Mucho más que Jazz

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Cartel del Ciclo Jazz y Mas celebrado en Huelva.
Cartel del Ciclo Jazz y Mas celebrado en Huelva.
Cartel del Ciclo Jazz y Mas celebrado en Huelva.

Emilio Congregado. Anoche algo más de un centenar de personas tuvimos el privilegio de deleitarnos con la actuación de uno de los mejores intérpretes del jazz español, que hacía más de veinte años que no pisaba un escenario onubense.

No es mi intención la de glosar la figura de este genial músico andaluz, ni tan siquiera el describirles el placer que para los sentidos supuso el poder disfrutar de su música, en vivo, en un espacio como el de las cocheras del Puerto. El objetivo de esta carta es otro. Concretamente, el de agradecer a los responsables del ciclo “Jazzymás” –kstmúsica- y a sus patrocinadores, por tan feliz iniciativa, y el reclamar su reconocimiento social.



En tiempos como éste en el que tanto se habla de la necesidad de introducir cambios en el modelo productivo y promover el emprendimiento, creo que la iniciativa de unos estudiantes del Grado de Gestión Cultural de la Universidad de Huelva, debería ser objeto de la consideración de la ciudadanía. Los promotores de este ciclo, si son verdaderos empresarios, auténticos impulsores de la actividad económica y cultural de la provincia. Unos empresarios, con mayúsculas, que han optado por una oportunidad de negocio sometida a las enfermedades de costes propias de las artes escénicas, y para las que los patrocinios y el mecenazgo se convierten en elementos imprescindibles.

En este sentido, la importancia de este tipo de iniciativas no sólo viene dada por los efectos positivos que cualquier evento cultural tiene sobre la ciudadanía -unas externalidades positivas parecidas a la de la educación- sino por el hecho de que la promoción de las actividades culturales es también un pilar sobre el que asentar estrategias de desarrollo.



Sus organizadores, si son auténticos emprendedores, que han combinado la iniciativa privada y el mecenazgo público y privado, para hacer viable un ciclo de incalculable valor social y económico. Por ello, el reconocimiento social de este tipo de iniciativas es crucial para que los patrocinadores sean capaces de apreciar que el mecenazgo de estas actividades con las que se potencia su imagen social corporativa.

En nombre de un puñado de onubenses, gracias.