Pablo López, un informático de Huelva que fabrica cerveza artesana en Málaga

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Pablo, a la derecha, en las instalaciones de la fábrica de cerveza, junto a Army.

Paula Crespo. Hace ya dos años y medio que Pablo López hizo las maletas para dejar su casa de Bellavista con rumbo a Riviera del Sol, un pueblecito de Málaga ubicado en Mijas. Desde entonces este joven informático onubense ha compaginado su trabajo en Apple con una faceta emprendedora que le ha llevado a crear un producto cien por cien natural.

Pablo es la mitad de Malaqa, una cerveza artesana hecha en Málaga con sabor a Huelva. Pero también es algo más. Es un proyecto y un producto genuino, natural y onubense al 50 por ciento, que comenzó con dos jóvenes que hacían cerveza con un pequeño fermentador en su casa y ahora está a punto de salir al mercado, desde una gran nave industrial. Es también un movimiento social en torno a la cerveza, y a los productos naturales y un sueño hecho realidad.



 Y es que este joven onubense de 26 años soñaba con poner en marcha un proyecto propio. Una inquietud que también tenía Army Nougues, un malagueño compañero de trabajo, con el que después de barajar varias ideas decidió probar a fabricar cerveza artesana: “Teníamos la ilusión de embarcarnos en un proyecto propio. Nos encanta la cerveza y nos ilusionó la idea de hacerla nosotros mismos. Así que empezamos en casa con un fermentador, haciendo 20 litros. Después de hacerla dos o tres veces y dársela a probar a nuestra familia y entorno más cercano nos dimos cuenta de que gustaba y decidimos meternos de lleno en esto”, explica Pablo. 

Los ingredientes de esta cerveza artesana son lúpulo, malta, agua y levadura.

Fue entonces cuando estos dos jóvenes invirtieron su tiempo, sus ganas y su dinero en unas instalaciones de 250 metros cuadrados y con capacidad para producir 6.000 litros de este delicioso oro líquido al mes. Malaqa es una cerveza cien por cien artesanal, fruto del esfuerzo de Pablo y Army que se encargan absolutamente de todas las fases de la fabricación: “En la fábrica hacemos todo desde moler el grano, hasta embotellar, chapar y etiquetar, pasando por la maceración, cocción, fermentado y maduración en botellas. Nos encargamos nosotros de todo porque apostamos por una cerveza cien por cien artesana desde la raíz, para que no pierda nada de su esencia antes de llegar al paladar”, afirma.



Con todo este proceso productivo la cerveza tarda en torno a cuatro semanas en estar lista para consumir, dependiendo del tipo. En principio Malaqa sale al mercado con cuatro variedades de cerveza, con una receta basada en cuatro ingredientes comúnes a todas ellas: lúpulo, agua, malta y levadura: “En principio vamos a fabricar cuatro clases de cerveza: Brown ale (más clásica, con menos lúpulo y más malta) American pale ale (con malta americana), Imperial Indian pale ale (más inensay con una concentración de alcohol más alta) y Porter (un poco más oscura, más maltosa y con cierto gusto a café)”.

En cualquier caso Pablo no descarta crear una variedad inspirada en Huelva, su tierra natal, pero reconoce que aunque lo tiene en mente, aún no ha tenido tiempo suficiente de llevarlo a la práctica, pero según sus propias palabras “todo se andará. Me hace ilusión que haya algo más de Huelva en este proyecto, que es ante todo un sueño hecho realidad”.

El interior de las instalaciones de Malaqa.

Los dos jóvenes ultiman la inminente salida al mercado de su cerveza, adaptando la receta casera a las nuevas instalaciones que han conseguido montar en Málaga : “es un paso muy grande. Imagínate nosotros hacíamos 20 litros en casa y ahora vamos a trabajar con ollas de 250 litros en cocciones dobles. Tenemos que adaptar la receta a las nuevas cantidades, pero vamos a estar en la calle en los próximos días”.

Pablo López ha contado a HBN que el secreto de esta cerveza está en la calidad de los ingredientes y que han tenido que aprender muchísimo sobre este peculiar oro líquido antes de ponerse manos a la obra con su fabricación: “lo primero es la materia prima, usamos bastante más malta que en la cerveza común y no utilizamos maíz, arroz, ni otros adjuntos que resten sabor y cuerpo a la cerveza. Usamos grandes cantidades de lúpulo fresco, no extractos o similares y una cepa de levadura distinta para cada una de nuestras variedades, consiguiendo así esos matices crisp, afrutados, astringentes, etcétera propios de cada levadura”.

La fábrica de Malaqa en Málaga.

Además, la cerveza creada por este onubense y su compañero es madurada en botella, es decir, que cada una crea en su botella el carbonico de manera natural, consiguiendo una espuma mas fina y que la cerveza empache menos y sea más saludable: “Las cervezas maduradas en botella tienen un pequeño sedimento en el fondo (levadura) cargado de vitaminas y muy saludable. Hay quienes sirven este sedimento y quienes lo dejan en la botella, es cuestión de gustos. Pero en definitiva son cervezas sin filtrar ni pasteurizar. Son un alimento vivo que conserva toda su frescura y propiedades organolépticas”.

Malaqa se va a vender principalmente bares y restaurantes de Málaga, en tiendas de cerveza artesana y de productos típicos malagueños, aunque también tiene previsto desembarcar en Huelva en el mes de abril. Podrá beberse en distintos establecimientos de la capital onubense y adquirirse también online.

9 Comentarios

  1. Ánimo chicos!!!! Pablo lo tuyo es motivación y tirarte de cabeza… que alegría ver q la piscina la vais a llenar de cerveza!!!! de todo corazón q tegais muuuucho éxito y a disfrutar y vivir los sueños!!!!

  2. Ohhhh que ilusión!!! Que bonita ver la nave llena ya!!!!
    Óleeee esos grandes!!!
    Muchísima suerte y os deseamos todos los éxitos!!!
    Adelante guapísimos!!!!

  3. Enhorabuena por el paso, espero probarla pronto.
    Un saludo de un cervecero casero, tambien de huelva.
    Suerte con el proyecto.

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