A hombros David de Miranda en su debut como novillero con picadores

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David de Miranda.
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Ficha técnica

Plaza de Toros de la Merced de Huelva, con media entrada en los tendidos, se lidiaron novillos de Martín Lorca, justos de presentación, manejables en general, nobles, dando un buen juego, para los novilleros:

Posada de Maravillas, de espuma de mar y oro; estocada, vuelta tras petición; estocada, oreja

Lama de Góngora, de turquesa y oro; estocada casi entera y descabello, oreja tras aviso; casi media estocada y cuatro descabellos, silencio.

David de Miranda, de azul rey y oro; estocada, dos orejas; media estocada, oreja.

El triguereño David de Miranda en su debut en la Plaza de Toros de la Merced.
El triguereño David de Miranda en su debut en la Plaza de Toros de la Merced.

Carlos Arroyo. Debut soñado el del triguereño David de Miranda en la Plaza de Toros de la Merced. Tres orejas en el esportón y la ilusión intacta para esta nueva etapa de su carrera que ha comenzado hoy de manera brillante, ante un buen encierro de Martín Lorca. Su primer oponente, tercero de la tarde, no le permite el toreo a la verónica de forma lucida, pero en el quite por gaoneras ya calienta al personal, en su particular estilo. Las zapatillas clavadas en la arena, el cuerpo erguido, y el burel pasando muy cerca de su cuerpo sin que el torero mueva un músculo. Entra también el público pronto en la faena de muleta con el pase cambiado por la espalda en el mismo centro del anillo. El toreo fundamental tiene cadencia, aunque la falta de poder del novillo, de lo que adoleció toda la corrida, hace que no llegue con excesiva fuerza a los tendidos. Remata la faena con bernardinas ceñidas, y la plaza es un clamor, que le concede las dos orejas tras la estocada.

El triguereño demostró la seña de identidad del torero, valor y quietud.
El triguereño demostró la seña de identidad del torero, valor y quietud.

En el sexto volvió por los mismos derroteros, aunque el novillo tiene menos clase. Buen quite por tafalleras con la planta quieta, y buen tercio de banderillas de Manolo Contreras, a quien el público obliga a desmonterarse. Brinda el toro a Antonio Borrero “Chamaco” y comienza la faena con estatuarios en el centro del ruedo, como tantas veces lo hiciera Miguel Baez Espuny “Litri”. Homenaje a las dos estirpes de toreros más importantes de la historia taurina onubense. El novillo es más brusco y derrota al final del muletazo, restándole brillantez al trasteo. En el cierre por manoletinas vuelve a demostrar la seña de identidad del torero, valor y quietud. Se le concede una oreja.



El novillero extremeño Posada de las Maravillas.
El novillero extremeño Posada de las Maravillas.

Posada de Maravillas se llevó el lote más insulso de la tarde. El primero suelta la cara y el extremeño nunca está a gusto con él, toreando al hilo del pitón sin lucimiento. Una buena serie por el derecho y una magnífica estocada preceden a la petición no atendida por el palco presidencial, por lo que todo queda en una vuelta al ruedo. Al cuarto lo recibe de capote por verónicas más arrebatadas, pero el novillo se va apagando y llega a la muleta muy venido a menos, aunque con calidad. Hay naturales de buen trazo, despaciosos, que llegan al respetable. Otra magnífica estocada, este chico con la espada es un cañón, preludia la petición, esta vez sí atendida, consiguiendo una oreja.

Lama de Góngora.
Lama de Góngora.

Con el segundo de la tarde, el sevillano Lama de Góngora pudo mostrar a Huelva parte de su repertorio y sus credenciales que le hacen estar en los puestos más altos del escalafón novilleril. Torero con gusto, templado, esbozó series por ambos pitones, sobre todo al natural, con la enjundia y el empaque del toreo caro. Además llega pronto a los tendidos. Brindó el novillo a David de Miranda, en gesto muy bonito hacia su compañero. El quinto novillo es más deslucido, tardea mucho en los cites. El novillero porfía, sin mucho lucimiento, en toreo encimista para cerrar su actuación.

David de Miranda a hombros en la Merced.
David de Miranda a hombros en la Merced.

En definitiva, interesante novillada la que se ha celebrado en el coso mercedario donde se dieron cita dos de los mejores novilleros de la actualidad, que, si bien es verdad que no se puede decir que estuvieran mal, sí que faltó algo de pasión en su actuación. No pecó por eso David de Miranda, que sigue mostrando una magnífica evolución, ¡cómo ha cambiado de su paso por Colombinas hace menos de un año hasta hoy!, que habla muy bien de su preparación en este invierno tanto física como mentalmente y de su compromiso con esta profesión que recién comienza y que esperamos que sea larga y exitosa. Por supuesto que tiene que mejorar, pero margen hay porque se cimenta sobre la base del valor. A seguir creciendo David.

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