Carmen Alcázar: “Con Mirada azul he visto cumplido un sueño que tenía desde niña”

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Carmen Alcázar, con su libro Mirada Azul.
Carmen Alcázar, con su libro Mirada Azul.
Carmen Alcázar, con su libro Mirada Azul.
Carmen Alcázar, con su libro Mirada Azul.

Mari Paz Díaz. La periodista Carmen Alcázar (Nerva, 1983) es noticia estos días después de haber presentado su primer libro, Mirada Azulun poemario ilustrado por jóvenes artistas de su tierra natal, que ha visto la luz gracias a una edición conjunta de la Diputación de Huelva y el Ayuntamiento de Nerva. Mirada Azul es un poemario en el que se deja impreso en cada verso la particular mirada de su autora sobre el mundo que le rodea.

Con motivo de esta publicación, Carmen Alcázar ha visitado la redacción de Huelva Buenas Noticias, donde hemos tenido la oportunidad de conversar con esta periodista, amante de la cultura y de la Cuenca Minera.



Carmen Alcázar es licenciada en Periodismo por la Universidad de Sevilla y Máster en Comunicación Empresarial e Institucional. Su experiencia profesional ha estado ligada a distintos medios, así como diversas colaboraciones en empresas de Comunicación. Actualmente trabaja como redactora en Seguired, del Grupo Ceimagen.

Notablemente influenciada por el ambiente cultural que la rodeó desde niña y las huellas del paisaje minero y su ferrocarril, Alcázar usa la pluma como un pincel para dibujar sus sentimientos o recuerdos, dejando impresas sus nuevas creaciones poéticas en el blog Hacia lo etéreo. Asimismo colabora con y para la cultura de Nerva de manera constante, ya sea siguiendo la actualidad y promocionando su tierra desde sus blogs (Yo Periodista y La Factoría), en las redes sociales o asistiendo a los diferentes actos que allí se organizan. Probablemente por toda esta dedicación a su tierra, en agosto de 2013 recibió como reconocimiento el galardón Torre de Nerva por Elección Popular.



Un momento de la presentación del libro en Diputación.
Un momento de la presentación del libro en Diputación.

-¿Quién es Carmen Alcázar? ¿Cómo te definirías?
-Es complicado contestar a esta pregunta sin ser demasiado magnánima. Acostumbrada a realizar perfiles y definiciones de artistas y personalidades de la Cuenca, me es sumamente difícil realizar aunque sea una silueta de mi perfil. Tal vez, lo que más me define es la constancia y el esfuerzo en cada proyecto, la ilusión y las ganas que le pongo, las ganas de aprender y la autoexigencia siempre, la pasión y el amor por mi tierra y mi gente… Creo que la mejor definición de uno mismo la pueden dar los que forman parte de mi vida, quienes con sus aportaciones día a día han ido conformando lo que hoy soy.

-¿Cómo fue la presentación de Mirada azul?
Fue una presentación muy emotiva. Y en gran parte lo fue por la intervención del alcalde de Nerva, Domingo Domínguez, y su nervensear -como dijo- y, sobre todo, a la diputada Elena Tobar, que habló con verdadero entusiasmo y muy emocionada tanto de mi Mirada Azul como sobre nuestro pueblo y sus gentes. Por mi parte, y pese a mis nervios del momento, intenté poner todo el corazón en el discurso haciendo un recorrido por la esencia de Mirada Azul, con numerosos guiños poéticos y pictóricos. En definitiva, el pasado 13 de marzo en Huelva vi cumplido mi sueño de niña con muchos instantes para enmarcar que guardaré de por vida en mi retina, que completaré el próximo 25 de abril cuando lo presente en mi tierra, en Nerva y, sin duda, será otro día si cabe aún más emotivo, rodeada de los míos.



Alcazar ha sentido la necesidad de escribir desde niña.
Alcázar ha sentido la necesidad de escribir desde niña.

-¿Cómo es esta obra?
Mirada azul es un poemario muy personal. Me gusta definirlo como una mezcla de sensaciones y sentimientos, mediante la expresión de gritos y ansías que surgen a veces de lo cotidiano y otras de lo sublime, entre lo racional y lo etéreo, porque creo que contiene todos esos conceptos entre sus páginas. Y es que en mi Azul confluyen constantemente matices violáceos, rojizos o tal vez ocres y amarillentos. Y esos matices azulados siempre lo conforman aportaciones dispares: artísticas y oníricas, unas; algo más mundanas y diarias, otras. Luego entonces, Mirada Azul no es un libro de poesía al uso, sino que va más allá: resultado de la confluencia de los matices que conforman su Azul: poesía y pintura, Nerva y juventud, Arte y vida.
Justo en busca de esa sinergia surge la idea de poemario ilustrado por artistas de Nerva, sobre todo los jóvenes pertenecientes a lo que yo llamo G80, la Generación de los 80 y la mía propia: las pintoras Ángela Arias y Ángeles Cadel, el polifacético Diyo, la diseñadora Alejandra Domínguez y el poeta Juan Antonio Arias; junto a ellos, la experiencia del poeta Pedro Ferreira y el consagrado pintor Martín Gálvez. Creo que la comunicación entre ambas artes, pintura y poesía, enriquece el libro, de manera que ya no está sólo mi mirada y la del posible lector de los versos, sino que hay tantos poemas como lectores y manos ilustradoras.

