Ismael Moreno, un investigador onubense en el Centro Andaluz de Biología del Desarrollo

1
647
Pretende difundir su trabajo en revistas y congresos de carácter científico.
Ismael Moreno ha estudiado Biotecnología en la Universidad Pablo de Olavide.
Ismael Moreno ha estudiado Biotecnología en la Universidad Pablo de Olavide.

Mari Paz Díaz. Natural de Mazagón, Ismael Moreno Sánchez es un onubense que tras estudiar en el IES Carabelas de Palos de la Frontera, se marchó a Sevilla para estudiar la carrera de Biotecnología en la Universidad Pablo de Olavide, unos estudios que después quiso complementar con un post-grado relacionado con el campo sanitario, de ahí que se decidiera por el Máster en Biotecnología Sanitaria. 

A través de este postgrado, este joven onubense ha tenido la oportunidad de realizar un Doctorado en Biotecnología con un contrato predoctoral del Ministerio de Economía y Competitividad (MINECO), antigua beca FPI, con un grupo de investigación muy prolífico en publicaciones científicas y, por tanto, con proyectos que suelen tener un gran impacto en materia de investigación. Además, en octubre de 2014 comenzó su periodo de prácticas en el Centro Andaluz de Biología del Desarrollo (CABD), toda una oportunidad teniendo en cuenta que se trata del primer instituto español especializado en el estudio de la Biología del Desarrollo.

Ismael continuará en el Centro Andaluz de Biología del Desarrollo hasta mayo de 2019 haciendo su tesis doctoral.
Ismael continuará en el Centro Andaluz de Biología del Desarrollo hasta mayo de 2019 haciendo su tesis doctoral.

Durante el periodo de prácticas, Ismael llevó a cabo un proyecto fin de máster titulado ‘Análisis de expresión de marcadores tumorales en muestras de tumores humanos’, con los Dres. Rafael R. Daga y José A. Horcajadas, del área de genética del CABD. Un primer paso que le permitirá continuar en el centro hasta mayo del próximo año 2019 para seguir realizando su tesis doctoral con el Dr. José I. Ibeas.

Por este motivo, hemos querido conocer un poco mejor a este onubense y, sobre todo, adentrarnos en la investigación que está llevando a cabo en el Centro Andaluz de Biología del Desarrollo, un estudio que será presentado el próximo mes de abril en un congreso europeo en París. Así nos lo cuenta en esta entrevista.

Ismael se encuentra formándose como investigador.
Ismael se encuentra formándose como investigador.

-Ismael, ¿cuál es tu función en el Centro Andaluz de Biología del Desarrollo?
-Me estoy formando como investigador, aprendiendo todas las técnicas moleculares posibles que puedan ser aplicables al proyecto de investigación, y divulgar los resultados de mi trabajo en revistas científicas y congresos nacionales e internacionales.



Su estudio se centra en el cultivo del maíz.
Su estudio se centra en el cultivo del maíz.

-¿En qué tema concreto estás trabajando en estos momentos?
-Con un hongo patógeno de plantas llamado Ustilago maydis. Se trata de un hongo filamentoso capaz de infectar a una gran variedad de cultivos, sobre todo cereales; lo que conlleva pérdidas económicas y agrícolas. Además se utiliza como organismo modelo para estudiar las interacciones planta-patógeno.
En concreto, trabajamos con la planta del maíz para poder conocer así los mecanismos moleculares que permiten el crecimiento del hongo dentro de la planta. Nuestro grupo de investigación se centra en el estudio del papel que tiene la glicosilación en el proceso infectivo U. maydis. La glicosilación no es más que la adición de ciertos azúcares a las proteínas, un proceso que ocurre dentro de las células, confiriendo a las proteínas distintas características.

Mazorcas de maíz, afectadas por el hongo Ustilago maydis.
Mazorcas de maíz, afectadas por el hongo Ustilago maydis.

-¿Qué utilidad práctica podría tener este estudio?
-Si llegamos a conocer los mecanismos que permiten que el hongo sea capaz de infectar la planta y cómo se puede defender la planta de maíz, esto se podría extrapolar a otros hongos y otras plantas; de manera que se podrían diseñar estrategias para evitar o controlar la infección de los cultivos. Esto es algo mucho más complejo, pero pongamos un ejemplo sencillo: supongamos que la planta tiene en las células de las hojas un receptor que reconoce una molécula de la pared celular del hongo y esto permite la entrada del hongo sin que la planta se pueda defender; ante esta situación, se podría diseñar un producto -sin necesidad de ser fungicida- que contenga una molécula similar a la del hongo, que bloquee los receptores impidiendo así la interacción planta-hongo y, por tanto, la infección.



-¿En qué punto se encuentra la investigación?
-Ahora mismo estoy terminando de preparar muestras de proteínas para buscar, mediante una técnica llamada DiGE (de sus siglas en inglés Differential Gel Electrophoresis) aquellas proteínas de la pared celular del hongo que estén glicosiladas y muestren cambios de presencia/ausencia cuando el hongo se dispone a infectar. Tras un largo proceso, introduciremos el hongo sin dichos genes en la planta para averiguar si se afecta la virulencia.

