Una investigación recupera la historia de una fábrica de cerveza nacional instalada en Huelva a inicios del siglo XX

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A finales del siglo XIX se instaló en Gibraleón una de las pocas empresas cerveceras de España, un proyecto hasta ahora desconocido.
Huelva también ha sido pionera en la fabricación de cerveza.
Huelva fue pionera en la fabricación de cerveza.

Mari Paz Díaz. Que Huelva es una tierra con una enorme tradición vitivinícola es una cuestión sobradamente conocida por todos. Pero, sin embargo, hasta el momento para muchos onubenses es desconocido el hecho de que la provincia onubense fue pionera a nivel nacional en la fabricación de cerveza. Lo fue a raíz de la instalación de una fábrica cervecera en Gibraleón en el año 1903, una factoría que puso en marcha Mahou y que se convirtió en la segunda planta que tenía esta marca en España.

Vista del municipio de Gibraleón.
La fábrica de cerveza se instaló en Gibraleón.

Un dato sobre el que indaga ahora un artículo de investigación realizado por Antonio Mira Toscano, licenciado en Geografía e Historia y miembro del Grupo de Investigación HUM-838 de la Universidad de Huelva, que está realizando su tesis doctoral centrándose en el Marquesado de Gibraleón en los siglos XVI-XVII.



El investigador Antonio Mira Toscano.
El investigador Antonio Mira Toscano.

Mira Toscano es un cartayero especializado en la provincia de Huelva, que publicará las conclusiones de este trabajo de investigación en el próximo número de la revista Gibraleón Cultural, que edita la Asociación Gibraleón Cultural con el objetivo de divulgar la historia y el patrimonio histórico-artístico olontense.

A finales del siglo XIX se instaló en Gibraleón una de las pocas empresas cerveceras de España, un proyecto hasta ahora desconocido.
A finales del siglo XIX se instaló en Gibraleón una de las pocas empresas cerveceras de España. / Foto: Archivo Antonio Mira Toscano.

En concreto, entre las principales conclusiones de este estudio, se pone de manifiesto que, aunque pueda parecer sorprendente, la familia de industriales madrileños creadores de la cerveza Mahou se fijó en la provincia de Huelva para construir su segunda factoría en España.



Familia Mahou, a su llegada a Gibraleón.
Familia Mahou, en 1905, instalada en Gibraleón.

Se trataba de los descendientes de Casimiro Mahou Bierhans, un industrial francés que a mediados del siglo XIX se había instalado en Madrid creando la marca Mahou, la cerveza más famosa de España. En concreto, hasta Huelva se trasladaría Casimiro Mahou García, nieto del fundador y que en 1922 llegaría a ser presidente de la Asociación de Fabricantes de Cerveza a nivel nacional y de la Cámara de Industria entre 1931 y 1943.

Uno de los primeros carteles conocidos de Mahou, donde se hace referencia a la fábrica de Gibraleón. / Foto: lafabricamuseodelacerveza.com/museo-genova.
Uno de los primeros carteles de Mahou, donde se hace referencia a la fábrica de Gibraleón. / Foto: lafabricamuseodelacerveza.com.

En la elección de Gibraleón para instalar la fábrica intervinieron varios factores. Uno de ellos fue que en la localidad ya había existido una factoría de cerveza anteriormente. En concreto, según recoge en la revista Mira Toscano, la primera empresa se había instalado en el municipio olontese en 1896, montada por un enigmático industrial llamado Filomeno Puissant. Se trata de “un proyecto empresarial totalmente inédito, de ahí que se debería indagar más en este hecho”, nos comenta este historiador, “especialmente teniendo en cuenta que fue una de las escasas propuestas cerveceras que se desarrollaron en el país en el siglo XIX”. Sin embargo, aquella fábrica hasta ahora desconocida no prosperó y no tuvo ninguna relación con la que después montaría Mahou.

El objetivo de las empresas era difundir el consumo de cerveza entre los obreros de la minería en Huelva. / Foto: Archivo Provincial de Huelva.
El objetivo de las empresas era difundir el consumo de cerveza entre los obreros de la minería en Huelva. / Foto: Archivo Provincial de Huelva.

Lo que sí parece claro es que ambos proyectos “buscaban la proximidad a las zonas mineras, con la intención de expandir el uso de la cerveza entre los obreros“, explica Antonio Mira. Hay que tener en cuenta que Gibraleón ha sido históricamente un nudo de comunicaciones de vital importancia, si bien entonces lo sería aún más gracias al ferrocarril. Además, en Huelva existía una importante colonia extranjera que podía sentirse atraída por esta bebida, todavía muy poca extendida en los países mediterráneos como España.

