La directora onubense Marta de los Reyes estrena su documental sobre Rocío Márquez en la Sala de los Cineastas de Málaga

Bajo el título de 'Sien, garganta y corazón', se trata de un cortometraje en el que se ofrece una mirada intimista y cercana de esta artista de Huelva. Un trabajo muy especial para su joven realizadora, que, tras finalizar la carrera de Comunicación Audiovisual en la Universidad malagueña, espera participar en nuevos proyectos. Incluso, no descarta llevar a cabo un trabajo sobre los asentamientos chabolistas.

Cartel del cortometraje sobre Rocío Márquez.

Mari Paz Díaz. La Sala de los Cineastas de Málaga, un espacio dedicado a mostrar trabajos audiovisuales inéditos, estrenaba el pasado lunes, 5 de noviembre, el cortometraje documental ‘Sien, garganta y corazón’. Una película que ha llamado mucho la atención debido a que se trata del primer cortometraje documental de la directora Marta de los Reyes Márquez (Huelva, 1994), dedicado a la cantaora onubense Rocío Márquez, en la que puede verse de cerca a esta artista que, con tan sólo 15 años, se marchó a Sevilla para hacerse un hueco en el mundo de la música. Un ejemplo de superación, constancia y arte sobre el escenario, tal y como se ve reflejado en este proyecto. 

Marta de los Reyes cumple este viernes, 9 de noviembre, 24 años.

Un documental que es la culminación al esfuerzo que viene desarrollando Marta de los Reyes, una joven onubense de 24 años, la segunda de cinco hermanos, que tras estudiar en el SAFA Funcadia, hasta acabar Bachillerato, se matriculó en el IES Pablo Neruda para hacer el Ciclo Superior de Imagen. Un primer paso tras el que se trasladó a Málaga para continuar formándose en Comunicación Audiovisual en la Universidad de Málaga. 

Ahora, tras regresar a Huelva, nos presenta este cortometraje documental, que está llevando a diversos festivales de cine, incluyendo el Iberoamericano de Huelva. A partir de aquí, la joven espera involucrarse en otros trabajos y no descarta realizar otro audiovisual sobre los asentamientos chabolistas, después de haber realizado un proyecto fotográfico en ellos. Así nos lo cuenta en esta entrevista en la que conocemos a esta cineasta onubense. 




Comenzó en este sector con la fotografía.

-Marta, ¿cómo surgió tu interés por el mundo audiovisual?
-Comencé interesándome primero por la fotografía. Ya cuando hacíamos excursiones en el colegio, le pedía a mis padres, Paula y José Antonio, que me comprasen una cámara de usar y tirar. Recuerdo insistir en casa para llevar los carretes a una conocida tienda que entonces estaba por Isla Chica. Me parecía muy mágico volver a tener entre mis manos lo que en otro momento tuve unos segundos antes mis ojos.
Mi interés por el audiovisual en sí vino un poco más tarde. Me resultaba un lenguaje más complejo y fue despertando mi curiosidad a medida que iba haciéndome más preguntas sobre este tema. Me parece muy interesante formar parte de una realización, ver cómo se va construyendo una historia, producir e involucrarte de lleno en un proyecto. También me di cuenta de cuánto me gusta estar en un control de realización televisiva. Se siente mucha adrenalina.

Reconoce que dónde más se aprende es en la calle, realizando proyectos. / En la imagen, el día de la grabación del tráiler del corto.

-Has estudiado en el IES Pablo Neruda y, después, en la Universidad de Málaga…
-Sí, pero aún me queda muchísimo por aprender. Al final, donde realmente se completa esta formación es en la calle, en rodajes, acompañando a profesionales, apoyándonos entre compañeros/as y, sobre todo, con mucha iniciativa.

Ha realizado un proyecto sobre un asentamiento chabolista, que espera que pueda ver la luz pronto.

-¿Cuáles han sido los momentos más especiales de tu carrera?
-Aquellos proyectos en los que me he sentido satisfecha durante su realización y con su resultado. En especial, recuerdo un proyecto fotográfico en un asentamiento chabolista en Huelva, donde pude conocer y retratar a muchas de las personas que intentan vivir con la mayor dignidad posible. Es un proyecto que tengo guardado con mucho cariño y que me gustaría algún día poder compartirlo en una exposición. También está siendo muy especial sentir el reconocimiento de algunos festivales hacia los dos cortometrajes en los que he trabajado, tanto con ‘Sien, garganta y corazón’, como directora, como en el caso de ‘Victoria’, de mi amiga y directora Alejandra Perea, en la que soy directora de fotografía.

