La provincia de Huelva lidera la apicultura ecológica andaluza gracias a iniciativas como La Colmena de Paco

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Paco García con su vestimenta de apicultor.
Paco García con su vestimenta de apicultor.
Huelva, a la cabeza de la apicultura andaluza.
Huelva, a la cabeza de la apicultura andaluza.

Ana Rodríguez. Según los últimos datos comunicados al Sistema de Información de la Producción Ecológica en Andalucía (SIPEA) por los distintos organismos de control autorizados para la certificación en la región, en nuestra Comunidad Autónoma existen 22.494 colmenas, 8.951 de las cuales se localizan en Huelva. Este dato revela que la provincia onubense lidera el sector de la apicultura ecológica andaluza, acaparando así el 39,79% del peso del mismo, repartido en sus 21 explotaciones y contando con una cuarta parte de las empresas de transformación dedicadas a la elaboración de miel ecológica.

Francisco García es apicultor y promotor de 'La Colmena de Paco'. / Foto: José Carlos Palma
Francisco García es apicultor y promotor de ‘La Colmena de Paco’. / Foto: José Carlos Palma

Estos excelentes datos no serían posibles sin los abnegados apicultores, que, al igual que sus laboriosas abejas, trabajan sin descanso y con tesón para obtener un producto de la máxima calidad bajo los estándares de la sostenibilidad. Francisco García es uno ellos. Este onubense es ingeniero forestal y siempre ha estado vinculado al medio ambiente, trabajando en temas de conservación, además de colaborar en diversos proyectos de investigaciones de la Universidad de Huelva relacionados fundamentalmente con coleópteros y otros insectos.



Un panel de abejas.
Un panel de abejas.

Su experiencia, formación e inquietudes hicieron que García se metiera hace unos años en el mundo de la apicultura, montando su propia empresa: La Colmena de Paco. Empezó colocando colmenas en El Andévalo y el entorno de Doñana, muy pocas, unas 10 u 12, nada que ver con las 200 que posee en la actualidad en los montes onubenses y que le están permitiendo desde hace un año poder comercializar la miel que producen.

Las colmenas deben estar alejadas de las zonas de cultivo.
Las colmenas deben estar alejadas de las zonas de cultivo.

Como este experto apicultor explica “la ubicación de las colmenas es muy importante, ya que tienen que estar en zonas forestales sin cultivos agrícolas próximos (en los que se emplean productos fitosanitarios), para que las abejas sólo coman flores silvestres y den miel lo más natural posible”.



Paco García con su vestimenta de apicultor.
Paco García con su vestimenta de apicultor.

Conseguir un producto de la máxima calidad implica gran dedicación. Las colmenas tienen unas necesidades distintas en función de la época del año, necesidades que hay que cubrir para evitar que surjan posibles problemas. Así, en el invierno hay que cuidar de que las abejas tengan comida y de suministrarles el tratamiento adecuado para las enfermedades que desarrollan; luego, en primavera-verano, se reproducen y toca recoger la cosecha. “La miel se retira entre dos y tres veces al año, dependiendo de si las abejas son fijas o practican la trashumancia. En mi caso, como son fijas, tengo dos cosechas al año, una menos abundante en primavera y otra mucho mayor en verano”, afirma García.

En lo que respecta a los tratamientos, éstos son preventivos, para evitar los posibles ataques de la varroa, un ácaro procedente de la abeja asiática que parasita a nuestra abeja local ya que ésta, a diferencia de su hermana del otro continente, es incapaz de defenderse de él, muriendo la totalidad de la colmena cuando resulta infectada. En la apicultura ecológica, para llevar a cabo estos tratamientos se emplean sustancias naturales, como el ácido oxálico y el ácido fórmico, la esencia de tomillo, etc. todos ellos presentes en la naturaleza.



Con la cera se hacen los marcos de los panales.
Con la cera se hacen los marcos de los panales.

“Es importante ir revisando constantemente las colmenas para ver si están sanas o, en caso contrario, para detectar y controlar el grado de infectación”, indica García, quien además apunta que sería necesario invertir más en investigación para obtener abejas que fueran capaces de desparasitarse y defenderse de los agentes que las atenazan. En este sentido, el onubense apuesta asimismo por continuar buscando soluciones en lo que respecta al tratamiento de enfermedades.

García vende sus productos en diversas ferias y mercados.
García vende sus productos en diversas ferias y mercados.

En cuanto al volumen de la cosecha, García indica que de cada colmena sale una media de entre siete y 15 kilos de miel –las abejas trashumantes producen más que las fijas- aunque hay que tener en cuenta que no todas las colmenas son productivas, ya que algunas se dedican a la reproducción y otras a producción.

El apicultor onubense recogió en la última campaña unos 1.500 kilos de miel, la mayoría de los cuales fueron embotellados y destinados a su venta directa al público. “Vendemos toda la producción y nos quedamos cortos, tenemos que aumentar el número de colmenas. Generamos fundamentalmente miel y cera, aunque comercializamos también otros productos naturales y artesanales que se hacen a partir de materia prima que se obtiene de las colmenas”, afirma el onubense. Así, La Colmena de Paco oferta caramelos, esencias de plantas, jabones, cremas y otros productos de cosmética, todos naturales y relacionados con el dulce maná que fabrican las abejas.

La miel de La Colmena de Paco. / Foto: José Carlos Palma
La miel de La Colmena de Paco. / Foto: José Carlos Palma

Curiosamente, la cera que se saca de las colmenas la consume en más de un 65% el propio apicultor, ya que se funde para hacer láminas que se colocan en los marcos de las estructuras que utilizan de base para fabricar los panales.

