Roque Rodríguez. Como casi siempre, la mañana acompañó y la vuelta multicolor y multiparticipativa se celebró un año mas. El pasado domingo día 3 volvimos a celebrar la Vuelta de la Noria. Este sigue siendo tras la cabalgata el acto carnavalero que más personas mueve. La calle sigue siendo la asignatura pendiente para todos los amantes a la fiesta de febrero. Los que asistimos al mismo, tuvimos la suerte de volver a escuchar, sin nervios ni presiones, a la mayoría de grupos tanto de la capital como de la provincia, que con anterioridad han pasado por las tablas del concurso de coplas del Carnaval Colombino.
Entre coplilla y coplilla, y siempre acompañado de alguna que otra charla carnavalera, pudimos deleitarnos con el manjar destinado para este acto que se celebra a partir de las doce de la mañana, y que por tanto coincide con la hora del almuerzo. El potaje que allí nos sirvieron, tenía un sabor peculiar, ni mejor ni peor, diferente, vamos que estaba para repetir, y de hecho así lo hicimos. Enhorabuena a los chef cocineros. No llegamos a calcular la cantidad de kilos de garbanzos que en la mañana del domingo consumimos a compás y ritmo de bombo y caja, pero sabemos que algunos de los que allí estuvieron, a fechas de hoy todavía siguen tirando de Bicarbonato y Almax para aliviar las (atronadoras) ardentías, ¡es broma hombre!
Juan Franco, presidente de esta Peña que tanto hace por el carnaval de calle, no tiene mas remedio que sentirse orgullosísimo de lo acontecido en la barriada de Los Rosales. Este está siendo un año de pelotazo de la Noria. Avilés, los hermanos Blanco y su murga Los Serenísimos son la guinda de un pastel que en 2013 dejará un regustillo difícil de olvidar. Gracias y que siga girando vuestra Noria.











