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Carolina Marín se jugará repetir oro en el Mundial ante Saina Nehwal tras derrotar a la coreana Sung Ji Hyun

Durísimo partido de hora y media el disputado en Yakarta resuelto en tres sets en favor de la onubense: 21-17, 15-21 y 21-16.

Carolina Marín, feliz tras ganar el partido a la coreana. / Foto: Captura TV.
Carolina Marín, feliz tras ganar el partido a la coreana. / Foto: Captura TV.

S. D. Carolina Marín disputará, por segundo año consecutivo, la final del Campeonato del Mundo de bádminton, después de derrotar en una durísima semifinal a la coreana Sung Ji Hyun en tres sets, 21-17, 15-21 y 21-16, y que alargó una hora y media. Lo hará este domingo, en torno a las 9:00 horas, ante al jugadora hindú Saina Nehwal, número 2 del mundo, que derrotó a la local Lindaweni Fanetri en dos sets: 21-17 y 21-17.

El periplo deportivo de esta deportista de Huelva ha estado marcado por su afán de superación. El famoso “puedo, porque pienso que puedo” que lo tiene como lema, lo aplica continuamente, y así, poco a poco, ha ido subiendo peldaños en el ránking hasta convertirse, hoy en día, en la número 1 de este deporte hasta hace poco extraño y que, por su culpa, muchos niños quieren practicar porque “quiero ser como Carolina”.

Carolina Marín trata de concentrarse antes del inicio de uno de los puntos. / Foto: Captura TV.
Carolina Marín trata de concentrarse antes del inicio de uno de los puntos. / Foto: Captura TV.

Ha derribado muros, paredes que estaban vedadas no sólo a los españoles, sino incluso a los no asiáticos, se ha metido en la élite con fe, corazón, constancia y talento, mucho talento. Por eso le quieren en muchos países asiáticos donde el bádminton es casi una religión, y se comprueba que en partidos como el de este sábado, jugado en el majestuoso Istora-Gelora Bung Karno Senayan de Yakarta, a más de doce mil kilómetros de Huelva, pudiera considerarse en casa.




Y Carolina cumple con su parte de dar espectáculo y seguir progresando. Ahora ha derribado otro muro, ser la primera jugadora no china que puede repetir el oro en un Mundial. Le queda otro: ganarlo. Nombres como Han Aiping, Ye Zhaoying y Xie Xingfang, puede que no digan nada, pero son las únicas mujeres que, por el momento, han conseguido ganar dos Mundiales seguidos. Carolina puede ser la cuarta.

Carolina se vio arropada desde la grada. / Foto: Captura TV.
Carolina se vio arropada desde la grada. / Foto: Captura TV.

Claro que para que eso sea posible este domingo, muy probablemente tempranito en Huelva, tendrá que superar el último escollo, la hindú Saina Nehwal, número 2 del mundo.




No fue fácil acceder a esta final mundialista. Por mucho número 1 del mundo que sea -y lo es- Carolina, en este deporte de pequeños detalles, de mucho estudio y de jugadoras de enorme calidad, un desliz, un error u omisión te penaliza. En este caso hablaremos de méritos. Porque de la misma forma que el laboratorio técnico de Carolina, con Fernando Rivas al frente, escruta con minuciosidad a todos sus rivales, estos también trabajan duro fuera de la cancha y estudian, estudian, estudian, como los conejitos de Duracell a Carolina. El resultado es que la onubense ya no puede sorprender como antes y que sus adversarios saben cómo buscarle las cosquillas, lo que a su vez hacen aún más valiosos los triunfos de la onubense.

Carolina tendida sobre la cancha del Istoran tras malograr un volante de partido. / Captura TV.
Carolina tendida sobre la cancha del Istoran tras malograr un volante de partido. / Captura TV.

Como en su momento lo evidenció Jing Yi Tee, Pai Yu Po y Shixian Wang -ésta con menos opciones ante el gran partido de Carolina-, la coreana Sung Ji Hyun saltó a la pista del Istora con la lección aprendida. Apretó las tuercas, trató de incomodar con su juego el de la onubense y, dicho sea de paso, como también es muy buena jugadora, atravesó por momentos dulces ante los que sufrió la de Huelva.

A pesar que la onubense cobró ventaja en el primer set (3-0), sin prisa pero sin ninguna pausa Sung comenzó a cambiar la historia y a situar el partido como más le convenía. Se fue al intervalo con ventaja (9-11), pero la cosa en esa manga quedó ahí. Porque Carolina, también sin prisa y sin pausa, aceptó el guante lanzado y con algunos errores, pero con más aciertos, fue cocinando la victoria parcial por 21-17.

Momento en el que el golpe de Carolina no lo puede devolver Sung. La final era ya una realidad. / Captura TV.
Momento en el que el golpe de Carolina no lo puede devolver Sung. La final era ya una realidad. / Captura TV.

El guión del segundo set fue extraño. Porque se movió por tras grandes parciales: 1-7 para Sung; 13-5 para Carolina; y 1-8 otras vez para Sung, que se llevo la manga. De salida la coreana incomodó al máximo a la española con muchos volantes altos, tratando de no cometer errores, que sí los cometió Carolina. Le dio rédito: 1-7. Pero la onubense reaccionó, volvió a aceptar el guante y se rehizo hasta endosarle el mencionado parcial de 13-5 para situarse por delante 14-12. Y curiosamente, otra vez Sung apretó la clavijas y, cuando parecía que Carolina iba a tener solución al problema, se hizo con el set por 21-15. La final se iba a decidir en el tercero.

Para cerrar el partido, el abrazo con el cuerpo técnico encabezado por Fernando Rivas. / Captura TV.
Para cerrar el partido, el abrazo con el cuerpo técnico encabezado por Fernando Rivas. / Captura TV.

Y fue en esa manga decisiva donde se vio la mejor Carolina, aunque eso sí, cuando tuvo que remar de lo lindo con un marcador inquietante de 8-13. El set comenzó igualado (4-4) hasta que la coreana dio un arreón que, en otras circunstancias y ante otra jugadora, pudo ser decisivo. Se colocó con un 8-13 muy peligroso para Carolina que, desde ese instante destapó el tarro de las esencias ante una coreana a la que el esfuerzo físico ya le empezaba a hacer mella, y con un parcial de 10-0 se situó al borde de la clasificación para la final. Aún tuvo que madurar la victoria que parecía en la mano con 20-14. Tuvo que ser en la tercera oportunidad cuando Carolina pudo levantar los brazos y esbozar su sonrisa, una sonrisa que puede ser de oro este domingo a primera hora.

Tendrá que doblegar a la número 2 del mundo, Saina Nehwal, con quien se ha enfrentado en cuatro ocasiones, con tres triunfos para la india y uno solo para Carolina, en el último partido entre ambas correspondiente a la final del Superseries de Londres.




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