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Luis Domínguez, un trompetista aracenense en la Academia de Estudios Orquestales de Daniel Barenboim

Después de obtener el 'Premio Honorífico de Final de Grado' en el Conservatorio 'Francisco Guerrero' de Sevilla y lograr el primer puesto en las pruebas de acceso a los estudios de grado superior, este joven se encuentra en tercero de trompeta en el Conservatorio Superior de Música 'Victoria Eugenia' de Granada. Una formación que compagina con su participación en diferentes agrupaciones andaluzas, como la Banda Sinfónica de Córdoba, donde ha actuado como solista.

Luis Domínguez Vázquez, una vida dedicada a la música. / En el imagen, en el Gran Teatro de Córdoba.

Mari Paz Díaz. Nacido en Aracena hace 28 años, hablar de Luis Domínguez Vázquez es hablar de música. Una pasión que este joven serrano ha desarrollado, prácticamente, desde niño, dado que comenzó sus estudios musicales con tan sólo 7 años. Lo hizo en la Escuela Municipal de Música ‘Ian Murray’ de Aracena, bajo la tutela de Denis Konir, un trompetista solista de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla. Fue una primera toma de contacto con un mundo que marcado su vida desde entonces. De hecho, después de hacer la Selectividad, comenzó los estudios de los Ciclos Superiores de Administración y Finanzas y, posteriormente, hizo el de Gestión Comercial y Marketing en Sevilla. Una formación que compaginó con los estudios profesionales de Grado Medio de Trompeta en el Conservatorio ‘Francisco Guerrero’ de Sevilla, con el profesor Francisco Luis Martínez Agustiño, donde obtuvo el ‘Premio Honorífico de Final de Grado’ en el año 2016.

Luis, en la audición del Premio Honorífico Fin de Grado, en el Conservatorio Profesional de Música ‘Francisco Guerrero’ de Sevilla.

Un reconocimiento que, sin duda, fue un incentivo para seguir creciendo en este ámbito, de ahí que decidiera continuar con los estudios superiores de música, realizando las pruebas de acceso a los conservatorios superiores en Andalucía. Unos exámenes que fueron todo un éxito, puesto que, según nos cuenta, “obtuve la primera posición, lo cual me permitió elegir estudiar el Grado Superior de trompeta en el Conservatorio Superior de Música ‘Victoria Eugenia’ de Granada, siendo este uno de los años más importantes de mi formación y que siempre recordaré con mucha alegría”. Unos estudios que continúa desarrollando en la actualidad, dado que se encuentra cursando el tercer curso.

El joven aracenense, en uno de los conciertos de la Academia Barenboim-Said.

De forma paralela a su formación académica, Luis Domínguez viene formando parte, desde 2014 hasta la actualidad, de la Academia de Estudios Orquestales Barenboim-Said, un importante centro especializado en la formación orquestal de máximo nivel, liderado por el afamado pianista y director de orquesta Daniel Barenboim. “Estudiar aquí me permite conocer y poder aprender de especialistas de renombre en la interpretación orquestal, destacando en especial al profesor Denis Konir, con el que comencé mis primeras notas y con el que llevo más de 20 años recibiendo sus consejos”, nos comenta. 

Imagen del Concierto como Solista con la Banda Sinfónica de Córdoba.

Como consecuencia de estos estudios, este aracenense ha podido formar parte de distintas agrupaciones andaluzas, como la Orquesta Joven de Córdoba, la Joven Orquesta Provincial de Málaga, la Joven Orquesta Sinfónica de Granada, la Orquesta del proyecto Presjovem, la Sinfonietta San Francisco de Paula y la Orquesta Filarmonía de Sevilla. Todo ello, sin olvidar, que ha actuado como intérprete solista con la Banda Sinfónica de Córdoba y con la Orquesta del Conservatorio Profesional de Música ‘Francisco Guerrero’ de Sevilla, actuaciones que considera como “fue todo un orgullo y una experiencia inolvidable”.

De pequeño, en una procesión de la banda con un saxo de plástico.

Una trayectoria admirable que hemos querido conocer en primera persona a través de esta entrevista en la que Luis Domínguez Vázquez nos muestra sus inquietudes y proyectos de futuro. 




-¿Cómo surge tu interés por la música? 
-Tuve el privilegio de nacer en un hogar humilde en el que la música ocupaba una parte importante de la vida familiar. Crecí entre sonidos de trompeta y acordes de guitarra, de la mano de mi padre, que era trompetista en la Banda Municipal de Música de nuestro pueblo, compositor y un gran guitarrista flamenco. Con este contexto, desde bien pequeño, tuve interés por la música, en especial por la trompeta y la guitarra.