En el corto se descubre a Rocío Márquez mucho más allá de los escenarios.

-Ahora acabas de presentar en Málaga tu primer corto documental. ¿Qué nos puedes contar de él?
-En este corto vemos a Rocío Márquez, una cantaora onubense que está renovando el panorama flamenco actual y que siempre se ha obedecido a sí misma. Ella, con 15 años, se marchó a Sevilla escogiendo el camino difícil: dedicarse al cante. En este corto documental, la podemos conocer algo más y veremos su constancia, tesón, superación, emoción y sudor. Y nos daremos cuenta de que hay mucho más allá de lo que vemos en el escenario.

Un retrato íntimo de esta artista de Huelva.

-¿Por qué elegiste a Rocío Márquez?
-Porque Rocío es una gran cantaora. Y, además, tengo la suerte de compartir sangre con ella. Su padre y mi madre son primos y, desde hace mucho, me rondaba la cabeza hacer algo juntas. El resultado ha sido un retrato íntimo y personal de una artista que está logrando todo lo que se propone en el panorama musical. Es una persona increíble, encima del escenario y tras él. 

Se siente muy agradecida por haber sido elegida en Málaga.

-¿Qué ha supuesto para ti que haya sido elegido por La Sala de los Cineastas de Málaga?
-Es mi primer cortometraje documental como directora y hace pensar que algo estaremos haciendo bien. Más que nada es un chute de motivación y confianza para seguir adelante. Quiero darle las gracias a Juanito Ríos, que ha sido mi compañero de rodajes, y a mi profesor Alejandro Alvarado, que ha sido quien ha sembrado en mí la semillita documental. Acabamos de salir de la universidad y que el trabajo esté siendo reconocido de esta manera no estaba planeado, así que estoy muy agradecida.

Está distribuyendo ‘Sien, garganta y corazón’ en diversos festivales de cine.

-¿Qué estás haciendo en la actualidad?
-Ahora mismo, además de estar distribuyendo con mucha ilusión ‘Sien, garganta y corazón’ en diferentes festivales, estoy buscando trabajo y otros proyectos. Mientras tanto, hago un par de cursos relacionados con la comunicación y el audiovisual, como Community Manager y After Effects.

Se plantea hacer otro documental sobre la vida en los asentamientos. / En esta fotografía, Marta hablando con Fina, durante la realización de fotografías en las chabolas.

-¿Te planteas algún otro proyecto de cara al futuro?
-Partiendo del reportaje fotográfico que realicé en el asentamiento chabolista, llevo tiempo dándole vueltas a la idea de realizar un documental con ellos. Quiero visibilizar su situación y sus historias. Me encantaría contar con el apoyo y el respaldo de alguna organización u ONG para llevar esto adelante.

Su sueño es vivir de lo que le gusta.

-¿Algún sueño que te gustaría conseguir?
-Vivir de lo que me llena, que es todo esto. Mientras tanto, tener la oportunidad de seguir formándome e involucrándome en diferentes proyectos.

-Has vivido varios años en Málaga. 
-Me mudé a Málaga en 2014 para continuar mis estudios y me acogieron con los brazos abiertos. Es una ciudad que tiene mucho que ofrecer y, aunque me he ido sin probar los espetos, cada vez que vuelvo me lo perdonan y me sigo sintiendo como en casa. Me ha dado experiencias y personas maravillosas.

Reconoce que ha echado mucho de menos Huelva, aunque le hayan acogido con los brazos abiertos en Málaga.

-¿Qué es lo que más has echado de menos de Huelva?
-Hace un mes que volví a Huelva y, aunque yo sabía que echaba de menos muchas cosas de aquí, no me he percatado de cuánto hasta que he vuelto a casa. Como los atardeceres de Huelva, ninguno. Y como se tapea por aquí, tampoco. Tenemos una oferta gastronómica y una naturaleza espectacular. Me encanta que esté tan poco masificada.

Anima a los onubenses a acudir al Festival de Cine Iberoamericano de Huelva.

-Para terminar: un mensaje a los onubenses.
-Me gustaría animarlos a apoyar más el cine español y el cine independiente. En los festivales de cine, como por ejemplo nuestro Festival de Cine Iberoamericano de Huelva, se pueden encontrar grandes películas. Historias que, en muchos casos, no llegan a la gran pantalla. Y es una pena quedarse sin verlas, porque, sin duda, merecen nuestro tiempo. Además, no queda nada para que comience la cita más importante de Huelva con el cine, del 16 al 23 de noviembre. ¡Animaos a ver algo diferente!




Deje un comentario

Su dirección de correo no será publicada.