El Corte Inglés

Las aulas de los hospitales públicos de Huelva ofrecieron formación durante el curso pasado a un total de 1.143 menores

Los delegados de Salud y Educación han destacado la labor que desarrollan estos dispositivos durante su visita al existente en el Juan Ramón Jiménez.

Rafael López y Vicente Zarza visitan las aulas escolares del Hospital Juan Ramón Jiménez.

Redacción. Un total de 1.143 menores que requirieron ingreso durante el curso pasado pudieron continuar su formación académica de forma normalizada en las aulas con que cuentan los hospitales públicos de la provincia onubense, evitando así la desconexión temporal con sus clases en educación infantil, primaria o secundaria.

Los delegados territoriales de Igualdad, Salud y Políticas Sociales y de Educación, Rafael López y Vicente Zarza, respectivamente, cuyas consejerías colaboran para la prestación de este servicio y la existencia de personal docente en el ámbito hospitalario, han destacado la importancia de la labor que desarrollan las aulas hospitalarias durante la visita que han realizado hoy al dispositivo de este tipo existente en el Juan Ramón Jiménez, con motivo del comienzo del nuevo curso escolar.

Además de esta, el sistema sanitario público andaluz dispone en Huelva de otras dos aulas más: una segunda ubicada en la unidad de Salud Mental Infanto-Juvenil del Hospital Vázquez Díaz, integrada también en el Hospital Universitario Juan Ramón Jiménez, y otra en el Hospital de Riotinto.




El objetivo de las aulas hospitalarias es que los jóvenes, sobre todo aquellos que deben pasar períodos prolongados en el hospital o ser internados frecuentemente, prosigan con sus estudios, de manera que una vez sean dados de alta puedan seguir las clases en sus colegios o institutos sin ningún problema. Para ello se establece una estrecha coordinación entre los profesores hospitalarios y los del centro educativo, a fin de que las clases durante el ingreso se ajusten al ritmo de las de sus compañeros.

Entre los programas más novedosos iniciados desde el aula hospitalaria del Hospital Juan Ramón Jiménez se encuentran la ‘Biblioteca para familiares de los menores’; ‘Fomento de la Lectura’, colocando mesas en las salas de espera de consultas externas y de la planta de Pediatría con libros de lectura de distintas edades para facilitar el alcance fuera de horario escolar; ‘Libros Viajeros’, dejando por varias zonas del hospital libros destinados a distintas edades, pidiendo en el interior que cuando se haya leído lo dejen en otro lugar para que el libro siga siendo útil a otros lectores; ‘Juega en el Hospital de Día’, facilitando juegos de mesa, cuentos, libros, dibujos; entre otros.




La atención educativa de los menores ingresados es una de las medidas del Decreto de Atención Integral al Niño Hospitalizado, que establece el derecho de estos a recibir una asistencia adaptada a sus características y necesidades. Esta línea de actuación ha permitido que los hospitales pongan a disposición de los jóvenes salas lúdico-pedagógicas y ciber-aulas, con objeto de hacer lo más agradable posible su estancia. En este sentido, otra de las premisas del decreto es reducir el impacto emocional que para los niños supone ingresar en las instalaciones sanitarias y aislarse de su vida y entorno habituales.

Atención educativa al alumnado enfermo

Desde el año 1988 las consejerías de Salud y Educación vienen trabajando conjuntamente en el desarrollo de programas específicos para la atención del alumnado enfermo hospitalizado. Fruto de los esfuerzos y el trabajo conjunto de ambos organismos, se logró sentar las bases de las aulas hospitalarias, tal y como las concebimos hoy día, integradas en la zona de pediatría de los hospitales de nuestra comunidad.

Partiendo del objetivo principal de tratar de asegurar la continuidad de los procesos de enseñanza y aprendizaje del alumnado hospitalizado, surgen las aulas hospitalarias andaluzas derivadas de su particular situación médica, el trabajo en la socialización del alumnado hospitalizado, el desarrollo de habilidades de autonomía y solvencia en las tareas escolares, el fomento de la coordinación entre profesionales e instituciones, y la apertura del aula a otras actividades de carácter lúdico, de ocio y tiempo libre, fomentando la participación familiar como pieza clave de dicho engranaje.

El trabajo docente alcanza un carácter multidimensional con la puesta en marcha de talleres de habilidades sociales, educación para la salud, relajación, psicomotricidad, manualidades, pintura, participación en la celebración de efemérides y, sobre todo, la atención al currículo escolar. El personal docente mantiene una colaboración permanente con los servicios sanitarios del hospital y con sus familias para conocer mejor las posibilidades de cada alumno y programar de este modo el trabajo más efectivo para el menor.

El servicio escolar se encuentra adaptado a la dinámica de funcionamiento del hospital y a las necesidades del niño ingresado atendiendo a su propio proceso de recuperación, que puede desarrollarse tanto en el aula como en la propia habitación del menor, si así lo aconseja su estado de salud. La puesta en marcha de estas aulas se enmarca en el Programa de Atención Integral al Niño Hospitalizado, suponiendo un cambio en la organización, adecuación de las estructuras y dinámica asistencial de las áreas infantiles de los hospitales.




Deje un comentario

Su dirección de correo no será publicada.