Antonia Peralto: “Me jubilé para dedicarme a pintar, tenía verdadera ansiedad por ello”

0
481
Antonia Peralto se jubiló para dedicarse a pintar.
Antonia Peralto se jubiló para dedicarse a pintar.
La artista, ante algunas de sus obras.
La artista, ante algunas de sus obras.

Ana Rodríguez. El Centro Cultural Los Álamos de La Antilla acoge desde la tarde del pasado 8 de agosto la muestra ‘Retazos de colores’ de la artista Antonia María Peralto. A muchos de ustedes le sonará esta gran mujer porque, probablemente, si han pasado por el Instituto Alonso Sánchez de la capital onubense en las últimas tres décadas haya sido su profesora de Dibujo. Ahora, tras su jubilación, Antonia tiene tiempo para dedicarse de lleno a lo que más le gusta hacer, crear.

Antonia ha sido artista toda su vida. Con sólo 15 años se fue a Sevilla para estudiar en la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría de la capital hispalense, un interés que nació gracias a que “tenía unos primos mayores que estudiaban Bellas Artes e iban a casa a pintar y, al verlos, yo pensaba que quería hacer lo mismo”.

Antonia Peralto se jubiló para dedicarse a pintar.
Antonia Peralto se jubiló para dedicarse a pintar.

Y consiguió su objetivo, llegó a ser catedrática de Dibujo, dedicándose en cuerpo y alma a la enseñanza tras acabar la carrera y aprobar las oposiciones. En el año 1979 puso rumbo a Linares (Jaén) y más tarde a la provincia de Málaga, aunque finalmente recaló en su tierra, siendo los últimos 30 años de su vida profesional profesora de Dibujo en el IES Alonso Sánchez, un lugar que recuerda como “un sitio idílico en sus comienzos, que ha sufrido muchas transformaciones con el tiempo, y del que me quedo con todo lo bueno vivido“. En todos estos años, ha pasado por su aula “media Huelva”, y aún la siguen parando “por la calle para decirme que fueron alumnos míos”, algo que la llena de emoción y orgullo.



Sin embargo, todos estos años centrada en la docencia y la maternidad le impidieron, en cierta medida, cultivar su arte, al que sólo podía dedicarle tiempo en vacaciones y veranos. Pero desde que se prejubiló hace cinco años cambiaron las cosas. “Me centré en el arte, tenía verdadera ansiedad por ello“, afirma Peralto, contenta tras confirmar que quienes le decían que tras la jubilación se iba a aburrir se equivocaban.

El color es protagonista en la muestra.
El color es protagonista en la muestra.

La artista recuerda que durante su época de estudiante la “encorsetaban”, dándole una formación muy académica, encajada en unos patrones de los que era difícil salirse. “Cuando acababas tenías mucha formación, pero luego empiezas a investigar y, cuando verdaderamente he empezado a aprender ha sido a la vejez. Me jubilé para dedicarme a pintar“, asegura contundente. Y lo está haciendo con mucho ahínco, dedica a ello seis horas al día y sólo lo deja cuando “la edad empieza a pasarme factura y a dolerme el cuerpo de estar tanto tiempo en la misma postura”.

Su pasión por el arte y su dedicación vital los demuestra día a día y, cada vez con mayor frecuencia, en las salas de exposiciones. La muestra que hasta el 16 de agosto podrá verse en La Antilla es la octava que realiza de forma individual en los últimos años- la penúltima fue el pasado mes de febrero en la sala de la Fundación Caja Rural del Sur de Huelva-, además de haber expuesto también en Sevilla y en muestras colectivas de grabados y cerámica.

La exposición permanecerá abierta hasta el 16 de agosto.
La exposición permanecerá abierta hasta el 16 de agosto.

Y es que Peralto no se queda en la pintura acrílica o en el óleo, sino que siempre ha sido muy inquieta y, ahora que puede, se está formando en otras expresiones artísticas: “el grabado era una de mis asignaturas pendientes. Me gusta mucho, por eso ahora voy a clases en un taller de Sevilla, a practicar para aprender las distintas técnicas: agua fuerte, monotipo… ahora precisamente estoy haciendo un monotipo, pero a mi estilo actual”. Además, también acude en la capital andaluza a un taller de cerámica para aumentar sus conocimientos, realizando figuras de pequeño formato, decoración cerámica, pintura cerámica, etc.

Y es que, como ella misma afirma, “a todas las edades se pueden aprender cosas nuevas”, siendo Peralto un ejemplo de vitalidad y alegría, de optimismo y pasión por la belleza, unas cualidades que se reflejan en sus creaciones. “Voy siendo más innovadora con la edad, evoluciono hacia técnicas más jóvenes que cuando tenía menos años. Me gustan los colores más escandaloso, llamativos, los contrastes y lo abstracto. Las demás personas de mi edad evolucionan hacia una pintura más clásica y yo voy a revés, cada día busco formas más activas. A veces creo que me paso de espíritu joven”, afirma con una sonrisa.

Cartel de la muestra 'Retazos de colores'.
Cartel de la muestra ‘Retazos de colores’.

En La Antilla, la exposición incluye una treintena de cuadros en acrílico y óleos, incluso collages, varios grabados elaborados con diferentes técnicas (agua fuerte, monotipo, linografía…) y algunas esculturas, pequeñas figuras geométricas a las que la artista le da apariencia humana. Sobre su fuente de inspiración, Peralto no tiene duda alguna de su que musas manan de la literatura: “me gusta el Realismo Mágico iberoamericano y en mis obras lo reflejo metiendo algo real y luego algún elemento onírico para convertirla en surrealista. También pinto cosas normales, retratos, pero me gusta más interpretar algo de otro artista, de otro pintor y luego pintarlo, hacerlo a mi manera”. En esta línea, en su última muestra pueden verse algunas de estas interpretaciones que la artista hace de cuadros de autores famosos, como de Las Meninas de Velázquez, entre otros de este autor, o del lienzo Sevilla en Fiestas, del impresionista sevillano del siglo XIX Gustavo Bacarisas.

Otra de las sorpresas de la muestra es que alberga el lienzo que más tiempo ha robado a Antonia Peralto, “el cuadro al que más hora he echado, más de 50″, señala, un acrílico de grandes dimensiones (1,8 x 1,0 metros) titulado ‘Las edades del hombre’ y en el que muestra, a través del paso de las estaciones del año, cómo el ser humano también va discurriendo por las distintas ‘estaciones’ de la vida. Un reflejo del discurrir del tiempo en el que el hombre aparece como un maniquí, como esas formas geométricas humanizadas que tanto gustan a la artista.

Un momento de la inauguración de la muestra.
Un momento de la inauguración de la muestra.

De cara al futuro, a Antonia se le acumulan las ideas y destaca que “voy a seguir investigando, estudiando técnicas, nuevos tipos de pinturas. Seguiré probando cosas nuevas“.

Por lo pronto, y hasta el 16 de agosto de 20.00 a 00.00 horas, las últimas creaciones de Peralto podrán admirarse en La Antilla, una muestra a la que la artista anima a acudir “para ver, charlar con el artista… Sólo les digo que vengan y disfruten”.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here