Antonio Cuadri: “Trigueros es un semillero inagotable de gente buena”

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El director de cine triguereño, Antonio Cuadri.
El director de cine triguereño, Antonio Cuadri.
El director de cine triguereño, Antonio Cuadri.
El director de cine triguereño, Antonio Cuadri.

Ana Rodríguez. Antonio Cuadri es uno de esos onubenses que no necesitan presentación. El director de cine triguereño es mundialmente conocido. Sus éxitos cinematográficos –El corazón de la tierra, La buena voz, Eres mi héroe-, le han hecho merecedor de distinciones como el Premio del Jurado al Mejor Director del 15º ‘Festival Internacional de Cine de Comedia de Peñíscola’ o el Premio del Jurado a la Mejor Película del Festival Internacional de Cine Latino de Los Ángeles 2007 por la cinta el film basado en la novela de Juan Cobos Wilkins. Ello sin contar con los numerosos Premios Ondas que posee, fruto de sus trabajos en televisión –Lo + Plus, Las noticias del guiñol, Desesperado club social, Al salir de clase-, además de dos galardones al Mejor Director de la Acedemia de las Ciencias y las Artes de Televisión en 2008 y 2009 por Cuéntame cómo pasó.

El pasado 2012, Cuadri presentó el cortometraje Hay mucha gente buena, sobre los voluntarios de Radio María, personas que, la madrugada de los viernes, dejan sus quehaceres diarios para hacer un programa en la citada emisora. Una experiencia de la que el onubense ha salido muy satisfecho.



– ¿En qué se parece y en qué se diferencia el Cuadri de Antoñito José se va a la mili del de Hay mucha gente buena? ¿Cómo ha sido la evolución del cineasta?
– Muchos años después sigo mirando a través de la cámara, aunque ahora me fijo en cosas que “esa enfermedad que se cura con el tiempo” –la juventud- a veces me impedía.

– Háblenos de ‘Hay mucha gente buena’
– Es un homenaje a los voluntarios que desde tantas organizaciones religiosas, sociales, no gubernamentales, etc. se sacrifican y emplean su tiempo y sus energía en algo en  lo que creen. Dados los tiempos que corren eso me parece digno de apoyar pero apoyarlo con sentido del humor ¡claro!



– ¿Dónde cree que podemos encontrar ‘gente buena’ en nuestros días?
– Las encontramos en nuestras familias, en nuestros puestos de trabajo, en el bar, en la  calle, en la playa, están en todas partes, son legión. Lo que ocurre es que los otros, la terrible minoría de la mala gente y sus aliados, los que no conocen la palabra amor, solidaridad, honradez, transparencia… esos son muy poquitos pero se toman la libertad de  hacer el ruido que no hace la inmensa mayoría de los “buenos”.

– ¿Y las buenas noticias? ¿Existen?
– ¡Claro! Lo malo es que se decía  que no “vendían”, pero eso era antes de que saliera este periódico.



Cuadri asegura ser un gran cocinero.
Cuadri asegura ser un gran cocinero.

– ¿Cuál ha sido la mejor noticia que le han dado?
– Hace poco, una persona muy querida y cercana ha superado una enfermedad y está llena de vida y salud. También me pareció una buena noticia la iniciativa de este periódico.

– ¿Cree que la sociedad actual está recuperando ahora valores que había dejado por el camino?
– No me cabe duda que es así.

– ¿Colabora o ha colaborado de alguna manera con entidades solidarias?
– Sí, con Cáritas y con organizaciones de mujeres en riesgo de exclusión en Andalucía, entre otras.

– Hace unas semanas fue el 125 aniversario del Año de los Tiros, un acontecimiento histórico en la Cuenca Minera que usted retrató en El corazón de la tierra. ¿Cómo recuerda aquellos días de grabación?
– Con mucho cariño y respeto. Aquello ayudó a cerrar una herida abierta desde hacía mucho tiempo.

– Aquel tándem con Juan Cobos Wilkins fue todo un éxito. ¿Se ha planteado ponerse de acuerdo con él para dar un nuevo golpe de efecto?
– ¡No me des ideas!

– Usted ha desempeñado muchas funciones a lo largo de su vida. Actualmente está más centrado en la enseñanza, impartiendo cursos y másteres ¿Le gusta tanto esta faceta como la de director?
– Así es, simultaneo la escruta de unos guiones con un curso que imparto en Sevilla, en el Teatro de Jesús Quintero, sobre ‘Guión y Dirección de Cine’. Es una actividad que de una manera intermitente pero continuada he llevado a cabo y me satisface mucho.

– ¿Cuál es la faceta de Antonio Cuadri que la mayoría de la gente desconoce?
– Soy bastante buen cocinero, mi especialidad es el arroz a la alicantina. Bacalao a la portuguesa, papas con choco y también caldereta (entre otros).  Se pueden comer… y la gente repite. Lo garantizo.

– ¿Cuáles son sus proyectos futuros? ¿Alguna película a la vista?
– Sí, trabajo en el guión de dos proyectos. Uno de ellos, el que está más avanzado, lo terminamos (el guión) en verano. Prometo daros noticias aquí de cómo va.

El onubense está trabajando en los guiones de dos nuevos proyectos.
El onubense está trabajando en los guiones de dos nuevos proyectos.

– Tengo entendido que también le apasiona la fotografía, ¿cuáles son sus principales objetivos fotográficos? Es decir, ¿de qué le gusta tomar imágenes?
– Así es. Empecé a hacer fotos siendo un niño, con 12 años. Luego seguí aprendiendo la técnica y el oficio y fotografiaba todo lo que se ponía por delante. Cuando empecé en el cine, yo mismo me hacía la fotografía, cámara e iluminación de mis propios cortometrajes y la verdad es que durante toda mi vida he fotografiado –en las películas, sobre el papel y ahora digitalmente- cosas de la calle, el mar, las nubes… pero sobre todo lo que más que gusta es el retrato, captar un poco del interior de las personas a través de una instantánea.

– Usted nació en Trigueros. Cuando viaja y habla de su lugar de nacimiento, ¿cómo lo describe?
– Trigueros es una especia de “república independiente emocional” donde la solidaridad y el compartir con los demás es una seña de identidad social. Quien lo dude no tiene más que ir a las fiestas de Santo, en enero. Es gente muy seria, muy trabajadora… un pueblo muy antiguo, celoso de sus tradiciones, pero que no quiere perder los trenes del progreso. Sin dejarme llevar por la subjetividad, honestamente creo, a pesar de algunos defectos, como todas las personas y todos los colectivos, en general de verdad, que Trigueros es un semillero inagotable de “gente buena” y quiero invitar a todos a comprobarlo tomándose un vinito y comiéndose un buen “tostón triguereño”.