Un proyecto de arquitectura lleva a Rocío Macías desde Huelva hasta Milán

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Rocio Macías en la cubierta de la Catedral de Duomo, en Milán
Rocio Macías en la cubierta de la Catedral de Duomo, en Milán
Rocio Macías en la cubierta de la Catedral de Duomo, en Milán
Rocio Macías en la cubierta de la Catedral de Duomo, en Milán

Elisabeth Méndez. Su inquietud por viajar y por conocer lugares y gente nueva, además de su deseo de seguir formándose como arquitecta, es lo que llevó a Rocío Macías a Milán, la segunda ciudad más grande de Italia, donde trabaja actualmente en un proyecto para un nuevo estudio de arquitectura.

Apasionada a la lectura y amante de la naturaleza y de la playa, esta arquitecta onubense nos confiesa cuales son sus debilidades: su inmensa curiosidad por todo aquello que desconoce y el estar rodeada de personas: “no soporto estar sola, lo que más me gusta por encima de todo es tener siempre gente a mi alrededor. Soy muy feliz cuando estoy con mi familia y mis amigos, bien en la calle, en una cafetería o en casa. No importa el lugar, importan las personas con las que estas”.



Los paseos por las playas onubenses, las vivencias en Doñana, el color rojizo del río Tinto…Rocío Macías cuenta a Huelva Buenas Noticias que es lo que más extraña de su tierra y como está siendo su estancia en Milán.

Rocío trabajando en el estudio de arquitectura.
Rocío trabajando en el estudio de arquitectura.

-¿Cómo surgió la idea de irte a Milán?
– Llevaba tiempo buscando la oportunidad de poder vivir una experiencia en el extranjero. Conocía amigos y familiares que lo habían hecho y les había ido muy bien. El año pasado conseguí el nivel b1 en inglés, y me propuse solicitar la Erasmus Práctica, para la que te exigen este requisito, y gracias a esta beca estoy hoy en Milán.
En principio, la idea era irme a un país de habla inglesa, ya que tenía en mente mejorar dicho idioma, pero para la Erasmus Práctica tienes que buscar una empresa que quiera firmar el acuerdo de colaboración. Envié cientos de correos electrónicos a estudios de arquitectura de todo el mundo, y recibí aceptación del centro en el que ahora estoy trabajando. Al principio me asustó el hecho de que estuviera en Milán, pues mi nivel de Italiano no era muy bueno, pero como también exigían el inglés, pensé que podría defenderme con este idioma. Por suerte, mi actual jefe habla bastante bien el inglés.



– ¿Como está siendo tu experiencia en esta ciudad?

Esta onubense confiesa que su estancia en Milán está siendo muy positiva.
Esta onubense confiesa que su estancia en Milán está siendo muy positiva.

– Las dos primeras semanas de trabajo fue un poco caos. Nada más llegar estaban en la fase final de un concurso de arquitectura y yo llegaba sin conocer el idioma, como he comentado. Tampoco conocía la forma de trabajar del grupo. Echábamos más de 12 horas de trabajo diario y trabajamos incluso el fin de semana completo. Pero una vez finalizado el concurso, y tras una semana de vacaciones, empecé a trabajar sola con mi jefe, y poco antes de Navidad pusimos en marcha el proyecto del que será el nuevo estudio de arquitectura de Sandro Rolla, que es como se llama el arquitecto para el que trabajo. La verdad es que ahora sí que veo que estoy aprendiendo lo que es la profesión del arquitecto. Se trata de mi primer trabajo como arquitecta, a excepción de una división de una azotea en un bloque de viviendas que me encargó la pasada primavera un familiar.



-¿Cómo fue la adaptación a tu nuevo hogar?
-Al principio fue muy difícil llegar sola a una ciudad en la que no conocía a nadie , y me costó acostumbrarme a estar tan lejos de la familia y amigos. Soy una persona muy cariñosa, y siempre me gusta estar rodeada de la gente a la que quiero. Echo mucho de menos a mi sobrina, de tan solo dos añitos. Por suerte, mi compañera de piso, Marina, una señora de 76 años de edad, que es además propietaria del piso, es muy simpática y agradable, y su compañía me ayudó mucho en mis primeros días aquí, y sigue siendo fundamental a día de hoy.

El clima de Huelva es algo que Rocío extraña, aunque le hizo ilusión las primeras nevadas en Milán.
El clima de Huelva es algo que Rocío extraña, aunque le hizo ilusión las primeras nevadas en Milán.

