El Ballet Flamenco de Andalucía llega a Huelva con su nuevo espectáculo en homenaje al concurso de cante jondo de 1922

La producción, dirigida por la gran artista Rafaela Carrasco, se podrá ver el 31 de enero y 1 de febrero en las Cocheras del Puerto.

El espectáculo del Ballet Flamenco llega a Huelva estos días.
El espectáculo del Ballet Flamenco llega a Huelva estos días.

Redacción. El Ballet Flamenco de Andalucía continúa en Huelva con su gira del espectáculo ‘En la Memoria del Cante. 1922’, inspirado en el concurso de cante de aquel año en el Patio de los Aljibes de la Al-hambra de Granada. Dicho certamen, arropado por numerosos artistas e intelectuales, supuso una inflexión a la hora de considerar el flamenco como arte mayor, dejando atrás la visión prosaica que se tenía del mismo.

Tras el gran éxito cosechado de crítica y público en su estreno en Córdoba, el Ballet Flamenco de Andalucía tendrá dos actuaciones en las Cocheras del Puerto, los días 31 de enero y 1 de febrero.

Rafaela Carrasco, artista multipremiada, también directora y docente, dirige un cuerpo de baile de ocho bailarines -tres de ellos solistas- y cuatro músicos, con la escenografía de su colaboradora habitual Gloria Montesinos y con diseño de vestuario de Blanco y Belmonte. El Ballet ofrecerá representaciones en las ocho provincias andaluzas en el primer trimestre y tiene previstas funciones en el Teatro Alcalá de Madrid, en el Festival de Jerez y en el ciclo ‘Lorca y Granada’ del verano en el Generalife de Granada. ‘En la Memoria del Cante. 1922’ girará también por varios festivales y escenarios de todo el mundo.




En la memoria. Este espectáculo pretende rememorar, a través del baile, a grandes cantaores de la historia del Flamenco y, a la vez, ensalzar la labor de las grandes personalidades del arte y la cultura que promovieron aquella cita, como Manuel de Falla, Ignacio de Zuloaga y un joven Federico García Lorca. La iniciativa contó, además, con el respaldo de intelectuales como Joaquín Turina, José María Rodríguez Acosta, Juan Ramón Jiménez, Pérez de Ayala, Santiago Rusiñol, Óscar Plá o Fernando de los Ríos, entre muchos otros que suscribieron un manifiesto al respecto.

Con este trabajo la creadora Rafaela Carrasco recuerda aquellos días de junio de 1922. Musicar el evento, bailarlo, ponerlo en escena con una visión de más de 90 años de distancia, y también homenajear a aquellos artistas que dejaron su legado artístico: la soleá de “El Tenazas”, la seguiriya de Manuel Torre, la toná de “Caracol”, la rondeña de Ramón Montoya, la saeta de “La Niña de los Peines”, la zambra de “Graná”, la cantiña de “La Macarrona”, la granaina de Chacón, la música de Falla; y por supuesto Federico García Lorca y sus poemas del cante jondo, obra que, aunque no se publica hasta 1931, es leída por el propio poeta poco antes del concurso en el hotel Alhambra.




Rafaela Carrasco apuesta para este proyecto por unos bailarines con una preparación técnica muy completa que les proporciona la mayor calidad e igualdad de cara a realizar la labor de cuerpo de baile y que, a su vez, “sean fuertes personalidades sobre el escenario, contundentes y llamativas, capaces de desarrollar cualquier papel de solista en caso necesario”, según declara; y añade que “pretendo que este proyecto sirva como plataforma donde mostrar a estos nuevos artistas emergentes pertenecientes a una generación muy preparada y con un potencial enorme”.

Elenco por audiciones. El elenco de esta nueva etapa del Ballet fue seleccionado después de tres días de audiciones, a las que se presentaron 174 bailarines profesionales -132 mujeres y 42 hombres- bajo la supervisión y deliberación de un jurado compuesto por Ana María Bueno, Matilde Coral, Manuel Betanzos, Rafaela Carrasco y Segundo Falcón.

La formación ha quedado compuesta por la propia Rafaela Carrasco y Ana Morales como solistas femeninas y David Coria -también repetidor- y Hugo López en hombres; el resto del cuerpo de baile lo forman Alejandra Gudí, Florencia O´Ryan Zúñiga, Laura Santamaría, Eduardo Leal, Antonio López y Alberto Sellés; como alumnas en prácticas están Paula Comitre, Cristina Soler, Carmen Yanes y Margarita Ruiz de Castro.

Como músicos en vivo el espectáculo cuenta con los cantaores Miguel Ortega y Antonio Campos y las guitarras de Juan Antonio Suárez ‘Cano’ y Jesús Torres. Antonio Campos y ‘Cano’ han trabajado con las más destacadas figuras del balie flamenco y han participado en experiencias musicales de fusión, así como en multitud de festivales y teatros y en la grabación casi una veintena de discos. La locución de algunas partes de la obra es del actor Francisco Suárez, también director escénico y responsable varios años del Festival de Teatro Clásico de Mérida.

Zuloaga en trajes y decorados. El pintor costumbrista Ignacio Zuloaga, firmante del manifiesto de 1922, deja su influencia de color en los trajes diseñados por Manuel Blanco y Antonio Belmonte, y Santiago Rusiñol cede toques impresionistas y simbolistas. Belmonte y Blanco han elegido tejidos elásticos con superposiciones de gasas, macramé, fornituras de ganchillos, líneas entalladas y telas pintadas a mano. Definen sus diseños como “un flash back en el tiempo, con partes de años 20 que se combinan con formas actuales bajo una influencia floral adaptada a los palos”.

EL diseño de escenografía corresponde a Gloria Montesinos, cola-boradora habitual de Rafaela Carrasco, que también ha trasladado formas y colores de Zuloaga a proyecciones de video que representan los decorados que el pintor realizó en 1922 para en concurso en la Plaza de los Aljibes del Generalife. “Es una escenografía en trama, abstracta, no realista, de inspiración natural” Montesinos agrega un escenario similar al de entonces, pero móvil, que en sí mismo da cohesión al espectáculo. Gloria Montesinos ha trabajado con Carrasco en la mayoría de sus creaciones, entre las que está la Clausura de la Bienal de Flamenco de Sevilla.




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