Misericordia

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Benito de la Morena. Académico de la Academia Iberoamericana de La Rábida. Bella palabra nacida del sentimiento; Parábola cristiana que tiende al amor en tiempos de cólera; significado universal de la comprensión que hace más fácil los caminos de la vida; y frente a ella, el odio, la ambición y la perfidia, términos habituales en el comportamiento humano que autoexplica la degradación paulatina que está sumiendo a nuestra especie en una espiral de violencia incontrolada que tiende a su autodestrucción moral.

Misericordia, esperanza renacida de la mirada de un niño al que enseñaste a reír; misericordia, exultantes emociones de la sonrisa de un pobre que agradeció tu consuelo; misericordia, la que esperas conseguir cuando relajas tu duro y oprimido corazón; misericordia, el confort que necesitas para sentir que no has muerto todavía.

Y mientras, la vida sigue con su tenaz desatino enfrentando a los hermanos, robándole el pan al pobre para hacer más rico al rico; dilapidando bondades y esparciendo las espinas por caminos y senderos que son salvación del alma, de un alma que pertenece a lo sublime y etéreo y que, al no ser material,  merece nuestro desprecio.

Misericordia es la ilusión, la esperanza de que el ser humano pueda alcanzar la plenitud del concepto Humanidad, de la entrega solidaria, de dar el bien por el mal, y vivir en el remanso del Amor y de la Paz.