Comedor Dete, cuando la solidaridad de los onubenses traspasa fronteras y llega a Zimbabwe

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En estos ocho años, desde Huelva, se ha ofrecido ayuda a unos 500 niños al año.
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La ayuda de este grupo de onubenses llega a Zimbabwe.
La ayuda de este grupo de onubenses llega a Zimbabwe.

Mari Paz Díaz. Los onubenses son personas solidarias. Así se pone de manifiesto con su colaboración en numerosas iniciativas sociales que se ponen en marcha en la provincia. Pero esa solidaridad llama mucho la atención cuando traspasa fronteras y nos enteramos que gracias a su participación se está ayudando a niños que se encuentran a cerca de 7.500 kilómetros.

Este es el caso del Comedor Dete, una iniciativa que ha puesto en marcha un grupo de onubenses para facilitar que los niños de este país puedan comer, al menos, una vez al día. La propuesta tiene su origen en un viaje a Zimbabwe que realizaron en 2007 dos matrimonios onubenses con motivo de sus bodas de plata. La elección del destino se debió a que habían sido invitados por el embajador de España en este país, Santiago Martínez-Caro, que suele veranear en El Portil.

Los onubenses conocieron la labor de dos sacerdotes en Zimbabwe y se quedaron sorprendidos.
Los onubenses conocieron la labor de dos sacerdotes en Zimbabwe y se quedaron sorprendidos.

Una vez en Zimbabwe, las dos parejas realizaron una visita al Parque Nacional de Hwangue, donde conocieron la Misión de Dete, que llevaban a cabo dos sacerdotes españoles. Gloria Puy, una de las onubenses que participaron en aquel viaje, recuerda que «tras ver lo que se estaba haciendo en este parque natural nos quedamos tan impresionados por la situación de extrema pobreza y absoluta carencia de los bienes más elementales que queríamos hacer algo por ellos, ayudarlos de alguna forma. Entonces, cuando volvimos a España nos pusimos en contacto con ellos a través del correo electrónico y les pedimos que nos dieran un presupuesto para dar de comer a los niños, al menos una vez al día, porque para ellos era muy complicado».

Dar de comer a estos niños cuesta 37 euros diarios.
Dar de comer a estos niños cuesta 37 euros diarios.

Fue así como se iniciaba esta actividad solidaria cuyo objetivo, como hemos apuntado, no es otro que dar una comida a los casi 500 niños que acuden a diario a este colegio, que fue construido por los sacerdotes diocesanos españoles y que, actualmente, gestionan profesores locales contratados por el Estado. Muchos de estos niños son huérfanos, porque, en esta zona de África, la esperanza de vida es de 35 años como media, por lo que la población está muy diezmada. Los familiares de los niños huérfanos suelen hacerse cargo de ellos.

Lo que comenzó como una colaboración de dos matrimonios dio lugar la creación de la asociación 'Comedor Dete' hace cuatro años.
Lo que comenzó como una colaboración de dos matrimonios dio lugar a la creación de la asociación ‘Comedor Dete’ hace cuatro años.

Según nos cuenta Gloria Puy, «para la alimentación de todos los niños son necesarios 37 euros diarios, por lo que nos decidimos a pedir ayuda y colaboración a nuestros amigos y familiares, que siempre han estado ahí para hacer posible este proyecto». De esta forma, Comedor Dete suele vender calendarios con fotos de los niños a los que se ayuda, así como otro tipo de actividades solidarias. Una de las más curiosas se llevó a cabo el pasado verano, cuando organizaron un cine de verano en una casa de campo en la que ofrecieron bocadillos y bebidas. Los asistentes contribuyeron con un donativo voluntario para financiar el proyecto.

El momento en el que se reparte comida a los niños en el colegio.
Momento en el que se reparte comida a los niños en el colegio.

Es más, ante la dimensión que fue alcanzando la iniciativa de los dos matrimonios onubenses, hace cuatro años decidieron constituirse en asociación bajo el nombre de ‘Comedor Dete’. En este tiempo, la entidad ha recibido el calor de un buen número de onubenses, muchos de ellos pertenecientes al entorno de la Universidad de Huelva, al ser el lugar de trabajo de estas parejas. Incluso, muchos de ellos se han involucrado de forma activa en esta bonita propuesta y, en la actualidad, cuentan con la participación de entre diez y quince personas, una cifra que puede llegar a las cincuenta en momentos puntuales de mucha actividad. Del mismo modo, este comedor ha recibido el apoyo de entidades onubenses, como ha sucedido con la Hermandad del Rocío de Huelva, la Onubense o Cepsa, entre otros.

Mucha gente de Huelva está colaborando con esta propuesta.
Mucha gente de Huelva está colaborando con esta propuesta.

La forma de hacer llegar la ayuda a África es muy fácil. Según nos explica Gloria, «nuestro fin es puramente recaudatorio, puesto que nos dedicamos a recoger dinero que luego ingresamos en la cuenta del Instituto Español de Misiones Extranjeras (IEME), donde pueden recogerlo los misioneros sin ningún tipo de problema para financiar la comida».



Una imagen que nos llega desde Zimbabwe.
Una imagen que nos llega desde Zimbabwe.

En total, Comedor Dete lleva ya ocho años financiando este proyecto, a través del cual han podido ayudar no sólo a los niños de este colegio, sino también a los mayores de una residencia situada al lado. Incluso, en ocasiones, la ayuda de los onubenses ha sido más de la necesaria, lo que se han aprovechado para ampliarla a otros centros escolares de Zimbabwe. Con todo, en este tiempo, han podido ofrecer su colaboración desde Huelva a unos 500 niños al año. 

En estos ocho años, desde Huelva, se ha ofrecido ayuda a unos 500 niños al año.
En estos ocho años, desde Huelva, se ha ofrecido ayuda a unos 500 niños al año.

En la actualidad, este proyecto está muy consolidado en Huelva, si bien la situación del colegio en Zimbabwe vive un momento de inflexión debido a la avanzada edad de los dos sacerdotes que impulsaron la actividad. De hecho, uno de ellos,  ha sido ingresado en un asilo de Madrid, y el otro, con 79 años, se lo traen a España. Por este motivo, Puy nos comenta que «ahora tenemos que ver quién será nuestro nuevo interlocutor en África. Pensamos que quizás podremos hacerlo a través de las Hermanas del Calvario, que también están en Zimbabwe y que son españolas».

En cualquier caso, esta propuesta no ha pasado desapercibida en Huelva y cada vez cuenta con un mayor apoyo por parte de los onubenses. Y sumando. Todos aquellos interesados en colaborar con este programa pueden hacer directamente su donativo ingresándolo en la cuenta del Instituto Español de Misiones Extranjeras, señalando en el asunto que es para el Comedor Dete. Una cooperación que, sin duda, llegará directamente a estos niños que lo necesitan.

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