Lucía Vallellano: “No debemos olvidar que existen yacimientos que certifican que Huelva es una ciudad tartésica”

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Lucía Vallellano, son su libro sobre Tartessos.
Tartessos siempre ha generado mucho interés al mundo académico.
Tartessos siempre ha generado mucho interés en el mundo académico.

M. P. D. Hasta ahora hablar de Tartessos en Huelva había estado unido en la mayoría de las ocasiones al ámbito académico y, a veces, a leyendas que poco o nada tienen que ver con la realidad histórica. Sin embargo, los más pequeños suelen desconocer la existencia de esta llamativa civilización y, mucho menos, su estrecha relación con Huelva. Una situación que ha encontrado una solución gracias al trabajo de investigación desarrollado por la periodista Lucía Vallellano, que acaba de presentar en la Diputación Provincial de Huelva el libro Historia de Tarteso para niños, una publicación divulgativa que cuenta con las ilustraciones de Silvia Álvarez y que ha tenido una gran acogida al ofrecer una lectura diferente, con un lenguaje sencillo y ameno

Portada del libro 'Historia de Tarteso para niños', de Lucía Vallellano.
Portada del libro ‘Historia de Tarteso para niños’, de Lucía Vallellano.

Un trabajo desarrollado por esta periodista que estudió Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid (1994-1999) y que es una de las voces más reconocibles de la radio onubense, puesto que lleva trece años en los informativos de Radio Huelva Cadena Ser. Una labor que compagina con su trabajo como corresponsal de El País. Precisamente, sus inicios profesionales se produjeron en el medio escrito, en La Prensa de Huelva, sin olvidar su colaboración en el periódico Odiel o en otras revistas como Saltés, de divulgación ambiental.

Lucía Vallellano cuenta con una amplia trayectoria profesional.
Lucía Vallellano cuenta con una amplia trayectoria profesional.

Una trayectoria que Lucía une al deseo de ampliar su formación académica, manteniendo siempre viva la curiosidad y sus ganas de seguir aprendiendo. Y fue así como surgió la idea de escribir esta Historia de Tarteso para niños.

En concreto, Lucía recuerda que todo empezó cuando en el año 2011 asistió al I Congreso Internacional de Tarteso: El emporio del metal con la finalidad de cubrir la información como periodista. Allí “me llamó poderosamente la atención el discurso de uno de los ponentes que subrayaba que la cultura tartesia era algo que estaba en el ambiente, en el imaginario o la conciencia común, pero que, en cambio, no se sabe muy bien qué es o a qué nos referimos exactamente cuando hablamos de tartesios. Es decir, a la gente le suenan las palabras tarteso y fenicio, pero pocas personas saben con exactitud cuál es la rica historia que hay detrás de esas dos palabras. En ese congreso se animaba a los investigadores a profundizar en el campo de la divulgación y a sacar de la esfera científica y academicista la cultura tartésica. Se habló igualmente de que había que empezar por los colegios y enseñar a los niños las raíces de su cultura”. 



Cartel del congreso de 2011 sobre Tarteso.
Cartel del congreso de 2011 sobre Tarteso.

Fueron unas palabras que se le quedaron grabadas. Desde entonces quiso poner en práctica esta recomendación. Sin embargo, pasaban los años y se percataba que, aunque desde el ámbito científico se había hecho mucho en este campo, no se había avanzado tanto en su divulgación en la sociedad en general, por lo que era una gran asignatura pendiente de Huelva. Por este motivo, Vallellano quería aportar su granito de arena en este sentido, empezando por abajo, por los escolares, “para que aprendieran a valorar su historia, había que elaborar materiales didácticos y explicativos para que conocieran una cultura que es la suya, porque nuestros antepasados remotos están ahí. Los tartesios ya extraían mineral y elaboraban salazones. Vivían en pueblos, construían viviendas y adoraban a sus reyes, como Argantonio. Es una cultura muy viva, si no la recuperamos, la dejamos morir. Esa fue la raíz de mi proyecto.  Me acerqué un día al despacho de Juan Campos, pensando quizás que le iba a parecer una locura mi idea, pero curiosamente encontré las puertas abiertas. Lo mismo tengo que decir de la Diputación onubense que ha colaborado conmigo desde el primer momento”.

La periodista, durante la investigación.
La periodista, durante la investigación.

Fue así como comenzaba esta proyecto que le ha supuesto tres años de trabajo, con lecturas y documentación, en el “he tenido que aprender yo misma a sortear, a pulir y a transformar en una explicación más sencilla y amena la cantidad de términos científicos y técnicos con la que están regados los textos que versan sobre la cultura tartésica. Documentación como las actas del congreso que cité anteriormente y libros de la historia de Tarteso que me facilitó Juan Campos, Catedrático de Arqueología de la Universidad de Huelva que ha estado apoyándome desde el inicio en esta iniciativa”, nos explica la investigadora.

