Salvador Dalí

"La única diferencia entre un loco y yo, es que yo no estoy loco". Salvador Dalí.

"La única diferencia entre un loco y yo, es que yo no estoy loco ", cita de Dalí. Clotilde Ventoso. Se cumple este año el 25 Aniversario de la muerte de Salvador Dalí. Se ha escrito tanto en torno a su obra, a su persona, a la relación con su musa y esposa Gala, con sus amigos Lorca y Buñuel, etc, etc…, que hacer una semblanza de un artista-personaje de su talla, resulta una tarea que difícilmente puede llegar a sorprender.

Es esta una buena ocasión para detenerse a contemplar su obra y volver a quedar hipnotizados y fascinados  por ella. Mirar durante dos minutos cualquier cuadro de Dalí -casi nadie dedica tanto tiempo a disfrutar de  un cuadro; si lo hicieran descubrirían cómo la magia sabe hacer de las suyas…- serán suficientes para sentirnos fantaseando. Porque para él la vida era alucinación y ensueño; y a su vez, la irrealidad, el desvarío, la quimera, el espejismo…. eran la vida misma.

Fue un hombre visionario, provocador, libre hasta el límite y artista fundamental de finales del Siglo XX; pero ante todo, un artista que se mantiene en plena actualidad, vivo como nunca, que sigue despertando un absoluto interés. No deja de aumentar la cotización del pintor en el mercado, y sus exposiciones arrasan en todo el mundo.




Con motivo de esta efeméride, se han organizado numerosos actos y exposiciones que recordarán a este artista del dibujo, la fotografía, la escultura, el diseño y la publicidad; el cine y la escritura.




Dalí se definió así mismo, diciendo: “Desde mi infancia, tengo una viciosa manera de ser que hace que me considere distinto al común de los mortales. Es algo que dura todavía y sigue dándome buenos resultados”. Y desde luego que lo era. Buena prueba de ello la hemos tenido en la magnífica exposición retrospectiva que en 2013 batió todos los records en el Museo Reina Sofía  de Madrid, y en el Centro Pompidou de París.

Para entender la obra de Dalí, sería interesante recordar algunos datos de su vida. Ya desde los seis años le gustaba pintar paisajes y a los catorce tuvo su primera exposición. Paisajes que siguió representando en su madurez, haciéndolo con formas antropomorfas extraídas  de las llanuras de su Ampurdán, al que consideraba el paisaje más bello del mundo, junto a las costas catalanas y sus rocas, que vemos representadas en tantas de sus obras.

Estudió Bellas Artes, pero fue expulsado en cuarto de carrera cuando manifestó que el Tribunal que lo examinaba era inepto, pues él sabía mucho más que ellos respecto al tema del que trataban: el del pintor Rafael Sanzio.

Se casó con la esposa del poeta surrealista Paul Eluard, Gala,
Se casó con la esposa del poeta surrealista Paul Eluard, Gala,

Se casó con la esposa del poeta surrealista Paul Eluard, Gala, tras cuya muerte (en 1982) se desencadenó el declive artístico, anímico y físico del pintor. Después de un par de intentos de suicidio y aquejado por el mal de Parkinson, Dalí murió de un paro cardiorespiratorio escuchando su disco favorito -Tristán e Isolda, de Richard Wagner- en Figueras, el 23 de enero de 1989.

Junto a Joan Miró y Luis Buñuel, formó parte del movimiento surrealista español, que se desarrolló en torno al fundador y principal exponente de dicho movimiento, André Bretón. Posteriormente abandonó el grupo, proclamando desde ese momento: “El surrealismo soy yo”.

Pintó desde lo más profundo del subconsciente, e inventó un nuevo sistema de interpretación de las obras de arte: el método “PARANOICO-CRÍTICO”. José Carlos Vela, considera el ensayo de Dalí “El mito trágico de “El Angelus” de Millet”, el mejor texto teórico para explicar la obra del pintor catalán. Con este método, los elementos de sus cuadros eran, no sólo imágenes enigmáticas, sino un mecanismo que activaba los resortes del inconsciente.

 El elenco de  símbolos que pueblan sus obras ha quedado grabado en la mente de todos nosotros.
El elenco de símbolos que pueblan sus obras ha quedado grabado en la mente de todos nosotros.

