Rafael Prado: “Vivimos en una tierra muy especial y debemos ser capaces de unirnos para que el mundo conozca quiénes somos”

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Rafael Prado, en uno de sus conciertos. / Foto: Víctor Ríos.
Rafael Prado, en uno de sus conciertos. / Foto: Víctor Ríos.
Rafael Prado, en uno de sus conciertos. / Foto: Víctor Ríos.
Rafael Prado, en uno de sus conciertos. / Foto: Víctor Ríos.

Mari Paz Díaz. El artista Rafael Prado (Minas de Riotinto, 1975) presenta este sábado en el Gran Teatro de Huelva a partir de las 21.00 horas el espectáculo ‘Metamorfosis’. Doctor en Comunicación Audiovisual y con tres licenciaturas en el Conservatorio, habiendo obtenido en la de Piano el Premio Extraordinario, Prado ostenta el título de ‘Músico por la Paz’, otorgado por la Fundación Cultura por la Paz y cuenta con más de un centenar de creaciones.

Con ‘Metamorfosis’, Rafael Prado apuesta por un montaje diferente, que contará con 25 personas –todos onubenses- en el escenario, basado en la música y las imágenes. En esta entrevista, el artista nos habla de esta cita tan especial en Huelva.

-Su actuación tiene lugar este sábado en el Gran Teatro de Huelva. ¿Cómo se siente ante esta cita?
-Presentar el espectáculo ‘Metamorfosis’ en Huelva es un regalo que se nos presenta a través de la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Huelva. El Gran Teatro creo que es el mejor sitio para presentarlo, al ser un referente cultural de la capital, como punto iniciático del movimiento del espectáculo. Estoy seguro que servirá de gran impulso para llevar la cultura de Huelva al mundo. Hay que tener en cuenta, además, que la compañía Metamorfosis la componen 25 personas entre equipo artístico y técnico. Y todos son onubenses, como son el actor Jesús Chaparro, la soprano Aurora Gómez, el cantaor Rafael Prada, la saxofonista Jennifer Dorado, el contrabajista Félix Gómez, la flautista Sherezade Jurado, la clarinetista Sabrina Jurado, el deejay Alex Morgan, los guitarristas Ale y Moisés, el percusionista Miguel Flores, y las palmas de Rocío, Fernando, Belén y Gema. Todos ellos forman parte del elenco artístico que nos permite realizar este espectáculo.



El espectáculo 'Metamorfosis' no dejará a nadie indiferente. / Foto: Víctor Ríos.
El espectáculo ‘Metamorfosis’ no dejará a nadie indiferente. / Foto: Víctor Ríos

-¿Cómo es ‘Metamorfosis’? ¿Puede adelantarnos algo de este montaje?
-‘Metamorfosis’ es un espectáculo abierto donde todo es posible. Este concierto pretende que el público disfrute con los todos los sentidos y lenguajes, olvidándose de la figura obsoleta del concierto tradicional, uniendo diferentes estéticas y estilos de la música: desde una soprano operística con cante flamenco, a la música clásica con tecno. Nuestro objetivo es establecer una relación intelectual de las tecnologías, trasladando al público los pequeños detalles humanos del mundo a lo largo de estas dos horas. El guión está sobre la partitura, dentro de la arbitrariedad de lo que supone el directo. ‘Metamorfosis’ indica alteración en un proceso por el cual una entidad cambia de forma irreversible. Es el arte de sentir donde todo es posible. La evolución está en cada uno de nosotros. Podemos empezar a cambiar desde hoy y empezar a vivir la vida que elijamos. Éste es un buen comienzo.

-¿Por qué titularlo ‘Metamorfosis’?
-Vivimos en un mundo donde el nivel tecnológico-científico ha cambiado mucho en poco tiempo. Podemos comunicarnos con todo el mundo en un instante. Sin embargo, han pasado dos mil años y nuestra evolución social está en una fase muy primitiva, pues sigue habiendo guerras, sectarismos, etcétera. Por este motivo, la gran tarea del siglo XXI es estar abierto al cambio real de evolucionar y poder hacer metamorfosis en nuestras vidas. Y el escenario del Gran Teatro de Huelva puede ser un pequeño mundo donde van a convivir diferentes personas abiertos a nuevas propuestas con el objetivo final de construir un mensaje total hacia el público.

-¿Qué siente cuando se enfrenta al público onubense?
-No me enfrento, comparto mi vida, mis sensaciones y mi manera de ver y percibir las cosas con el público. Y lo hago rodeado de grandes artistas de esta tierra. Cuando estás interpretando notas la línea imaginaria que te conecta con el público. Es un espectáculo hecho en Huelva y para Huelva, que se representa por primera vez en la capital onubense. No se puede pedir más.

-Realmente, Rafael Prado es un enamorado de su provincia…
-Tenemos la suerte de haber nacido en una tierra muy especial, con una rica historia y cultura. Pero que no somos capaces de unirnos para que el mundo conozca quienes somos y lo que desde Huelva se puede hacer. Hay que crear las infraestructuras. Siempre he pensado que la única manera de llegar a la universalidad es desde lo local, porque es lo que realmente has sentido desde tu origen. Es el sentimiento más real.

