Bárbara Yáñez, una historiadora del Arte y experta en Museología que ha recalado en Hove tras trabajar en el Museo italiano de Sigismondo Castromediano

Bárbara junto al famoso graffiti del artista londinense Bansky, en Brighton.
Bárbara junto al famoso graffiti del artista londinense Bansky, en Brighton.
Bárbara junto al famoso graffiti del artista londinense Bansky, en Brighton.
Bárbara junto al famoso graffiti del artista londinense Bansky.

Ana Rodríguez. Acabar con su talón de Aquiles es lo que se propuso la onubense Bárbara Yáñez Feria cuando en 2012 hizo las maletas y se marchó al Reino Unido con el objetivo prioritario de aprender inglés. La joven, licenciada en Historia del Arte y con un amplio currículum, consideraba que lo que le faltaba para conseguir un buen trabajo era, fundamentalmente, dominar la lengua de Shakespeare, así que puso rumbo a las islas británicas donde aún reside.

Bárbara es, como ella misma se define, «oriunda de Huelva, de aquí me considero, aunque toda mi familia, tanto por parte de padre como de madre es de un pueblecito del Andévalo onubense, Villanueva de los Castillejos, con el que tengo una gran vinculación y donde conservo a mis mejores amigos».

Yáñez estudió en el colegio Manuel Siurot e hizo Secundaria y Bachillerato en el instituto ‘La Rábida’, donde cursaron estudios algunos insignes personajes como Juan Ramón Jiménez. Como siempre estuvo interesada en el arte pero no tenía demasiadas dotes para la pintura, la escultura o la arquitectura, la joven consideró que la licenciatura de Historia del Arte era la que mejor se adaptaba a sus intereses pues «unía mi pasión por el arte a otra de mis pasiones, que es la Historia», reconoce.

La joven investigadora Bárbara Yáñez.
La joven investigadora Bárbara Yáñez.

Tras licenciarse en Sevilla, Bárbara amplió su campo de especialización, primero estudiando el Máster de Patrimonio Histórico y Natural de la Universidad de Huelva, el cual le permitió el acceso al doctorado y a la investigación, «algo que me apasiona y en lo que ya estoy recogiendo algunos frutos», afirma la joven.


Puerto de Huelva

En este punto, cabe destacar que uno de los trabajos de investigación de Yáñez fue seleccionado el pasado 15 de octubre para su publicación en la colección Cuadernos de Comunicación ‘Colección Periodismo e Investigación’, que patrocina la Asociación de la Prensa de Huelva y Cepsa, con la colaboración de la Universidad Internacional de Andalucía (Unia) y cuyo fin es fomentar la investigación y el conocimiento de los temas relacionados con el periodismo y la comunicación, en base a investigaciones, estudios, tesis y análisis. El trabajo que presentó la onubense tenía por título ‘El Festival de Cine Iberoamericano de Huelva: La sección Cine y Literatura’ y ocupará el número cuatro de la citada colección.

Uno de los llamados laines, calles con ropa de segunda mano muy típicas en Brighton.
Uno de los llamados laines, calles con ropa de segunda mano muy típicas en Brighton.

Yáñez también ha trabajado en un Museo en Italia, experiencia tras la cual, la historiadora sintió la necesidad de llevar a cabo otra tarea: «cuando volví a España, venía decida a hacer el Máster específico de Museología que ofertaba la Universidad de Granada. Después de pasar una dura selección, entré en él en 2010 hasta el año 2012 y creo que ha sido una de las mejores experiencias de mi vida, a nivel profesional y personal». Fruto de este Máster fueron sus prácticas en el Museo de Bellas Artes de Sevilla en el año 2012, que supusieron el empujoncito final que necesitaba la onubense para cambiar de aires.

– ¿Cómo acabó en Brighton?
– Al terminar las prácticas en el Museo de Bellas Artes de Sevilla, me vi con un gran vacío. Ya conocemos la situación actual de España, y a las personas con demasiada formación, como es mi caso, se le exige aún más. Pensé que lo único que me faltaba para poder aspirar a un buen trabajo o a simplemente una beca era mejorar mi inglés. Mi verdadera asignatura pendiente. Por ello, a través de una agencia vine a Brighton de au pair, de casualidad, pero la verdad es que me he enamorado bastante de la ciudad.