Dalí explicaba que un enfermo paranoico analiza la realidad en función de sus delirios y estos tienen forma real. Si alguien pensaba que era perseguido por un hombre, se lo imaginaba hasta en el más mínimo detalle; por tanto, el pintor surrealista tenía que plasmar el objeto en el lienzo de la forma más “repugnantemente”realista e incluso academicista que pudiera, con el fin de dar una apariencia real, con una técnica minuciosa de base realista, a unos temas que no eran reales. De hecho él definió sus cuadros como “fotografías pintadas a mano“.

Fue tan actual y camaleónico que Andy Warhol lo proclamó como “una de las influencias más notables del pop art”. El famoso grupo de pop español, Mecano, escribió una canción en su honor. También se considera la técnica que utiliza como un antecedente de la pintura hiperrealista que, en su caso, combina lo humano con lo monstruoso, lo real con lo irreal.

Los relojes eran elementos recurridos en sus obras.
Los relojes eran elementos recurridos en sus obras.

El elenco de  símbolos que pueblan sus obras ha quedado grabado en la mente de todos nosotros. Sus relojes blandos, en su cuadro  “La persistencia de la memoria” (se inspiró observando cómo se derretía un queso y pretendió reflejar  una alegoría sobre el tiempo y el espacio) los vemos hoy  reproducidos en infinidad de materiales, y hasta los niños los reconocen.

Sus elefantes, teléfonos, rocas o insectos, son sólo algunos de los ejemplos que también podemos ver reflejados en el cortometraje “Destino”, que hizo en colaboración con Walt Disney y que relata la historia entre Cronos y el amor desafortunado que siente por una mujer mortal. Fue proyectado en varios museos del mundo, como el Tate Modern en Los Ángeles y el Museo de Arte Moderno en New York, entre otros. Se trata de una obra especial y única porque su producción comenzó originalmente en 1945, 58 años antes de su conclusión final. La música fue compuesta por el compositor mejicano Armando Domínguez e interpretada por la dulce voz de Dora Luz. Es una preciosa obra de arte, de la que estoy segura que van a disfrutar.

Se podría escribir casi indefinidamente en torno a la figura y la obra de Dalí; sin embargo, con estas letras, sólo se pretende rendirle un humilde homenaje.

Para terminar, no debemos dejar de destacar la poca consideración institucional que, hasta el momento, le ha dispensado la Generalitat de Cataluña. En Barcelona, no le ha sido aún asignada ninguna Calle o Plaza que lleve su nombre. Seguro, que con motivo de la efeméride se dará valor a lo que verdaderamente lo tiene: el genio indiscutible que fue, es y seguirá siendo  Salvador Dalí.

Cualquiera está en su derecho de amar o detestar la obra de este gran genio;  pero, tanto en un caso como en otro, y haciéndoles “un guiño” -que espero que me admitan-  nadie puede negar  al hombre “paranoico”, o mejor… imaginativo, creativo,  intuitivo y visionario que, de alguna manera, todos llevamos dentro; y seguro, seguro, que nos reconoceremos en algún rincón de esos espacios que soñó Dalí y que nos regala en sus cuadros, sin los que no podría entenderse ni completarse el arte de nuestro vivido, y ya pasado, Siglo XX.





3 Responses to "Salvador Dalí"

  1. RAMON LLANES   21 marzo 2014 at 11:13 am

    Excelente trabajo que dignifican a la autora y al periódico.

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    • Clotilde Ventoso   21 marzo 2014 at 3:13 pm

      Jajajajaja, ¡ Muchas graciassss !

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  2. Benito A. de la Morena Carretero   22 marzo 2014 at 10:16 pm

    Siempre he sentido una admiración “oculta” por Dalí, quizás porque sus maneras de afrontar la vida chocaban con el rigor de mi manera de entenderla, no lo sé exactamente, pero ese formalismo que me ha impedido en el pasado reconocer la obra por censurar el comportamiento del autor, es algo de lo que ya no peco, quizás gracias a la madurez que da los años. Por ello celebro haber leído esta detallada biografía del autor que, con claridad y buena pluma, nos presenta Dª Clotilde Ventoso, y que me ha permitido conocer las causas de esa admiración por la obra de Salvador Dalí, que ya no oculto.
    Estuve el verano pasado en el Museo de Arte Moderno en New York y pude deleitarme en la belleza y originalidad surrealista de algunas de las obras que Clotilde nos expone en la colección de fotografías, y recuerdo la sorpresa que me causó su obra “Los relojes blandos”, inmensa en simbología y todo dentro de un oleo que no tendría más de 20X30 cm de tamaño. Una sorpresa que aumentó aún más en mí la admiración por este gran artista.

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