Pretende difundir su trabajo en revistas y congresos de carácter científico.
Pretende difundir su trabajo en revistas y congresos de carácter científico.

-¿Ha tenido alguna difusión hasta el momento?
-En noviembre tuvimos unas Jornadas Doctorales con todos los estudiantes del programa de doctorado en Biotecnología, Ingeniería y Tecnología Química de la Universidad Pablo de Olavide, donde fui seleccionado para realizar una charla sobre mi trabajo, además de presentar un póster como el resto de compañeros. Además, en abril de este años vamos a asistir a un congreso europeo llamado ’13th European Conference on Fungal Genetics’ en París, donde presentaremos nuestro proyecto a la comunidad científica que trabaja con hongos como organismos modelo. Además, queremos publicar, si es posible, dos o tres artículos científicos durante la tesis doctoral en revistas internacionales de alto índice de impacto como PLOS Pathogen o Plant Cell.
Por otro lado, aunque no es específico de mi proyecto de tesis doctoral, he estado ayudando a un antiguo investigador del grupo, el Dr. Alberto Elías-Villalobos, y hemos publicado un artículo científico en la revista PLOS Pathogens, la cual tiene un alto índice de impacto. Este artículo trata sobre el control del programa de virulencia de Ustilago maydis por la histona desacetilasa H2, una molécula que regula la expresión de ciertos genes, en este caso los genes encargados de la fusión de dos células sexualmente compatibles para iniciar la infección de la planta de maíz.

Este grupo de investigación también ha trabajado con empresas del sector enológico andaluz.
Este grupo de investigación también ha trabajado con empresas del sector enológico andaluz.

-¿Tienes previsto algún otro proyecto?
-Además de la línea de investigación de Ustilago maydis, el grupo de Biotecnología del Área de Genética ha participado en los últimos años en varios contratos de asesoramiento microbiológico a empresas del sector enológico, y han prestado asesoramiento puntual a grupos de investigación de otras universidades, fruto de más de 20 años de experimentación en genética y microbiología de microorganismos fermentadores. Se han llevado a cabo varios proyectos de investigación en colaboración con bodegas de distintas zonas de Andalucía, como municipios de Cádiz, Córdoba y Sevilla, destinados al estudio de poblaciones de levaduras de velo de flor, que son las responsables de la crianza de los vinos tipo finos y manzanilla, tan característicos de nuestra tierra. Y, actualmente, el laboratorio forma parte del grupo Olavidum, futura spin-off de la universidad, que ha desarrollado un vino naturalmente dulce elaborado con una levadura aislada previamente por nuestra área.

No descarta continuar investigando en el extranjero, una vez que termine el doctorado.
No descarta continuar investigando en el extranjero, una vez que termine el doctorado.

-¿Dónde te gustaría trabajar en el futuro? ¿Tienes algún sueño?
-Una vez que termine el doctorado y defienda mi tesis doctoral, me gustaría dar el salto a la empresa; pero sé que no hay demasiadas empresas en biotecnología. Y menos en España. Por ese motivo, no descarto la posibilidad más que atractiva de realizar un periodo post-doctoral de uno o dos años en algún laboratorio o centro de investigación europeo, o incluso estadounidense, donde seguiría con mi carrera investigadora, quizás con otro organismo modelo o con otras técnicas moleculares distintas.

Ismael pide que se apueste más por la investigación y la divulgación científica.
Ismael pide que se apueste más por la investigación y la divulgación científica.

-¿Algún mensaje final para terminar?
-Pediría que realmente se dedicara más dinero y esfuerzo a la investigación en España, tanto a la ciencia aplicada como a la ciencia básica, y en particular a nuestra formación, a los jóvenes. Hace tiempo que se acabó la ‘era del ladrillo’ y deberíamos apostar por la ciencia como motor de nuestro conocimiento, nuestra economía y nuestra sociedad para hacernos llegar a la vanguardia y estar al nivel de otros países como Estados Unidos, Inglaterra o Alemania, por poner algunos ejemplos. Y, para esto, también es fundamental una buena divulgación científica, para acercar la ciencia a todos los ciudadanos y que no se quede como algo sólo para unos cuantos; ya que la ciencia es de todos y para todos. Así que, muchísimas gracias por la oportunidad de contar un poco sobre mi trabajo y lo que hacemos en nuestro grupo de investigación de Biotecnología del Centro Andaluz de Biología del Desarrollo. Y gracias también por hacer que la gente conozca un poco más sobre la ciencia que se hace en nuestro país.

1 Comentario

  1. Es un orgullo para los andaluces contar con jóvenes magníficamente formados luchando por un futuro. Y trasmitiendo a la ciudadanía la importancia de la investigación para el desarrollo económico y social de nuestra tierra. Gracias por su tenacidad y animo a Ismael Moreno especialmente

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here