Es quizás una de las ciudades marítimas más bellas de Inglaterra, por no decirte quizás la que mejor clima tiene. Yo he tenido un medianamente caluroso verano, e incluso he probado la playa. La ciudad en sí misma tiene bastante historia, fue un balneario para los reyes ingleses y en los años 70 se convirtió en todo un referente de la apertura cultural que se extendía por toda Europa a partir de mayo del 68.  Actualmente es una ciudad gobernada por el Partido Verde, la gente es encantadora y es una ciudad muy liberal, cuya fiesta principal es el Pride o Día del Orgullo Gay.

En la playa de Brighton.
En la playa de Brighton.

– ¿Cuánto tiempo lleva allí?
– Llegué a finales de mayo para trabajar de au pair y estuve hasta finales de agosto, luego he estado un mes en España de vacaciones y he vuelto hasta Navidad, ya no como au pair, sino sólo como estudiante de inglés, puesto que mi objetivo no era tanto trabajar, sino estudiar inglés y aprender realmente. Cuando estás trabajando no tienes demasiado tiempo para mejorar el idioma, aprendes las instrucciones precisas y luego se hace difícil tener tiempo para ir a una academia de idiomas.

– Además de en el Reino Unido, ¿ha trabajado o estudiado en otro país fuera de España?
– Sí, estuve con una Beca Erasmus práctica en Italia, más concretamente en Lecce, la llamada Florencia del sur pues su Barroco es algo verdaderamente bello e impresionante. Estuve allí trres meses trabajando en el Museo Sigismondo Castromediano de esta ciudad, que cuenta con una importante colección de vasos griegos que donó el coleccionista por el que ahora lleva el nombre el museo. Era la primera vez que salía de España y era muy joven, fue una experiencia totalmente diferente a la que ahora estoy viviendo. Pero bueno, ahora hablo algo de italiano y pude descubrir mi pasión por la museología. Aquello fue un periodo de reflexión y de reconocimiento de mis propias capacidades. Allí me entusiasmé por la Museología y todo lo que conlleva la gestión de un museo, pero sobre todo por la conservación de obras de arte. Yo trabajaba en el departamento de restauración y aprendí mucho de estas tareas de conservación y restauración. De alguna manera conocí por primera vez, como en jerga museológica decimos, ‘las tripas del museo’.

El Festival del Pride.
El Festival del Pride o Día del Orgullo Gay.

– ¿Sigue en Brighton?
– Bueno actualmente no vivo en Brighton, sino en la ciudad de al lado, que solo la separa una calle, Hove. Es una típica ciudad inglesa, vivo con una familia de acogida y me dedico mañana y tarde a un curso, en una academia para conseguir el First Certificate.

– ¿Cómo es su vida allí?
– Yo me levanto muy temprano, porque soy una persona mentalmente muy activa. El curso que hago es totalmente intensivo, mañana y tarde, con lo cual poco tiempo tengo para otras cosas. Los fines de semana sí los tengo libres y por supuesto los dedico a ver amigos, pues tengo algunos por aquí y a viajar. He ido varias veces a Londres, que está a solo una hora de camino, y conozco ciudades de mi área como Bath, Salisbury, y espero próximamente conocer Canterbury.

– Además de estudiar, ¿tiene alguna otra dedicación o hobbie?
– Podría decirse que mi principal hobby no es usual, y para algunos supongo muy aburrido, es leer, y quizás el cine también. Ello me lleva a que una de mis pasiones sea investigar, yo lo considero mi hobby también.

