Amantes de los animales construyen un refugio en Punta Umbría donde los recogen y gestionan su adopción

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Wanda ya ha sido adoptada. / Foto: Puntanimals
Wanda ya ha sido adoptada. / Foto: Puntanimals
Wanda ya ha sido adoptada. / Foto: Puntanimals
Wanda ya ha sido adoptada. / Foto: Puntanimals

Ana Rodríguez. ‘No le abandones, él nunca lo haría’. Este eslogan tiene muchos años, pero quedó grabado en nuestra mente por la impactante imagen que lo acompañaba, la de un coche parado en la carretera con la puerta del copiloto abierta en la que se invitaba al perro que iba en su interior a que bajara, para luego dejarlo solo en mitad de la nada.

Un animal no es un juguete, es una vida, y en la Protectora de Animales Puntanimals de Punta Umbría lo tienen muy claro. Este centro, que se fundó en 2011 fruto de una iniciativa privada, trata de concienciar a la sociedad de que adoptar un animal no es un capricho y que hay que tener las ideas muy claras si se decide dar el paso.

Instalaciones de Puntanimals, aún en contrucción.
Instalaciones de Puntanimals, aún en contrucción.

En este arca de Noé reman juntas María del Carmen Mayol y Rosaura Molina, presidenta y secretaria respectivamente de Puntanimals, quienes con el resto de responsables de la asociación, unos 25 voluntarios y alrededor de 45 socios trabajan por mantener este refugio para perros y gatos y lograr que avance su proceso de construcción.

“Llevo 25 años recogiendo animales de la calle, es algo que siempre me ha gustado. Con el tiempo fui conociendo a más gente que hacía lo mismo que yo y un día les propuse llevar a cabo lo que siempre había sido mi sueño, crear un refugio para animales”, recuerda Mayol.

La Protectora tiene que asegurarse de que el animal estará bien cuidado en su nueva casa. / Foto: Puntanimals.
La Protectora tiene que asegurarse de que el animal estará bien cuidado en su nueva casa. / Foto: Puntanimals.

Construyeron la protectora cerca de la zona habilitada en Punta Umbría para los botellones, contando sólo con su esfuerzo y la ayuda de voluntarios y socios, “personas que han ido aportando lo que podían. Los socios tienen una cuota mínima de cinco euros al mes, a partir de ahí dan lo que pueden. También hay gente que colabora trayendo pienso o productos de limpieza; los voluntarios, que vienen de muchos sitios, como Huelva, Aljaraque o Lepe, aportan su trabajo y, como no, nuestro veterinario, Ángel Nicolás Muñoz Botello, uno de los promotores de la Protectora, que no nos cobra la mano de obra y nos hace descuentos en los medicamentos”.




Según destaca Mayol, los que más se están volcando con el refugio son los jóvenes, algo que su presidenta agradece en demasía pues “hay mucho que hacer y nosotros, además de la Asociación, tenemos nuestros respectivos trabajos. La Protectora nos quita mucho tiempo, pero lo que hacemos lo hacemos a gusto porque es lo que nos apasiona”.

Después de encontrarlo por las calles de Moguer, este perro ha sido seleccionado para ayudar a los Bomberos de Huelva en sus labores de rescate. / Foto: Puntanimals.
Después de encontrarlo por las calles de Moguer, este perro ha sido seleccionado para ayudar a los Bomberos de Huelva en sus labores de rescate. / Foto: Puntanimals.

Actualmente, en Puntanimals hay unos 50 perros esperando un nuevo hogar y alrededor de 15 gatos, aunque por falta de espacio estos últimos han sido alojados en casas de voluntarios hasta que se les encuentren padres adoptivos. “Estamos teniendo mucha suerte”, comenta Rosaura Molina, “se están llevando a cabo muchos procesos de adopción, pero el problema es que, por desgracia, entran más animales de los que salen, casi el doble”.