Cartel de Mahou, donde aparece la referencia a la fábrica de Mahou en Madrid y Gibraleón.
Cartel de Mahou, donde aparece la referencia a la fábrica de Mahou en Madrid y Gibraleón. / Foto: Antonio Mira

A estos condicionantes se unió también la existencia en Gibraleón de agua en cantidad y de gran calidad, de ahí que la familia Mahou optara por la provincia onubense para instalar su fábrica.

Así, “ocho años después de la primera inauguración, el domingo 3 de abril de 1904, Gibraleón iba a ser testigo otra vez de la inauguración de una fábrica de hielo y cerveza“, recoge el artículo de Gibraleón Cultural.

Etiqueta de la fábrica de Mahou en Madrid. / Foto: Archivo de Antonio Mira.
Etiqueta de la fábrica de Mahou en Madrid. / Foto: Archivo de Antonio Mira.

A pesar de todo ello, la fábrica de Mahou en Gibraleón no duró más de una década. Como nos explica el investigador, “al final, la familia Mahou llegaría al convencimiento de que era mejor potenciar su fábrica madrileña y desmontar la olontense. Eso, a pesar de que sabemos gracias a los fondos localizados en Madrid que entre 1904 y 1912 sus ventas llegaron a alcanzar hasta el 20,68% de las ventas totales del grupo”. Pero, al parecer, los mineros preferirían seguir consumiendo vino y aguardiente, bebidas de mayor graduación y de menor precio que la cerveza, que se veía como todo un lujo.

Cuadro 'La tertulia del Café Pombo' (1920), del pintor José Gutierrez Solana. En la mesa aparece una botella de Mahou, prueba de que entonces la cerveza era considerada una bebida propia de la clase intelectual, al contrario que el vino.
Cuadro ‘La tertulia del Café Pombo’ (1920), del pintor José Gutiérrez Solana. En la mesa aparece una botella de Mahou, prueba de que entonces la cerveza era considerada una bebida propia de la clase intelectual, al contrario que el vino.

Sin embargo, aunque la factoría tuvo una vida corta, la noticia puso a Huelva entre las provincias más avanzadas del país, teniendo en cuenta que todavía por aquel entonces se entendía la cerveza como algo exótico. Por ejemplo, Huelva pudo, al menos, aparecer en carteles publicitarios muy vistosos para la época y la fábrica olontense llegaría a ser ciertamente reconocida a nivel nacional.

En concreto, el consumidor de este tipo de bebida en España, a diferencia de  lo que venía ocurriendo en el resto de Europa, era una persona de un entorno urbano, perteneciente a la burguesía y a la intelectualidad. Y, de hecho, el intento de llevar la cerveza a otros entornos fue un sonado fracaso, como sucedió en Huelva, “un fugaz proyecto empresarial que ha quedado inscrito en el devenir histórico de la marca Mahou, líder del mercado español de cervezas”, concluye el historiador.

Evolución de las botellas de Mahou. / Foto: Archivo de Antonio Mira.
Evolución del diseño de las botellas de Mahou. / Foto: Archivo de Antonio Mira.

Con todo, Antonio Mira reconoce que “esta breve aventura empresarial es tan interesante para la historiografía onubense que, sin duda, exigirá de una investigación más profunda en el futuro“. Por el momento, Huelva Buenas Noticias ha querido desvelar los principales argumentos de estudio que difundirá con mucho más detalle la Asociación Gibraleón Cultural dada su importancia y la curiosidad de sus conclusiones. Una investigación que recupera un interesante episodio de la historia de Huelva.

 

7 Comentarios

  1. Desconocido para los que no sean panturranos, hace un par de años se realizó una exposición donde se recogian algunos envases de la cerveza de aquella época…, pero hay cosas que no vienen en legajos y fotografías, pero que siguen viviendo en la memoria de los ancianos

  2. Magnífico artículo de investigación. Gracias y enhorabuena por su publicación. Muchos onubenses eramos conocedores de la existencia de la fábrica de Mahou en Gibraleón, y que fue una de las pioneras en España, pero era una información que podría decirse “leyenda urbana”, porque desconocíamos los datos históricos.
    En mi reciente visita a una fábrica de cerveza artesanal en Cadiz, le trasladé esta noticia a uno de lo socios de la fábrica, y quedó asombrado por la información, pero no supe ampliarla con detalles.
    Ahora podré presumir de ello fuera y dentro de nuestra provincia. Gracias.

  3. De desconocida, nada. El historiador de Mahou, Sr Pérez-Mravete, ya ha publicado mucho sobre esto. Y por mi parte, en 2010, como parte de la exposición “Olontia. De la realidad al mito, del mito a la realidad” celebrada en el CODAC, de Gibraleón, ya se recogió esta misma historia en el catálogo de la misma.
    Divho sea de buena fe y sin ningún demérito para este investigador.

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