El Museo de Huelva ha sido una de sus fuentes.
El Museo de Huelva ha sido una de sus fuentes.

Y es que hay muchas fuentes sobre Tarteso, desde libros de historia a novelas, por ejemplo. Por este motivo, en esta publicación se ofrece una visión diferente. Según nos comenta su autora, en el libro ha querido mostrar “que la historia por muy lejana en el tiempo puede ser interesante para los niños y cercana a su vez, porque en todas las épocas ha habido niños y niñas que han jugado y se han divertido, aunque carezcan de la tecnología actual. Mi intención ha sido que los niños sepan que la historia tiene presente, pasado y que tiene futuro. Una de las formas de mirar al pasado sin que sea algo aburrido es que alguien de su misma edad y sus mismas inquietudes les trasladase cómo era la vida de los niños en un tiempo pasado. Y a través de ese juego que aprendan a valorar el pasado no como algo de un tiempo que fue, sino como algo de lo formamos parte y como algo que puede, incluso hoy, servirnos para entendernos mejor. Quizás los niños no sepan la importancia real de la cultura tartesia en el momento de leer el libro, pero si lo interiorizan, más tarde, cuando sean mayores, encajarán muchas piezas en el puzzle de la vida”.

Lucía se muestra satisfecha con el resultado obtenido.
Lucía se muestra satisfecha con el resultado obtenido.

El resultado final es este libro que viene a cubrir un vacío que para Lucía Vallellano era incomprensible que existiera: “¿Cómo es posible que una sociedad no enseñe a sus ciudadanos algo que es de su patrimonio común?”, se pregunta, especialmente porque considera que “los yacimientos y las investigaciones arqueológicas certifican que Huelva es una ciudad tartésica. No vale únicamente con conservar esos restos arqueológicos en el museo. Hay que apoyar el resultado de esas investigaciones con apoyo escolar, educativo. Si se enseña a los niños, estaremos  instruyendo a los hombres del mañana. Esa es la primera conclusión que extraigo del resultado final: más allá de la publicación creo que pone en el camino la primera piedra de un sendero que no debe abandonarse”.

Porque, según ha podido comprobar esta periodista, Tartessos no es suficientemente conocido en Huelva, “nadie conoce muy bien qué hay de realidad o qué hay de mito en la cultura tartésica. Faltaba -y creo que sigue faltando- que la información científica se acerque a los ciudadanos en general”.

Es ahí donde juega un papel importante este libro, en el que han colaborado, con su asesoramiento, Juan Campos, como Catedrático de Arqueología de la Universidad de Huelva, y Silvia Álvarez, como ilustradora. Un equipo que ha permitido que hoy se haya dado un paso más en acercar la historia de Huelva a los más pequeños y donde Lucía se ha centrado en la información recabada de forma amena y sencilla para que sea entendida por todos. Tarea que ha sido un placer para ella que, de paso, también ha tenido la oportunidad de profundizar en los antepasados onubenses.

Lucía Vallellano es la autora del ejemplar.
Lucía Vallellano, durante la presentación del libro en Diputación.

Por el momento, Historia de Tarteso para niños se encontrará en breve en las bibliotecas y colegios de la provincia de Huelva. El libro ha generado un gran interés de forma generalizada, algo por lo que Lucía está muy agradecida, más aún porque es una muestra de que era necesario algo así. Ahora tan sólo falta que “los niños lean, por supuesto, y si leen historia de la que hemos formado parte, mucho mejor, porque eso ayuda a descubrir los lazos con el pasado y entender mejor el presente”.

Siendo así, para terminar, Lucía Vallellano lanza un llamamiento a los investigadores para ir todos de la mano en el sentido de que “un pueblo debe conocer su pasado y su historia y no parece lógico que se hagan congresos e importantes investigaciones para que quede todo ese potencial científico relegado al mundo académico. La ciencia se hace más visible y más viva cuando se acerca al público en general”. Así sea.

3 Comentarios

  1. La historia de Tartessos fascina y se deberia ayudar má a la arqueología a sacar esos vestigios que se pierden en la noche de los tiempos.
    A menudo,las leyendas,tienen una base de verdad que se va trasformando con el transcurrir del tiempo y pasar de boca en boca sin una tradicion escrita.Pero tartessos tambien figura en la Biblia y espero que cada vez se abra más el conocimiento de este mundo antiguo.

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