En su casa se imprimió del amor a la música. / En la imagen, con su padre y su hermana en la Banda de Música de Aracena.

Cuando comencé mis estudios en el conservatorio, en principio, sólo iba a ser un complemento, una forma de continuar aprendiendo y profundizando; un hobby. Pero, poco a poco, guiado por el sentir y las importantes relaciones personales que se fueron forjando, tomó fuerza la idea de dedicarme a la música.

-¿Por qué la trompeta?  
-Como he comentado anteriormente, mi padre ocupó un lugar central en esta decisión. Cuando eres pequeño, te sientes atraído por aquello que ves a diario, que escuchas, que sientes y que invade hoy en día mis recuerdos de niño…, te pica la curiosidad y quieres hacer lo mismo que tus principales referentes. En este caso, elegí el instrumento que él tocaba.

Concierto como solista con la Banda Sinfónica de Córdoba en el Auditorio del Conservatorio Profesional de Córdoba ‘Músico Ziryab’.

-Te encuentras en la Orquesta Joven de Córdoba. ¿Qué supone para ti? 
-Desde el primer momento fue un regalo para mí, un sueño hecho realidad. Hice las pruebas para esta orquesta sin presión ninguna, sabiendo que se presentarían jóvenes muy cualificados, compañeros con cursos superiores y con bastante nivel.  Mi sorpresa llegó al conseguir entrar, quedando en cuarta posición, perteneciendo desde entonces a la misma. Ser miembro de esta formación me ha aportado mucha seguridad y confianza en mí mismo como músico, pero también como persona, ya que es una gran satisfacción pertenecer a este grupo y puedo decir que allí he conocido a grandes personas.

Concierto de solista con la Orquesta del Conservatorio Profesional de Música ‘Francisco Guerrero’ de Sevilla en el Teatro Romano de Itálica, en Santiponce, Sevilla.

-¿Ha sido muy difícil lograrlo? 
-Verdaderamente, me he dejado llevar por lo que me gusta, siempre intentando disfrutar de la música y considerando estas pruebas parte de mi formación musical. La preparación es bastante exigente, en un mercado musical muy preparado, lo cual conlleva muchas horas de estudio, muchos cursos, viajes a Granada, Aracena, Sevilla…, pero, al final, es mi pasión y la satisfacción que sientes, cuando salen las cosas bien, puede con todo. Sin duda alguna, la realización de cursos de especialización ha contribuido a mejorar mi formación. Me gustaría destacar los realizados con la Banda Sinfónica Municipal de Sevilla, la Banda Municipal de Granada y Banda Sinfónica Municipal de Huelva. No siendo menos importante el contacto con grandes trompetistas, como Adam Rapa, Michael Sachs, Esteban Batallan, Nuria Leyva o Marcos García Vaquero, entre otros.

Ha comenzado a tomar contacto con la docencia. / En la imagen, con alumnos de la Banda de Cornetas y Tambores de Aracena.

-¿Qué proyectos se abren ante a ti a partir de ahora? 
-Lo primordial ahora mismo es terminar mis estudios superiores de la mejor forma posible, llenándome de todo cuánto pueda, de mis profesores y profesoras, mis compañeros y compañeras…, y aprovechando todas las oportunidades que surjan para crecer en estos dos últimos años de estudios superiores, como pruebas de orquestas, academias o encuentros orquestales. Aparte de esto, siempre es un placer volver a casa y afrontar los proyectos de la Banda Municipal de Música y de la Banda de Cornetas y Tambores, ambas en Aracena. En estos últimos años, quiero destacar mis primeros contactos con la docencia musical. En primer lugar, he tenido la oportunidad de ejercer como profesor en el I Curso Nacional de Interpretación Musical ‘Villa de Serón’ en Almería, y, en segundo lugar, estoy contribuyendo con el proyecto de la Escuela de la Banda de Cornetas y Tambores de Aracena, impartiendo clases de lenguaje musical y trompeta. Para mí es todo un orgullo y una alegría ayudar a los pequeños músicos de mi tierra en sus primeros pasos en el mundo de la música.

Además de la trompeta, es un gran aficionado a la guitarra. En la fotografía, actuando en un concierto didáctico de flamenco en el colegio de Fuenteheridos.