-Entonces, ¿extrañas mucho Huelva?
Si, bastante. Sobre todo extraño a mis seres queridos. Además, la comida y la temperatura de aquí son muy diferentes. Echo mucho de menos una tapa de un buen jamón serrano y el clima cálido de las playas de Huelva. Una pizza de vez en cuando está bien, ¡pero no todos los días!, y aunque he aprendido a cocinar platos andaluces, no tienen el mismo sabor que los nuestros, pues nunca consigo encontrar todos los ingredientes, y los que hay son mucho más caros. La carne suele duplicar el precio a la de España, siendo de peor calidad, y la frescura y sabor que tiene nuestro pescado de Huelva no se puede encontrar aquí.
También me ha costado acostumbrarme a la temperatura, ya que soy bastante friolera, y aunque la primera vez que nevó me puse muy contenta y jugué como una niña pequeña con la nieve, la segunda vez ya prefería el sol de nuestras costas. Echo de menos nuestra temperatura, por encima de los cero grados, cosa que difícilmente se da aquí en estas fechas.

-Pero supongo que no todo será negativo, ¿no?
-¡Por supuesto! Mi experiencia está siendo muy positiva. Estoy aprendiendo mucho, pero no solo a nivel profesional, sino también mucho a nivel personal. El estar fuera de mi ciudad y lejos de mi gente me está ayudando a valorar lo que verdaderamente importa para ser feliz, y eso para mi es muy gratificante.

-¿Y te manejas ya mejor con el italiano?
-Si. De hecho, a los dos días de empezar a trabajar, mi jefe me dijo que normalmente me hablaría en italiano, aunque si no entendía algo me lo repetiría en inglés. Conforme iban pasando los días, yo ya iba introduciendo palabras italianas en las frases en inglés. Tengo que reconocer que a veces era un poco caos, pues en una misma frase mezclaba palabras en italiano, inglés y español. Ahora puedo entablar una conversación perfectamente en italiano, aunque falle en algunas palabras, pero lo peor es que ¡ya no suelo utilizar el inglés! Según he ido aprendiendo a hablar en italiano, he ido dejando de lado el inglés.

Durante su estancia en Milán, Rocío ha estado acompañada unos días por su novio, Adrián.
Durante su estancia en Milán, Rocío ha estado acompañada unos días por su novio, Adrián.

-¿Cómo es Milán?
-Milán es una ciudad muy cosmopolita, se ve gente muy diversa, de países muy distintos. Es una ciudad bastante grande, aunque muy bien comunicada tanto con el metro como con los tranvías y autobuses. El clima es muy frío en invierno y muy caluroso en verano, y muy húmedo en todas las estaciones. Los italianos que he tenido el placer de conocer han sido muy amables, y he aprendido bastante de ellos. Además, cuando preguntas por una dirección o por algún lugar que quieras conocer, se toman muchas molestias en que te enteres bien de la explicación, son muy simpáticos y le ponen mucho empeño a las relaciones.

-¿Y cómo es Huelva para ti y cuáles son los mejores recuerdos que tienes de ella?
-Huelva es luz, son sus pueblos, sus playas, su sierra, Huelva es Doñana, es el río Tinto, es su gente, los cultivos de frutos rojos, el jamón serrano. Huelva tiene un sinfín de cosas buenas, cosas positivas, y cuando estás fuera es cuando más las valoras.
Tengo muy buenos recuerdos de Huelva, desde mi infancia, hasta el día de hoy. Los paseos por la playa, las vivencias en Doñana, el paisaje rojizo a las orillas del Tinto, la comida en familia en la serranía, en casa o en el campo.

-Percibo que tienes ganas de volver a tu tierra…
-Sí, tengo muchas ganas de volver, aunque la experiencia me está sirviendo mucho, y espero que me sirva aun más en el futuro. Pero reconozco que tengo ganas de estar de nuevo en mi tierra, a la que volveré el próximo mes de abril. Estoy deseando que llegue el día.

Esta onubense también ha recibido la visita de su hermana, Mari Cruz, con quien ha tenido el placer de compartir uno de los famosos helados de esta ciudad.
Esta onubense también ha recibido la visita de su hermana, Mari Cruz, con quien ha tenido el placer de compartir uno de los famosos helados de esta ciudad.

-¿Recomendarías tu experiencia?
-Claro que recomiendo mi experiencia, creo que es una buena forma de aprender, de abrir la mente, no solo profesionalmente sino también a nivel personal.

-¿Cuáles son tus expectativas de futuro en Milán?
-Mis expectativas en Milán son aprender bien el idioma, conocer la cultura y las inquietudes de un país similar al nuestro, y compararlas con las nuestras propias, abrir un poco más mi mente, y por supuesto, aprender todo lo que pueda relacionado con mi profesión.

-Y una última pregunta, ¿qué seria para ti, Rocío, una buena noticia?
-Para mí una buena noticia es aquella que nos aporta algo bueno, que nos hace más felices o que nos ayuda a mejorar. En este sentido, vuestro proyecto en sí es una buena noticia.

Gracias Rocío, y disfruta de tu experiencia.