-¿Desde cuándo escribes? ¿Cuándo sentiste el gusanillo de la literatura?
-Creo que desde siempre me ha gustado esto de escribir. Recuerdo que cuando era pequeña me gustaba subirme a la azotea y, entre juegos, inventaba historietas y cuentos, poemas y versos que escribía en una libreta o las dibujaba, siempre bajo ese ‘Atardecer minero’, que daría título a mi primer poema y con el que recibí el primer premio en el I Certamen de Poesía Juvenil ‘José María Morón’ en Nerva en 1997. Ese sería pues el comienzo de todo. Años después me decidiría a estudiar Periodismo por eso mismo por esa afición a escribir, aunque sea ahora cuando he vuelto a la poesía con mi Mirada Azul.

Mirada Azul se presentará en Nerva el 23 de abril.
Mirada Azul se presentará en Nerva el 23 de abril.

-¿En qué te inspiras a la hora de escribir?
Pues fundamentalmente me inspiro en lo que me rodea a vistas de mi óptica personal, siempre y como es evidente. El amor y el desamor, la amistad y las envidias, las decepciones en las relaciones interpersonales, el paso del tiempo y la memoria de sentires, la lucha de egos, la soledad… y otros tantos sentimientos por los me llueven palabras, a veces de manera espontánea y casi rozando lo irracional, otras sugeridas por imágenes o paisajes de mi tierra, pensadas y repensadas, pero sentidas, siempre sentidas.

-¿Cómo te ha influido tu tierra, la Cuenca Minera, a la hora de escribir?
En la presentación en Diputación dije algo así como que mi tierra era el origen y el final de todo lo que me mueve. Y es que realmente es así: sus paisajes únicos, sus tradiciones, su cultura y su arte, sus gentes, los míos; Nerva y la Cuenca Minera de Riotinto está íntimamente ligado a todo lo que hago cada día, ya sea poesía, prosa o pintura, mi actividad periodística o la difusión en las redes sociales.

 -¿Qué esperas de esta obra al ser la primera?
Que no sea la última. Lo que realmente espero es poder llegar al lector con mis versos y que este se vea identificado con ese desahogo que supone para mí la poesía, porque al fin y al cabo todos lo necesitamos en algún momento de nuestra existencia. Y, naturalmente, espero que la publicación Mirada Azul me lleve a nuevos versos y nuevos proyectos.

En agosto de 2013 recibió como reconocimiento el galardón Torre de Nerva por Elección Popular.
En agosto de 2013 recibió como reconocimiento el galardón Torre de Nerva por Elección Popular.

-¿En qué estás trabajando en estos momentos?
Aparte de mi actividad, a veces casi frenética en los blogs que gestiono desde hace años -Yo Periodista y La Factoría- y de las labores promocionales de Mirada Azul hace un tiempo que trabajo en otro blog dedicado por entero a mis creaciones poéticas: ‘Hacia lo etéreo’, en el que busco y exploro nuevas formas de expresión lírica, medida y desmedida… Qué más da: poesía, siempre. Eso sí, persisto en la idea de jugar con cierto matiz visual en los poemas y por eso acompaño con imágenes, a veces cuadros como los de Martín Gálvez -de lo que surgió la exposición conjunta con este artista el pasado agosto en el Museo Vázquez Díaz- o con instantáneas, muchas de ellas de fotógrafos de mi tierra también como Antonio Romero o Miguel Delgado. Con todo, puede que de aquí, de ‘Hacia lo etéreo’ salga algún proyecto de futuro: un nuevo poemario o tal vez alguna exposición conjunta de lo que me gusta llamar poesía visual, quien sabe…

-¿Hacemos una invitación a que conozcan tu libro?
La mejor invitación puede ser la que hace el poeta nervense Juan Antonio Arias, en lo que él mismo llama “el epílogo” del primer prólogo: “¡Lee el libro, lector! Y piensa, sobre todo, piensa. La poesía es un oficio que requiere veinticinco horas de guerra al día, saboréala, exprímele su jugo. Merece la alegría. Cuando hayas devorado este libro…, tendrás todo tu cuerpo tiznado de un maravilloso azul”.

-Para terminar: un deseo…
Que entre la buenas noticias venideras se encuentren pronto los nuevos matices de mi mirar.

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