Mini

El Infanta Elena implanta nuevos métodos de rehabilitación postcirugía de colon

Se trata de nuevos procedimientos de rehabilitaciñon multimodaal que se incorporan antes, durante y después de la cirugía de colon, recto y ano, que facilitan la recuperación del paciente y reducen el periodo postoperatorio.

Los integrantes de la unidad de Coloproctología.
Los integrantes de la unidad de Coloproctología.

Redacción. Los profesionales de la Unidad de Coloproctología, que se encuentra integrada dentro del Servicio de Cirugía General de los hospitales de Huelva, han incorporado en las últimas semanas en el Infanta Elena nuevos procedimientos de actuación en el proceso de cirugía coloproctológica, es decir, de aquella que se realiza en el colon, recto y ano, de forma que se facilita significativamente la recuperación del paciente, reduciéndose el periodo postoperatorio y las molestias derivadas, disminuyendo las posibles complicaciones de la intervención, así como agilizando la vuelta a la vida normal del paciente.

Dichos procedimientos, que ya se encuentran implantados en el Hospital Juan Ramón Jiménez, se integran dentro de lo que se conoce como rehabilitación multimodal o ‘fast track’, que consiste en la aplicación de un conjunto de medidas tanto antes de la intervención quirúrgica como durante y después de la cirugía, de forma que adoptadas de forma multidisciplinar por distintos profesionales sanitarios (anestesistas, cirujanos y enfermeros) y con la colaboración y participación activa del propio paciente, están destinadas a disminuir el estrés secundario a la agresión quirúrgica, para conseguir una mejor y más pronta recuperación.

La rehabilitación multimodal está aconsejada para la cirugía de carácter programado y no urgente y está destinada a aquellos pacientes con enfermedades en colon, recto y ano que no presenten una enfermedad sistémica grave o incapacitante, que tengan una edad muy avanzada o cuyo estado de salud general no sea el adecuado.

La incorporación de nuevas técnicas de cirugía mínimamente invasiva como la laparoscopia en estos últimos años, que permite reducir significativamente la herida quirúrgica, ha sido decisiva a la hora de implementar este nuevo programa de rehabilitación por parte de la Unidad de Coloproctología, que está formada por profesionales de los dos hospitales y que desarrolla su labor en ambos centros, con el fin de incorporar las premisas de la medicina basada en la evidencia y en los resultados de los últimos estudios realizados al efecto en hospitales de todo el mundo.

Gracias a la incorporación de estas medidas desde días antes de la propia intervención, así como durante la misma, el paciente se encuentra mucho antes en situación de comer por sí mismo y de tomar la medicación de forma oral, restringiéndose de esta forma el uso de la fluidoterapia (incorporación de suero por vía venosa), actuando sobre el control del dolor y de las náuseas postoperatorias, además de potenciando la movilización temprana.




La combinación de estos procedimientos reduce la respuesta al estrés y la disfunción orgánica posquirúgicas, y acorta por lo tanto el tiempo necesario para la recuperación completa de los pacientes, además de facilitar la detección más temprana de las posibles complicaciones derivadas de la cirugía, permitiendo la utilización más precoz de otras intervenciones adicionales si fueran necesarias y reduciendo la exposición a posibles infecciones.

De esta forma y varios días antes de la intervención, el paciente se compromete a seguir ciertos hábitos saludables que le ayudarán a hacer frente a la intervención en mejores condiciones, como la no ingesta de alcohol y el abandono del tabaco, la práctica de cierto ejercicio físico (paseo diario de una hora), la incorporación de ciertos suplementos alimenticios que complementen su dieta y faciliten su tránsito intestinal, así como la realización de ciertos ejercicios respiratorios durante varios minutos al día. Es más, está comprobado que la realización de cierto entrenamiento aeróbico junto con una nutrición adecuada de forma previa a la intervención reducen el dolor postoperatorio, las complicaciones y la mortalidad global.

La utilización de la anestesia epidural o regional alta, así como la restricción de la fluidoterapia a favor de la ingesta directa de alimentos, que disminuye las infecciones postoperatorias y la pérdida de masa muscular, resultarán también importantes, junto con la movilización temprana del paciente pocas horas después de su paso por el quirófano, para ayudarle a recuperarse antes. Resulta también fundamental el control efectivo del dolor, fundamental en el proceso de rehabilitación del paciente, ya que condiciona todas las etapas posteriores a la cirugía, así como la vigilancia posterior tras el alta domiciliaria.








Deje un comentario

Su dirección de correo no será publicada.