Continúan los trabajos de remodelación de La Rábida para consolidar la proyección turística de este enclave histórico y cultural

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El proyecto busca el relanzamiento turístico de La Rábida como centro histórico y turístico.
El proyecto busca el relanzamiento turístico de La Rábida como centro histórico y turístico
El proyecto busca el relanzamiento turístico de La Rábida como centro histórico y turístico.
El proyecto busca el relanzamiento turístico de La Rábida como centro histórico y turístico

Mari Paz Díaz. La adecuación y remodelación de La Rábida es uno de los proyectos urbanísticos más llamativos de los que se realizan en la actualidad en la provincia de Huelva dada la importancia histórica y cultural del enclave colombino.

La Diputación Provincial de Huelva, administración pública encargada del proyecto, continúa ejecutando esta actuación que tiene prevista su conclusión a finales de este año 2013. En concreto, en estos momentos, se lleva a cabo la segunda fase del proyecto, centrado en el parque Celestino Mutis y el paseo por el que se accede al Muelle de las Carabelas y el Foro.

El objetivo es relanzar este espacio de la provincia de Huelva, especialmente con un fin turístico, además de poner en valor los Lugares Colombinos por su papel en la historia onubense. Así lo explica el diputado de Infraestructuras Alejandro Márquez, que asegura que desde la Diputación Provincial “queremos actualizar este espacio respetando su historia para renovar el compromiso de Huelva con Iberoamérica”. La idea, en definitiva, es que La Rábida sea importante por lo que fue en 1.492 pero, también, por lo que al día de hoy representa en el concierto iberoamericano.



La primera fase del proyecto de La Rábida fue inaugurado el pasado verano.
La primera fase del proyecto de La Rábida fue inaugurada el pasado verano.

Descripción del proyecto. En esta segunda fase se está actuando en el parque Celestino Mutis, unas obras que cuentan con un presupuesto total de 1.127.949,60 €, financiadas con cargo al programa Forum II.

Los trabajos, adjudicados a la empresa Sarrion S.A., se centran en tres espacios: el invernadero, donde se sustituirá la envolvente por una nueva estructura con mayor transparencia; el paseo acuático, que en la actualidad se encuentra en desuso por motivos constructivos, por lo que se reparará el canal norte y las cascadas en la parte sur; y se sustituirá el vallado y los accesos con un nuevo diseño más moderno y acorde.

Al mismo tiempo, en esta segunda fase del proyecto se está actuando en la formalización del frente del propio parque botánico Celestino Mutis hacia el estero Domingo Rubio, una zona de unos 600×60 metros que actualmente no se encuentra urbanizada, a excepción de la carretera que discurre a su través y que registra todo el conjunto de La Rábida.

Recreación del proyecto en el interior del parque Celestino Mutis.
Recreación del proyecto en el interior del parque Celestino Mutis.

Estas obras, adjudicadas a Dragados S. A., cuentan con un presupuesto de 3.750.000 €, también financiadas con cargo al programa Forum II. La clave de esta iniciativa ha sido el enfocar el viario como si se tratase de un nuevo estero, de tal forma que sus bordes se diluyan en algunos casos y, en otros, penetren en las zonas colindantes a modo de meandros.

De esta forma, tras las obras se mantiene la circulación de vehículos, pero se elimina el acabado en asfalto, sustituyéndolo por un paseo formado por bloques de hormigón y encintado en granito. Con ello, se consigue que la calzada se diluya y se mezcle con el paso peatonal.

Asimismo, los meandros canalizarán los flujos peatonales y formalizarán los distintos espacios que albergaran usos lúdicos, mientras que se propone una plaza delante del nuevo invernadero como un espacio de reunión y de posibles actividades culturales. Por otro lado, en el paseo se insertará un edificio puente con un mirador en su cubierta.

Imagen de cómo quedará el paseo tras su remodelación.
Imagen de cómo quedará el paseo tras su remodelación.

Con esta actuación se llegará hasta la avenida peatonal que desciende desde el monumento conmemorativo del IV Centenario, rematándola en unas plazas, todo ello con diversos espacios ajardinados.