Para hacerse con un bote de la rica miel de La Colmena de Paco hay que recurrir a las nuevas tecnologías pues, como no posee una tienda física, emplean Internet como medio para relacionarse con sus clientes, utilizando su página de Facebook como vía para hacer pedidos a domicilio. “El reparto se realiza una vez a la semana en Huelva y también hacemos envíos a diferentes puntos de España, como Cataluña o Sevilla. Precisamente ahora estamos en conversaciones con distintas tiendas para que nuestros productos puedan adquirirse en ellas”, comenta el empresario. Además, García acude a numerosos mercados y ferias de artesanía, siendo su próxima parada el Mercado Navideño de Dulces de la Diputación Provincial que pronto se instalará en los soportales de la Gran Vía de Huelva.

Jabones, geles, cremas y muchos productos se fabrican con elementos de las colmenas. / Foto: José Carlos Palma
Jabones, geles, cremas y muchos productos se fabrican con materia prima procedente de las colmenas. / Foto: José Carlos Palma

Por otro lado, el carácter inquieto de este apicultor hace que siempre esté buscando nuevas oportunidades de desarrollo personal y profesional. En este sentido, el onubense está participando en un concurso organizado por la famosa marca Black&Decker que lleva por título ‘Construye tus sueños’. El certamen, que se celebra a través de Facebook, consiste en presentar una idea, un proyecto de bricolaje que, si resulta uno de los tres elegidos por el jurado, recibirá una financiación de 3.000 euros para su ejecución. A esta iniciativa, en la que también juegan un papel importante los votos del público, el empresario ha planteado su reto personal: “fabricar yo mismo varias colmenas de observación, colmenas con fines didácticos para poderlas emplear en educación ambiental (ver cómo viven las abejas, su organización, el papel que desempeñan en la naturaleza y los productos que se obtienen gracias a ellas), además de concienciar a la población sobre la importancia de las abejas”.

Einstein decía que sin abejas la humanidad sólo duraría cuatro años.
Einstein decía que sin abejas la humanidad sólo duraría cuatro años.

Éste es uno de los sueños de Paco García, que ha dedicado estos últimos años a conocer muy bien a estos insectos. Su estudio le ha hecho valorar el papel esencial que juegan en el equilibrio natural, tanto las abejas como sus cuidadores, ahora sostenedores de una gran carga, pues son responsables de que el statu quo se sostenga: “los apicultores somos ganaderos de abejas y en el mundo agropecuario la apicultura es un sector pequeño, somos pocos y tenemos un peso en la economía directa muy reducido. Sin embargo, indirectamente en torno al 77% de los cultivos agrícolas de frutas y verduras dependen de las abejas, más de la mitad de las especies del monte requieren de ellas para la polinización, para su regeneración. La abejas sin nosotros se mueren -antes sí subsistían, pero ahora debido a las enfermedades y el debilitamiento del medio no- y ese servicio ambiental que realizan los apicultores hay que ponerlo en valor y es el que nos lleva a decir, sin ninguna duda, que en la producción indirecta somos muy importantes. Como decía Albert Einstein: ‘si las abejas desaparecen, la humanidad tendría sólo cuatro años más de vida’”.

Huelva posee 21 explotaciones apícolas.
Huelva posee 21 explotaciones apícolas.

El sector apícola onubense en cifras. La apicultura ecológica onubense, con un total de 8.951 colmenas, acapara el 39,79 por ciento del peso del sector en el contexto de Andalucía, con cerca del doble de colmenas que la provincia que le sigue, Cádiz, que, con 4.538 colmenas, absorbe el 20,17 por ciento del total regional. Más atrás se colocan Granada (2.968 colmenas, el 13,19 por ciento) y Málaga (2.514 colmenas, el 11,18 por ciento). El mapa de la comunidad autónoma lo completan Almería, donde se registran 1.702 colmenas ecológicas (el 7,57 por ciento); Sevilla, con 1.106 (el 4,92 por ciento); Córdoba, con 560 (el 2,49 por ciento); y Jaén, con 155 (el 0,69 por ciento).

La miel ecológica onubense es de máxima calidad.
La miel ecológica onubense es de máxima calidad.

Huelva, en la misma línea, también encabeza el sector en cuanto al número de explotaciones. Por el conjunto del territorio onubense se reparten 21, el 30 por ciento de las 70 que se localizan en toda la región. Cádiz, con 15, abarca el 21,43 por ciento de las mismas; y Granada, con 11, el 15,71 por ciento. Les siguen Málaga, con 10 (el 14,28 por ciento); Almería, con ocho (el 11,43 por ciento); Sevilla, con tres (el 4,29 por ciento); y Córdoba y Jaén, con una explotación cada una (1,43 por ciento).

El mayor grueso de la transformación también se sitúa en Huelva, que cuenta con un total de 17 empresas certificadas dedicadas a la elaboración de miel ecológica, casi una cuarta parte, el 23,29 por ciento, de las 73 que se distribuyen por toda Andalucía. Un ámbito en el que destacan también Cádiz y Sevilla, con 13 cada una (el 17,8 por ciento); y Málaga, con 11 (el 15,07 por ciento). Granada, con nueve (el 12,33 por ciento); Almería, con ocho (el 10,96 por ciento); y Córdoba, con dos (el 2,74 por ciento), cierran la industria de la apicultura ecológica en la comunidad autónoma.