– ¿Es feliz donde está ahora?
– Pues la verdad, me gusta mucho mi tierra, pero tengo que decir que yo soy feliz en cualquier lugar donde pueda encontrar aprendizaje, no sólo académico, sino de la vida. Aquí, en un país extranjero, donde no usas el mismo idioma, las costumbres son tan diferentes, cada día es un reto a superar, y cuando eso ocurre, tu mente te lo agradece, porque no puede aburrirse y la estás cargando de experiencias que muy probablemente en un futuro podrás desplegar en diversos ámbitos de la vida.

La típica cabina inglesa convertida en cajero.
La típica cabina inglesa convertida en cajero.

– ¿Deseas volver a Huelva?
– Sí, de momento mi estancia en Inglaterra es temporal y con un fin claro, aprender inglés, no sin, claro, conocer otra cultura, que estoy segura será un complemento esencial en mi desarrollo futuro.

– ¿Qué le sorprende del país donde vive ahora?
– Lo que asombra de este país es la libertad que te dan para todo. El inglés confía en ti, eso sí, si lo traicionas, te veta para siempre. Por ejemplo, tú puedes entrar en cualquier lugar con bolsas y nadie la mira cuando sales de la tienda, no existen taquillas para guardar cosas en las tiendas y la ropa nunca tiene alarma. Por otro lado, para la sociedad inglesa, no es demasiado importante la comida, eso es ya bien conocido. Pero no solo la comida en sí misma, ellos no consideran de demasiada importancia la comida como acto social, cosa muy diferente a Andalucía, por ejemplo.

Los ingleses tienen aparentemente una actitud ante la vida agradable y educada. No siempre eso es real en lo profundo. Pero que cada uno haga el análisis que le apetezca. Algo que tienen muy claro los ingleses es su capacidad de marketing, ellos pueden no tener lo mejor, pero son capaces de convertirlo con una actitud encantadora que te envuelve y en la que te apetece profundizar. Reitero, eso no significa calidad en lo más profundo.

– ¿Cómo ha llevado vivir en un país donde se habla una lengua diferente?
– Mi inglés es malo, pero mis ganas son muchas. Eso hace que todo te salga mejor, lo importante es no tener vergüenza de hablar, quitarte el orgullo de decir ‘me están corrigiendo, por qué’, y esas preconcepciones. Los ingleses tienen mucha obsesión con la pronunciación y es muy comprensible. Todos los españoles en general la abandonamos bastante, y yo reconozco que hay que cuidarla. Sí es verdad que al principio sientes una gran confusión y la gente además te achucha, ya sabes esto, lo otro. Hasta que no estás aquí no te puedes dar cuenta de lo difícil que es no hablar en tu lengua materna.

El Royal Pavilion, palacio de verano de los príncipes regentes en Brighton.
El Royal Pavilion, palacio de verano de los príncipes regentes en Brighton.

– ¿Y el clima? ¿Se ha acomodado bien?
– Pues como he dicho antes, he tenido un verano genial. El tiempo provoca cambios de humor, pero por ahora, con la concentración que tengo, poca cuenta estoy echando al tiempo. De todas formas, al ser esto algo temporal ¿por qué no vivir el tiempo inglés? Yo tengo todo el sol que quiera en Huelva, ¿por qué no conocer la nieve o pasear a través de la lluvia? No sé, supongo que soy una romántica.

– ¿Echa de menos su tierra? ¿Qué es lo que más añora?
– Seré bastante material en este tema, algo sin lo que no puedo pasar es el jamón serrano, unas buenas aceitunas o un café portugués. Es algo verdaderamente que me supera y no llevo bien. Echo de menos a mi gente, por supuesto, y la comida, y el almuerzo con una buena sobremesa con familia y amigos.

– ¿Tiene contacto con otros onubenses que están viviendo allí?
– Sí claro, aquí en Brighton tenemos una pequeña colonia de andevaleños por el mundo.

– Un mensaje para animar a sus paisanos a que le hagan una visita…
– Bueno, si desde luego quieres conocer una ciudad diferente de Inglaterra ven a Brighton. Es diferente en clima, en el talante de su gente y en sus costumbres extravagantes. No podrías aburrirte en esta ciudad, es como decimos por aquí una ciudad realmente amusing and funny.

Gracias Bárbara

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