Un grupo de onubenses realiza una expedición submarina en la costa gaditana para un documental de National Geografic

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Patricio Romero ha participado en la expedición.
Patricio Romero ha participado en la expedición.
Patricio Romero ha participado en la expedición.
Buceadores que participaron en la expedición, entre los que se encontró Patricio Romero  (a la izquierda).

Mari Paz Díaz. Los fondos de la franja sublitoral de Chipiona, en Cádiz, han sido objeto de una expedición de geología submarina con la que se tomaron datos recogidos en el documental ‘Buscando la Atlantida’, realizado por la productora Associated Producers de James Cameron y emitido en National Geographic. En las inmersiones en las costas de Doñana-Chipiona participó un equipo de buceadores onubenses, contando con la productora de la empresa que realizó las imágenes subacuáticas de la película Lo Imposible.

El objetivo de esta campaña era la localización de un supuesto asentamiento humano actualmente sumergido. Sin embargo, los resultados mostraban que no había ningún tipo de evidencia de la acción humana en el área estudiada.



El catedrático de la Universidad de Huelva Juan Antonio Morales.
El catedrático de la Universidad de Huelva Juan Antonio Morales.

Aquel trabajo se llevó a cabo en julio de 2010, aunque las conclusiones de la campaña de la prospección geofísica de la franja costera situada al suroeste de la provincia gaditana han sido ahora publicadas en la revista Geo 14 por el Doctor en Estratigrafía de la Universidad de Huelva Juan Antonio Morales González, responsable del Grupo de Investigación ‘Geociencias Aplicadas e Ingeniería Ambiental’ (Gaia).

Morales es el investigador principal de diferentes proyectos y autor de unos setenta artículos en revistas científicas nacionales internacionales, así como editor de publicaciones de la Sociedad Geológica de España, en cuya junta de gobierno lleva 16 años. Una trayectoria avalada, además, por ser perito judicial en los casos de Mari Luz Cortés y Ruth y José.



Con el profesor Juan Antonio Morales conversamos en esta entrevista para conocer en profundidad el trabajo realizado.

Lugar donde se realizó la exploración.
Lugar donde se realizó la exploración.

-¿En qué consistió el proyecto llevado a cabo en la zona de Chipiona?
-Intentamos localizar usando un Sonar de Barrido Lateral unos supuestos asentamientos humanos sumergidos. La presencia de estos asentamientos era factible si éstos hubieran sido de principios de la época calcolítica, en la que el nivel del mar se encontraba más bajo. No olvidemos que los humanos en esta época estaban ya explotando el cobre en nuestras minas y haciendo dólmenes, con lo que eran expertos en trabajar la piedra y no era de extrañar que hubieran construido en la costa.
Para localizar estas supuestas construcciones, hicimos un barrido entre los bajos de Salmedina y las playas de Rota con el equipo de sonar, con el que pudimos detectar algunas anomalías en las que luego realizamos las inmersiones. Posteriormente, ya en Huelva, confeccionamos una cartografía del fondo marino componiendo un mosaico con los registros tomados.



Revista en la que se ha publicado el artículo.
Revista en la que se ha publicado el artículo.

-¿Quiénes participaron en este trabajo?
-Fue la productora de James Cameron, Associated Producers, la que decidió el tipo de trabajos que quería en el documental de National Geografic y cómo iba a enfocarse el mismo. Mi compañero y amigo Claudio Lozano seleccionó el equipo de buceadores, que estuvo conformado por Patricio Romero (Patri), Wladimir Blanco (Wladi) y Jesús Reales (Chuchi), además de Claudio y yo. Por supuesto, el equipo de imagen y sonido fue de la productora y de cámaras subacuáticos expertos de la empresa valenciana Bluescreen, que fue la misma que realizó las imágenes subacuáticas de la película Lo Imposible.
Las investigaciones continuaron una vez que la productora se fue. Entonces, participaron más buceadores como Isidoro Aguado y Diego González. Todos ellos formaron un equipo de buceadores expertos. Yo diría que los mejores y en los que más se puede confiar cuando uno está debajo del agua.

Patricio Romero, en un momento de inmersión.
Patricio Romero, en un momento de inmersión.

-¿Con qué objetivos se realizaron las inmersiones?
-En las imágenes de sonar salían las rocas y sedimentos que uno puede esperar encontrarse en este tramo de la costa gaditana, pero además se identificaban unos muros y otras estructuras extrañas que debían comprobarse de forma directa mediante inmersiones. Los buceadores tenían las instrucciones precisas de actuar solamente observando y filmando sin tocar nada de lo que pudiera observarse en el fondo, a fin de respetar la normativa a efectos de patrimonio.

