Juan Manuel Muñoz. Hay quien dice que el periodismo de hoy día no se sostiene sin las redes sociales… Como periodista creo que eso es mucho decir, pero desde luego la onda expansiva de comunicación que genera este sistema ‘ultramoderno’ es digna de tenerse muy en cuenta.
Sobre todo, estamos ante una gran sección de ‘cartas al director’ (cuánta añoranza del periodismo escrito) que refleja la opinión (la información es otra cosa) de una parte muy estimable de la ciudadanía. Es muchísimo lo que se vierte en estas redes, pero casi siempre orientado desde un bando, ya sea político, deportivo, artístico, etc., etc. en detrimento del bando de enfrente.
Mi opinión, y así la expreso por esta vía digital, la forjo desde el bando de la indignación y desde el asombro por cómo se están desarrollando las cosas ante nuestras narices.
No hay dinero para tratar el cáncer de un enfermo en un hospital, pero sí lo hay para que los que sostienen la democracia vivan como reyes (aunque le rebajen un 2%). No hay dinero para atender a mayores que no pueden vivir sin alguien que los cuide, pero hay millonarias cantidades para afrontar las elecciones (sin ir más lejos las próximas europeas se van a llevar casi 110 millones de euros…). No hay dinero para los más necesitados, pero que a los mantenedores de la democracia que no les falte de ná.
¿No creéis que la democracia nos sale muy cara?
Claro que creo que la democracia es el sistema racional de cómo debemos vivir, faltaría más. Claro que creo en que tiene que haber una clase política (honrada y no tan insaciable) que administre la sociedad. Pero desde luego, esta democracia tan cara para unas cosas y tan barata para otras me tiene muy, pero que muy, cabreado.
A más de uno de los que se les llena la boca hablando del paro y de lo mal que lo están pasando algunos, les daba un año de suplicio conviviendo con cualquiera de las personas que a día de hoy, ahora mismo, tienen más ganas de estar en el otro barrio que continuar asolado por esta insostenible situación… Os aseguro que hablarían con más conocimiento de causa y valorarían mucho más el destino de unos euros que tanto cuestan conseguir.
















