
S. D. El Recre dejó buenas sensaciones en su estreno liguero en su retorno a Segunda B. No cosechó más que un empate, e incluso estuvo a punto de perder al final cuando tuvo que resistir con un hombre menos. Pero en el tiempo que jugó once contra once, el Decano evidenció buenas maneras sustentado, por así decirlo, en seis jugadores nacidos en Huelva. Otro logro.
El Recre ha entendido que el camino lo tiene que marcar la gente de Huelva. Y ya en el primer once se vio que el protagonismo onubense, y de la cantera, va a jugar un papel relevante en esta temporada 2015-16.
Las cifras dicen que en el once estuvieron cinco jugadores nacidos en Huelva; que uno más tuvo minutos en el segundo tiempo; y hasta otro se quedó en el banquillo sin salir. Siete jugadores de Huelva en una convocatoria de 16, buen porcentaje.

De salida Jose Dominguez apostó por Rubén Gálvez, Ale Zambrano, Jesús Vázquez, Antonio Domínguez y Manu Molina. Luego se incorporó Miguelito, que dicho sea de paso, dejó pinceladas de su indudable calidad, culminando su actuación con una soberbia jugada en la que tras un sombrero espectacular, disparó casi desde el centro del campo con intención, saliendo la pelota a un lado del portal de Cifuentes.
A estos jugadores hay que unir también a Aitor Brioso, que estuvo en el banquillo y no saltó al terreno de juego.
Buen punto de partida, por lo tanto, del Recreativo que con esa savia onubense ha podido comenzar la Liga dejando buenas sensaciones, que se tienen que confirmar en los partidos venideros en los que ya se espera ese delantero que tanto necesita y por que tanto clama el cuerpo técnico.