-¿Cuál fue su resultado?
-Pues el resultado fue muy curioso. Se observaron rocas de forma cúbica que parecían formar parte de muros, pavimentos y escaleras. De hecho, los buceadores así lo describieron tras la primera inmersión y salieron convencidos de que se trataba de estructuras hechas por la mano del hombre. Sin embargo, tras un análisis geológico y, sobre todo, tras montar los mosaicos de imágenes, lo que parecían muros y pavimentos eran simplemente estratos geológicos de una formación rocosa que no había sido identificada en este tramo de la costa, aunque sí unos 40 kilómetros más al sur. Estos estratos estaban formando claramente un pliegue geológico y la existencia de rocas cúbicas estaba causada por la fracturación geológica. Al final, lo que se presentaba como un misterio histórico se convirtió en un misterio geológico.

Imagen tomada en el fondo del mar en la zona observada.
Imagen tomada en el fondo del mar en la zona observada.

-Por tanto, tras este trabajo, ¿cree que existió  la Atlántida?
-Para mí, la Atlántida es un mito y nunca existió tal y como la describe Platón. Ahora bien, ese mito incluye elementos que realmente ocurrieron. El mito Atlante se inspira en Tartessos, que es realmente el mensaje final del documental, aunque algunos “expertos” no hayan sabido interpretarlo así.

-¿Qué relación tiene con Huelva?
-La relación es clara. Según los estudios de mi compañero y amigo Fernando González de Canales, en Huelva se han encontrado todos los elementos arqueológico que permitirían afirmar que Tartessos se ubicaba bajo la actual ciudad de Huelva. Esta afirmación que asume el onubense y que lleva bajo la piel desde que nace, no es comúnmente aceptada por los investigadores de Tartessos, que se empeñan en buscarlo bajo las marismas de Guadalquivir.

Fotograma del documental de National Geografic. / Foto: periodimoymisterio.blogspot.com.
Fotograma del documental de National Geografic. / Foto: periodimoymisterio.blogspot.com.

La afirmación de González de Canales se basa en el hecho de que en esa época Huelva es el asentamiento de mayor extensión que se ha encontrado y tendría un área equivalente a Babilonia en esa misma fecha. Existen además numerosas evidencias de la existencia en Huelva de un asentamiento colonial fenicio y otro griego, que sería a lo que hoy llamaríamos el barrio fenicio y el barrio griego. Por supuesto, se han encontrado en Huelva todos los productos que dice la Biblia que oriente comerciaba con Tartessos (plumas de pavo real, marfil y, por supuesto, el oro y plata de nuestras minas). Pero el hecho más evidente es que Huelva es el asentamiento más cercano a las minas y a la vez el que tenía un puerto de acceso más fácil desde tierra y desde mar.
No entiendo el porqué de la insistencia de seguir buscando algo en las marismas del Guadalquivir cuando el acceso no sería fácil ni desde tierra ni desde mar y el camino hasta las minas desde allí sería realmente tortuoso. Tanto más cuando los documentos de la época marcan claramente que Tartessos se encontraba a dos días de navegación desde Gadiria (Cádiz), lo que coincide con Huelva y no con Doñana, que estaría a menos de un día navegando.
Metales preciosos, lejanía mítica a las civilizaciones clásicas, comercio con oriente sin develar las rutas comerciales para evitar la competencia y un evento catastrófico como el ocurrido en el periodo final de la civilización tartésica fueron los elementos reales y a la vez rodeados de misterio para los griegos, según mi opinión, inspiraron el mito Atlante.

atlantida señalización zona
Señalización realizada en el fondo del mar por la expedición onubense.

-¿Por qué es un tema que interesa tanto?
-El misterio que rodea este tema, el morbo que produce que, aún con las nuevas tecnologías, una civilización tan avanzada como la nuestra no haya sido capaz de encontrar algo así y el empeño de muchos investigadores que han dedicado su vida a demostrar que la Atlántida fue una realidad. No sé. Pero es cierto que cualquier cosa que mencione la Atlántida es garantía de éxito.

-¿Qué repercusión ha tenido este estudio?
-Pues, repercusión ninguna. En la medida que hemos transformado el misterio en un interrogante geológico pierde el interés para el público en general, aunque gana interés para los investigadores en geología, como demuestra el hecho de las múltiples conferencias sobre el tema que vengo impartiendo en ámbitos geológicos.

La Atlántida ha generado numerosos mitos y leyendas.
La Atlántida ha generado numerosos mitos y leyendas.

-A modo de conclusión, ¿cuál es su balance la experiencia?
-Me quedo con los muchos días de convivencia en julio de 2010 y en Chipiona con el equipo de filmación, los patrones de los barcos y los buceadores. Hubo muy buen ambiente y muchas risas. El placer de haber participado en una producción tan importante como esta y las muchas relaciones que han surgido de la participación en un documental emitido por National Geographic. Y claro, el haber recibido mensajes desde todo el mundo por parte de personajes, a veces muy curiosos. Todo muy enriquecedor.
No me arrepiento de haberlo hecho de forma altruista. La experiencia ha sido mi pago.