-¿Cómo ha influido la Cuenca Minera en su arte?
-La Cuenta Minera es una de las zonas de Huelva con más riqueza histórica y social. Y eso te marca. Nací en Minas de Riotinto, donde viví los primeros seis años de vida. A esa edad me trasladé con mis padres a Nerva, ya que ellos son de allí. Estuve un tiempo viviendo fuera de la Cuenca Minera, primero en mi periodo formativo y, luego, por trabajo. Pero desde hace unos años he vuelto, porque es allí donde tengo mi estudio, mi casa y mis amigos. En esta tierra encuentro tranquilidad y grandes momentos para crear. Mi estudio se ha convertido en un centro artístico por donde han pasado grandes amigos y profesionales de todos los ámbitos. Ellos dejan su huella y las energías que siempre me acompañan.

Junto a Rafael Prado, en el escenario se subirán 25 músicos, todos onubenses. / Foto: Víctor Ríos.
Junto a Rafael Prado, en el escenario se subirán 25 músicos, todos onubenses. / Foto: Víctor Ríos.

-Rafael Prado se caracteriza por su enorme personalidad…
-Soy un comunicador que digo lo que pienso. Creo que es la mejor manera de comunicarse con tus contemporáneos. Desde mi balcón ofrezco mi visión, sin mentiras, con un mensaje claro. Esta característica, la mayoría de las veces, es una desventaja en la sociedad en la que vivimos. Pero debemos empezar a ser críticos con los mensajes que nos llegan. Porque cuando nacemos tenemos una misión que realizar. Yo soñé un día que podía hacer soñar a otras personas. Y en mi tarea como creador he descubierto un mundo imaginario que ha llegado a ser más real que la propia realidad. Y simplemente quiero compartirlo.

-¿Por qué dirigió sus estudios hacia el mundo de la comunicación?
-Los músicos, en los conservatorios, están muy centrados en su lenguaje, pero no se preocupan de acercarse al mundo real. Estamos en una nueva era, donde la comunicación es el referente. El músico debe saber expresarse con el público y que se exciten los sentidos. Y hay que tener las herramientas necesaria para ello. La comunicación es lo que nos mantiene vivos, es lo que nos mueve.

-¿Cómo le ha influido su formación audiovisual en su música?
-Un referente en mi vida ha sido Stanley Kubrick, su cine y su manera de hacer procesos audiovisuales complejos. Cuando hice mi tesis doctoral en la Facultad de Comunicación descubrí nuevos caminos que explorar. Empiezas a escuchar con los ojos y a ver con los oídos. Por eso creo en la importancia que los centros académicos universitarios, de los conservatorios y escuelas de cine a la hora de establecer buenos codificadores y decodificadores de varios lenguajes.

-¿Con qué manifestación artística se queda, con la música, el cine…?
-Con el resultado del arte total. Poner en sinergia los lenguajes verbales y no verbales que a lo largo de la historia de la humanidad hemos ido descubriendo. Tenemos la suerte de que nuestros antepasados han ido dando forma a diversas corrientes estéticas. Y ahora las tenemos todas en la mano para poder jugar con ellas.

-¿Se puede compaginar bien la música con el mundo académico?
-Soy músico las 24 horas del día, pero me gusta trabajar en diferentes ámbitos. Por un lado, la creación, la interpretación y producción artística. Pero, por otro, considero un alto grado de responsabilidad formar a las nuevas generaciones para que sepan decodificar los mensajes artísticos y en un futuro no muy lejano se interesen y sean críticos con la actividad cultural. Por este motivo, el divismo artístico no debe superar nunca a lo humano. Hay que ser consciente que una obra de arte se hace para que sea observada.

-Ha llovido mucho desde que en 1983 realizara ‘Juegos’, su primera composición. ¿Cuál es su balance desde entonces hasta ahora?
– Más de cien obras de todos los géneros, desde el pasodoble Campofrío, que suena en los cosos latinoamericanos y españoles, a música sinfónica para proyectos de cine, publicidad… Hace más de una década ya tenía en mente todo esto, produciendo conciertos artísticos interdisciplinares. La creación de la suite ‘Genios de Andalucía’ ha sido otro gran proyecto que ha viajado por la geografía nacional y que me ha dado muchas satisfacciones. Son retratos sonoros visuales a nueve genios andaluces, como Lorca, Picasso, Juan Ramón Jiménez, Daniel Vázquez Díaz, Alberti, Juan Cobos Wilkins, Manuel Castillo, Manuel de Falla, y Francisco Ayala. En breve seguiré retratando con sonidos a otros genios andaluces. Tenemos una enorme riqueza cultural y, en este concierto, podremos escuchar ‘Improvisaciones’ sobre el río Tinto o ‘Reflejos en el Aire’ en la isla de Saltés, todas inspiradas desde el suelo que habitamos.

-¿Tiene algún proyecto en mente?
-‘Metamorfosis’ está en la primera fase, por lo que podría convertirse en ‘Metamorfosis Plus’.

-¿Invitamos a los onubenses a que sumen al concierto de este sábado?
-Los onubenses tienen la oportunidad de sentir la ‘Metamorfosis’ en el Gran Teatro de Huelva. Será un punto de partida, único, y estoy seguro que no dejará indiferente al público asistente. Es un espectáculo para todos, pero los jóvenes son los que realmente deben volver al teatro y disfrutar de un espectáculo cercano a la gente de hoy.

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