Cine de verano

La mejor elección este verano parece ser revisar el mejor cine de lo que llevamos de año. Miguel Velasco Márquez os detalla los títulos imprescindibles de este 2013.

Un fotograma de 'Amour'.
Un fotograma de ‘Amour’.

Miguel Velasco Márquez. El verano, la peor época cinematográfica del año, donde las pantallas se ven contaminadas de residuos varios, secuelas de secuelas y subproductos sobre hormonados de efectos especiales con historias escritas por niños de Primaria. En vez de, con la que está cayendo, gastarnos un dinero curioso ante semejante panorama, la mejor de las elecciones parece ser revisar el mejor cine de lo que llevamos de año, ya que el tiempo vacacional nos lo permite.

Ésta es la lista de aquellas películas imprescindibles que han pasado por nuestra cartelera:

1º. Amour:
Haneke nos cuenta lo que todos sabemos que ocurrirá y ninguno quiere imaginar. Lo hace con hondura, sinceridad y desde las entrañas, valiéndose de unos actores en primoroso estado de gracia. Ganadora de la Palma de Oro en Cannes, su mera visión te enfrenta a la más trágica de las miserias y es inevitable que ante ella no quede más refugio que el llanto y el aplauso unánime. Porque duele, duele…




2º. Declaración de guerra:
Película francesa estrenada el año pasado en nuestras carteleras. Rodada con una simple cámara de fotos, lo que demuestra que ante el talento la precariedad de medios no es excusa.
La cinta de Valérie Donzelli transforma el exceso de pastel en el cine romántico actual en una de las historias de amor más bellas y originales de los últimos tiempos. Una auténtica gozada.

3º. The Master:
Hubo un tiempo en que había directores y luego estaba Stanley Kubrick. A día de hoy, huérfanos del maestro, estamos a las puertas de poder aplicar el mismo caso a su pupilo más aventajado Paul Thomas Anderson. ¿Es The Master un retrato frío, meticuloso y fiel a la Iglesia de la Cienciología, rodada con una maestría insultante para los tiempos que corren?, ¿o es un retrato de la sociedad actual aséptica, cobarde y desnaturalizada por sus propios miedos?
Cada cual que saque sus conclusiones. Atención a la descomunal interpretación de Joaquín Phoenix. No interpreta, es.

4º. Los Miserables:
Otro director coge esta historia y estaríamos celebrando un hito en la Historia del cine. Tom Hooper fue, desgraciadamente, el encargado de llevar a cabo el encargo. Pero la fuerza de la obra de Víctor Hugo es tal que sobresale más allá del limitado talento del realizador, y consigue regalar al espectador momentos tan mayestáticos como el One day more o el histórico I dreamed I dream de Anne Hathaway.

5º. Django:
Tarantino vive una época dorada desde que deslumbró en Cannes con la anárquica Malditos bastardos. No sabemos qué parte de culpa tiene, en este inmejorable momento artístico, la poderosa presencia en ambos repartos del prodigioso Christoph Waltz, pero sí que el tandem parece engrasar la maquinaria a la perfección.
La esclavitud vista desde el psicodélico prisma de un Tarantino superior. Y su mejor obra desde Pulp fiction sin discusión.

Obras todas de extraordinaria fuerza y que prolongarán su legado en el tiempo. Si bien habéis visionado todas ellas, el videoclub es la mejor opción para rescatar clásicos de cada género.

Dos obras de arte del género dramático como son Bailar en la oscuridad de Lars Von Trier y La habitación del hijo de Nani Moretti por ejemplo. Ganadoras ambas del máximo galardón en Cannes en sus respectivos años y no apta para almas sensibles.

Olvídate de mí de Michael Gondry, para los amantes del género romántico pero sin sensiblerías, es de visión obligatoria.

Y, por último, Misterioso asesinato en Manhattan del maestro Woody Allen. Si logras verla sin desternillarte ve al médico.





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