Este hecho, según la Protectora, es debido a que la crisis económica están haciendo estragos en los cazadores: “la mayoría de los animales abandonados son perros de caza que sus dueños ya no pueden mantener por falta de liquidez para costear el veterinario y su mantenimiento”, resalta Molina.

Rosaura y Mari Carmen con dos voluntarias y Montse, una galgo.
Rosaura y Mari Carmen con dos voluntarias y Montse, una galgo.

Además de recoger animales abandonados o que vagan por las calles, Puntanimals también acude cuando les llega una denuncia por maltrato. En estos casos, el protocolo a seguir consiste en visitar el hogar del animal, ver las condiciones en que éste vive y, si se confirma el abuso, hablar con el dueño y llevarse al perro o gato al refugio para protegerlo.

Cuando alguien acude a la Protectora con intención de adoptar, lo primero que hacen es conocer de cerca a las personas interesadas y sus circunstancias. “Nos llegan familias cuyos perros han muerto y quieren otro, también padres con niños que llevan tiempo pidiéndoles un perro y al fin se deciden a regalárselo. Estos casos los estudiamos muy bien y, de hecho, en alguna ocasión hemos dicho que no porque hemos visto claramente que el animal iba a ser un capricho pasajero”, destaca la secretaria de la Asociación. Para la joven, “las mejores adopciones son las de gente mayor que está sola y busca perros adultos, que están ya educados, se sabe cuál es su carácter, su tamaño definitivo…”

Luna y Morris en el refugio.
Luna y Morris en el refugio.

Una vez que se firma el contrato de adopción, desde Puntanimals realizan un seguimiento y piden que, al principio, sea su veterinario el que examine al perro o gato para asegurarse de que está bien cuidado. Como indica Molina, “llamamos a los dueños y ellos a nosotros para preguntar cómo va todo y muchos nos envían fotos para mostrarnos cómo crecen, imágenes que luego colgamos en nuestro perfil de Facebook”.

A la Protectora puntaumbrieña acuden tanto onubenses como personas de otras provincias, incluso de sitios tan alejados como Madrid, Barcelona y hasta Alemania, donde ya han enviado un perro. El origen de este despliegue se halla en Internet, pues a través de las redes sociales las caritas de estos animales cruzan fronteras y enamoran a sus futuros padres adoptivos.

Chop es otro de los perros rescatados.
Chop es otro de los perros rescatados.

En cuanto al coste que supone tener uno más en la familia, Molina señala que “los principales gastos se derivan de la comida y el veterinario. En el primer caso, lo ideal es darles pienso, aunque tampoco pasa nada si se hace como toda la vida y los alimentamos con sobras. Respecto a lo segundo, depende del veterinario. El primer año, entre vacunas, cartilla, chip, etc. puede salir por unos 100 ó 120 euros y, a partir del segundo, por unos 20 euros al año”.

Desde Puntanimals afirman que le recomendarían a cualquier persona tener un animal “porque cuando los conoces son una terapia. Siempre están contigo, estés triste o alegre. Hace un mes dimos uno de nuestros perros a los Bomberos de Huelva para que lo adiestraran en el rescate de personas y están contentísimos con él. Tener a estos animales delante y mirarlos te enternece y deseas que siempre estén bien”.

Ahora ya son tres. / Foto: Puntanimals
Ahora ya son tres. / Foto: Puntanimals

Aunque cuando abandonan un animal muchos piensan que en un refugio van a estar mejor “se equivocan, no van a estar mejor que en sus casas”, afirma tajante la secretaria de Puntanimals. “Ellos siempre van a estar con nosotros, son vidas, no juguetes y de eso hay que concienciar a los ciudadanos desde la infancia”, añade.

Así pues, si está pensando en adoptar un animal, recuerde que no son prendas de una tienda que se pueden descambiar o devolver si no nos quedan como desearíamos, son seres vivos que, como muchos humanos, buscan compartir su día a día aportando lo que tienen.