A lo largo de todo el paseo se podrá aparcar, si bien se prevé una bolsa de unas 120 plazas de aparcamiento a la entrada desde Huelva, junto al acceso al parque Celestino Mutis, tanto para vehículos como autocares.

Por último, se incorporarán zonas de sombra para proteger el paseo, las farolas utilizarán lámparas Leds, se instalarán microhidrogeneradores en los saltos de agua del parque y placas fotovoltaicas, sin olvidar que se ha encargado un estudio de impacto ambiental y un plan de gestión de residuos, que contribuirá a reducir el impacto ambiental en la zona.

También se ha firmado un convenio de colaboración con la fundación ONCE para la para la integración y adaptación de este proyecto a personas ciegas y con deficiencia visual grave.

Imagen de parte de la remodelación de La Rábida.
Imagen de parte de la remodelación de La Rábida.

Esta remodelación del paseo se ubica dentro del ámbito del concurso internacional de ideas para la ordenación de La Rábida, cuyos ganadores fueron los arquitectos Ignacio Cartes y Juan Carlos Andújar, autores del Proyecto ‘Redescubrir’.

La primera fase, inaugurada el pasado verano. De hecho, esta segunda fase se ha puesto en marcha después de que el pasado verano se inaugurara la primera parte del proyecto, consistente en el ajardinamiento del entorno de La Rábida, consiguiendo su objetivo principal de que el Monasterio siga siendo el centro de la zona.

Las obras, con un presupuesto de 798.016,22 €, han sido financiadas por el Fondo Europeo de desarrollo Regional (Feder), a través del proyecto Forum. El resultado ha sido un paseo de 2.300 m2, que viene a sustituir el anterior, además del acondicionamiento de la zona eliminando las barreras arquitectónicas e instalando un mobiliario apto para todos. Además, en colaboración con la Once, se está trabajando en la colocación de letreros táctiles a lo largo del paseo que identifiquen los principales elementos que el visitante se encuentra al recorrerlo (monumento a Colón, columna del IV Centenario, aseos, etcétera).

A ambos lados del paseo se han plantado 24 palmeras, 14 cipreses y 68 naranjos, además de instalarse 10 bancos de modelo clásico y 2 de diseño en madera de iroco junto a 26 farolas.

También se ha tenido en cuenta el medio ambiente con la instalación de un equipo estabilizador reductor de la energía, con el que se conseguirá un ahorro energético del 42%, sin olvidar que se han cambiado todas las instalaciones de electricidad, telecomunicaciones, saneamiento, agua potable y riego.

En definitiva, tras esta primera fase de la remodelación, el protagonista de la escena es el peatón, que puede efectuar un recorrido que comienza en una plaza peatonal frente a la casa de Zenobia, desde la cual ya se focaliza la perspectiva hacia el Monasterio.

Esta sensación de entrada se consigue a través de dos elementos que guían al visitante: una gran pieza escultórica de acero formada por catorce cipreses y rematada por el nombre que identifica el lugar ‘La Rábida’ y el agua de una fuente de chorros situada frente a la pieza de acero.

La zona de aparcamientos se ha habilitado detrás de la casa de Zenobia.
La zona de aparcamientos se ha habilitado detrás de la casa de Zenobia.

En cuanto a los vehículos, el aparcamiento se ha ubicado en el pinar al lado de la casa de Zenobia, existiendo otro más próximo al Monasterio junto a la Columna del IV Centenario. Y también se ha previsto el acceso restringido a la UNIA y al Monasterio a través de un viario que discurre paralelo a la plaza peatonal.

Por último, otro aspecto muy destacado de esta intervención ha sido que durante las obras han trabajado una media de 50 trabajadores directos, a lo que habría que sumar el empleo indirecto de todas las subcontratas y empresas suministradoras de la obra.

1 Comentario

  1. Aunque ésta sea una web para mirar en positivo, siento temer que esa fuente dejará de funcionar en no mucho tiempo y quedará abandonada y que el mantenimiento no será el que el histórico lugar y la magnífica obra merece.

    La experiencia del vergonzoso estado en el que se encontraba La Rábida últimamente (y de cómo está aún en algunas zonas como la más cercana al Foro o el Calendario Azteca en la Avenida de los Escudos) me hace ser pesimista.

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