
Redacción. La Asociación Pro-Niños Saharauis de Moguer, integrada por Hamada Aida, Ana Faraco y Elena Casero, han mantenido una reunión con el alcalde de la localidad, Gustavo Cuéllar, a quien han solicitado mejoras para la asociación.
Entre las demandas planteadas por esta agrupación, los miembros de la asociación destacaron la necesidad de contar con una sede donde poder gestionar y tramitar cada una de las campañas que ponen en marcha, especialmente la de recogida de alimentos y la de ‘Vacaciones en Paz’, que permite la llegada de niños y niñas saharauis a nuestra ciudad durante los meses de verano.
Para dar respuesta a esta petición, y mientras se estudia la posibilidad y viabilidad de ofrecerles un espacio donde puedan seguir trabajando, se ha optado por cederles el uso temporal de parte de las instalaciones del nuevo Centro de Día, ubicado en los bajos de la residencia de mayores, y del Punto de Información Juvenil.
En el primer caso, la asociación podrá utilizar el almacén de este centro geriátrico de forma puntual para guardar los alimentos que recolecten en las campañas humanitarias que organizan en los meses de enero y mayo, y que después serán enviados a los campamentos de refugiados para atender las necesidades de las miles de personas que malviven en el Sahara Argelino desde mediados de los años setenta a la espera de un futuro mejor.
También se le ha cedido a la asociación el uso compartido de las instalaciones del punto joven, para que puedan atender y tramitar las solicitudes de aquellas personas que estén interesadas en participar en la campaña ‘Vacaciones en Paz’, los martes y jueves en horario de 17.00 a 19.00 horas.
Hasta finales de mayo se pueden realizar las gestiones administrativas para participar en este programa solidario, que permitirá a un grupo de menores pasar las vacaciones con familias moguereñas, alejados de la situación de extrema pobreza en la que vive el pueblo saharaui, azotado por el hambre y por unas condiciones climatológicas adversas.
El pueblo de Moguer está especialmente sensibilizado con los refugiados saharauis, a los que les une una especial vinculación por su hermanamiento desde hace unos años con el campamento de Tiffaritis.













