Elecciones a rector

Nuestros candidatos en la prensa, promesas bien intencionadas en su discursos, buenas formas y modales como debe corresponder a catedráticos y personas de reconocido prestigio en nuestra querida Huelva, pero... ¿podrán cumplir sus objetivos?

Benito de la Morena. Ya estamos en plena campaña, como si de primarias americanas se tratara. Nuestros candidatos en la prensa, promesas bien intencionadas en su discursos, buenas formas y modales como debe corresponder a catedráticos y personas de reconocido prestigio en nuestra querida Huelva, pero… ¿podrán cumplir sus objetivos?

Cuando los candidatos salen a la “arena” supongo que lo deben hacer con suficiente conocimiento de la realidad socioeconómica del momento; que son conscientes de que, aunque la macroeconomía vaya mejorando, sus efectos tardarán en llegar en forma de ingresos; que las deudas han dejado numerosos impagos a proveedores, que a ellos les corresponderá subsanar de inmediato; y que la gente está harta de falsas promesas, que pudieran entenderse en personajes que viven del cargo, pero no entre docentes que tienen el sueldo asegurado y han ganado su prestigio entre concursos y publicaciones científicas de rigor.

Quiero con ello decir que deben tener mucho cuidado con que sus palabras sean justas y reales y recordarles que es el momento de la “optimización”. Cierto que la “valentía” debe ser sinónimo de emprendedores en momentos de crisis, pero con los pies en la tierra pues, en este envite nos jugamos algo más que el prestigio de tal o cual partido, nos jugamos el futuro de la formación universitaria de una juventud que debe sacar a Huelva, Andalucía y a España, del sin vivir al que nos hemos visto abocados.




Conozco personalmente a dos de los candidatos, al tercero, sólo por referencia, y me consta que son honrados. No pretendo dar consejos, pues no me considero con el estatus necesario, pero sí me gustaría recordarles que es preferible mantener y mejorar lo que tenemos, antes de nuevas aventuras que, por alcanzarlas, debamos dejar sin completar los objetivos presentes.

Alguien dijo que la Universidad debe ser el motor de la ciudad, pues bien, recuerden ustedes que la ciudadanía valora la sencillez, la honradez y el trabajo bien hecho, antes que la grandilocuencia y el engaño.




Sean ustedes prudentes, objetivos y que tengan mucha suerte.










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