pierna derecha que llegó a medir seis centímetros menos que la izquierda.

Sergio llegó a tener una pierna 6 centímetros más corta que la otra.
El joven llegó a tener una pierna 6 centímetros más corta que la otra.

Su pierna derecha perdió masa muscular, quedándose muy delgada y teniendo limitaciones funcionales en sus movimientos, las cuales le impedían correr, andar erguido, caminar durante largo rato, estar mucho tiempo de pie e incluso cortarse las uñas de los pies o atarse los cordones de los zapatos de manera cómoda.

Pero para los demás, Sergio era un chico como cualquier otro, pues su búsqueda constante de adaptaciones, que no eran visibles a los ojos de los demás -salvo en la última etapa antes de la operación, cuando estaba ya muy afectado-, como llevar un alza en el pie derecho para compensar el acortamiento de la pierna, le permitían aparentar normalidad.

A Sergio le gustan todos los deportes que se pueden practicar en la naturaleza.
A Sergio le gustan todos los deportes que se pueden practicar en la naturaleza.

A pesar de las dificultades físicas propias del Perthes, el onubense ha practicado deportes hasta casi el último momento de su operación: escalada, barranquismo, senderismo, orientación, natación, hand bike (bici adaptada a discapacitados), piragüismo, vías ferratas… todas ellas actividades que pudiera desarrollar en un entorno natural y realizadas dejando a un lado la competición para poder disfrutar de la actividad en sí dentro de sus capacidades.

Y es que desde pequeño sus padres fomentaron que realizara ejercicio de manera cotidiana, llegando un momento en el que el onubense convirtió el deporte en parte de su vida. «El tener limitaciones me ha hecho buscar cuáles son mis capacidades y poco a poco he ido haciendo de la actividad física y de mi pasión por el medio natural mi estilo de vida. No entendería mi vída sin ellas y personalmente opino que todos los niños deberían practicar este tipo de actividades por el gran número de factores y valores positivos que aportan al desarrollo integral de la persona. Además, como especialista en Educación Física me planteo siempre como objetivo principal que al niño le guste hacer actividad física sin centrarme en ningún deporte, sino en el gusto por que tu cuerpo se mueva y experimente otras sensaciones. Beneficios físicos, mentales y sociales», pone de relieve Martín.

Martín con su triciclo reclinado recorre las vías verdes de España.
Martín con su triciclo reclinado recorre las vías verdes de España.

Asimismo, el carácter luchador de Sergio y su compromiso con otras personas que padecen su mismo problema le han animado a colaborar con la Asociación de Familias con Perthes (Asfape), dando a conocer esta enfermedad por toda España a través del proyecto Pedaleando con mis manos’. Esta iniciativa consiste en recorrer todas las vías verdes de España, de primeras pedaleando con las manos con ayuda de una hand bike o bicicleta de mano y ahora también, gracias a su cadera nueva, con un trike o triciclo reclinado. «Todo esto se está grabando para montar un pequeño documental y dar a conocer la enfermedad de Perthes a través de Asfape», explica el onubense.

Sergio también se ha sumado a 'Andalucía 7 Desafíos'.
Sergio también se ha sumado a ‘Andalucía 7 Desafíos’.

En este sentido, Martín denuncia que, a pesar de que existen medios para adaptar diferentes prácticas deportivas a personas con discapacidad, estas adaptaciones no son accesibles a todos los afectados, pues sus costes son muy elevados. Un ejemplo es que si bien una bici normal, por ejemplo, cuesta unos 300 euros, el precio más barato de una hand bike es de 2.000. Así pues, según argumenta Sergio, «de esta manera, el deporte, cuya práctica debería ser casi obligatoria para personas con movilidad reducida o discapacidad, pasa a ser un artículo de lujo total», insistiendo en que debería buscarse la forma de que su precio fuera más asequible.

Con sus niños de Guatemala.
Con sus niños de Guatemala.

Por otro lado, ‘Pedaleando con mis manos’ no es ésta la única aventura en la que Martín está involucrado en la actualidad, pues el maestro es uno de los componentes de ‘Andalucía 7 Desafíos’, junto a Juan Manuel Arrazola, Mar Gonzalez y María Ballester. Un reto solidario consistente en dar la vuelta a Andalucía pasando por todas las provincias y practicando siete modalidades deportivas diferentes en menos de un mes para apoyar a una ONG.

Pero a Sergio no sólo le gustan los retos en el ámbito deportivo. Como viajero nato en busca de nuevas sensaciones, el onubense se embarcó hace un tiempo en una bonita iniciativa, también por motivos solidarios. Estuvo durante una temporada como voluntario en Guatemala, en el municipio de Comapa (Jutiapa), con la ONG de Huelva Ibermed, que lucha contra la desnutrición infantil, entre otras patologías, en América Latina. En concreto, él colaboró con el proyecto Escuelas Amigas, compartiendo su experiencia con los docentes guatemaltecos a fin de mostrarles la manera de trabajar en España, nuestros métodos y recursos didácticos.

Sergio con sus alumnos de Guatemala.
El maestro con sus alumnos de Guatemala.

Martín recuerda que se centró en el juego como medio de aprendizaje y como fin, detectando también en las escuelas casos de desnutrición con la ayuda de los docentes de la zona. «Allí aprendí a valorar muchas cosas y aprendí lo importante que es una sonrisa. Muchas de las personas que conocí tenían escasos medios para vivir y aún así tenían una sonrisa para ti», reflexiona el maestro, al que no le importaría volver a vivir una experiencia de este tipo en el futuro.

El onubense siempre ha mantenido un actitud positiva.
El onubense siempre ha mantenido un actitud positiva.

Como demuestran sus actos, la enfermedad de Perthes ha sido para Sergio un obstáculo que tenía que saltar para alcanzar sus objetivos, algo que a veces conseguía a la primera y otras debía intentar más veces… pero esta piedra jamás ha impedido que el onubense continuara su trayecto. Como él mismo reconoce, «la enfermedad te enseña a buscar otras alternativas y otros caminos para conseguir las cosas, que en realidad es lo importante, el camino».

Para mantener esa voluntad y constancia, este maestro asegura que su fortaleza ha brotado de abrir su mente y mantener siempre una actitud positiva: «mi vida, en tres palabras, se resume en deporte, viajar y naturaleza, todo esto con familia y amigos, y a todos los que ven límites les digo que salgan y hagan lo que les pida el cuerpo y la mente. Si crees que no puedes, busca la forma de hacerlo, que seguro la hay«. Un mensaje que este amante del deporte predica cada día con su valioso ejemplo.

1 Comentario

  1. Buenos días,
    Me conmueve y admito la trayectoria de este hombre, Sergio Martin que se convierte ena esperanza y el ejemplo de muchos.
    Actualmente soy profesora de educación física y precisamente ahora en ese inicio de curso me he encontrado entre mis alumnos con uno que padece este síndrome. El pequeño de 4 años no participa en las clases de psicomotricidad porque hasta ahora apenas iba al colegio unas horas y en los recreos permanece sentado en clase. Puesto que voy a ser su profesora de psicomotricidad me siento en la responsabilidad de adaptar todas mis clases de forma que este niño pueda sentirse como el resto y desarrollarse dentro de sus capacidades. Sin embargo es la primera vez que me encuentro con esto y me gustaría poder contactar con Sergio u alguien que tenga experiencia.
    Lo agradecería mucho y el pequeño y su familia también.

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