-¿Qué actuaciones tienes previstas? 
-En Aracena siempre hay algo que hacer, siempre muy acompañado por la cultura musical. Personalmente, me gusta apuntarme a todo tipo de actuaciones que me propongan, da igual el estilo de música: procesiones, conciertos, grupos de rock, grupos flamencos, carnavales, etcétera. Ya sea con la trompeta o por mi gran afición a la guitarra, siempre estoy rodeado de música.

-De los lugares en los que has tocado, ¿alguno que recuerdes de forma especial?
-Desde el ámbito emocional, me quedo con mi primer concierto con la Orquesta Joven de Córdoba en el Gran Teatro de Córdoba. Fue mi primer gran escenario y mi primera gran experiencia en una orquesta. No puedo explicar con palabras lo que sentí en aquel momento y fue bastante gratificante para mí sentir el calor en el público de mis padres y amigos que acudieron a Córdoba a ver el concierto.

Concierto como trompeta solista con la Joven Orquesta Provincial de Málaga, uno de los momentos más inolvidables a nivel musical.

En el ámbito musical, me quedo con dos: tocar la 1º Sinfonía de Mahler como trompeta solista con la Joven Orquesta Provincial de Málaga y la otra es la oportunidad de haber tocado como solista con la Banda Sinfónica de Córdoba el concierto para dos trompetas RV 527 de Vivaldi. Todo esto ha sido una experiencia inolvidable y un orgullo poder compartirlo con todos los amigos y amigas que allí tengo.

No descarta dedicarse a la docencia en el futuro.

-¿Tienes alguna otra idea para el futuro? 
-Siempre me han encantado los niños, por lo que pienso que música y docencia forman la simbiosis perfecta. Siempre tendré la espinita de no haber estudiado Magisterio en su momento, habiendo hecho selectividad y con nota para ello, pero no me atreví. Aunque no descarto seguir formándome en la docencia. Lo que me encantaría sería vivir de la música, y ahí la enseñanza podría ser una salida más que razonable.

-¿Algo que te gustaría conseguir?
-Una vez, un profesor me hizo esta misma pregunta, y ahora contestaré lo mismo: mi sueño es vivir de la trompeta, vivir de la música. Por supuesto, lo mejor sería acabar tocando en una orquesta o dando clases en un conservatorio, pero, para mí, no sería menos terminar en una escuela de música dando clases a niños y niñas llenos de ilusión.

En el Castillo de Aracena, al lugar al que siempre le gusta volver cuando regresa a casa.

-A nivel personal, ¿qué es lo que más echas de menos de tu tierra estando fuera? 
-Por supuesto la comida de mamá (risas), y la familia y amigos. Cuando estoy mucho tiempo fuera y vuelvo, me gusta ir al Castillo de Aracena en un atardecer, con mi guitarra, y disfrutar de las vistas de mi pueblo desde lo más alto.

Con su padre, en la banda de música.

-¿Qué ha supuesto para ti la Banda de Música de Aracena?
-La Banda Municipal de Música de Aracena ha supuesto muchísimo para mi vida, tanto en lo personal como en lo profesional. Allí he crecido no sólo como músico, sino también como persona. Durante este tiempo, he podido compartir experiencias con grandes músicos, entre los que destaco a nuestro actual director John Durant, clarinetista profesional y un gran director con una larga experiencia. Llevo en la banda desde los 8 años, donde he tenido mis primeras experiencias con la música, y también como profesor. Mi padre perteneció durante más de 30 años a ella. Allí tengo amigos íntimos y familiares. Por ejemplo, mi hermana toca el requinto.

Agradece el apoyo de todos los que han contribuido y contribuyen a su crecimiento como músico.

-¿Algún mensaje final a los onubenses?
-Da mucha alegría encontrarse en distintos puntos de Andalucía y fuera de ella a tantos grandes músicos onubenses. Es señal que nuestra tierra es rica en la cultura musical. Como trompetista, puedo destacar a Marcos García Vaquero, aljaraqueño, gran amigo y profesor, actualmente ocupando la plaza de trompeta tutti en la Orquesta Sinfónica de Madrid. Siempre tengo una frase que me acompaña. La hice mía cuando realicé las primeras pruebas de la Orquesta Joven de Córdoba, desde entonces va conmigo, literalmente, pues la llevo tatuada en el brazo, con caligrafía de mi padre: “Que nunca falten las ganas de soñar“. 
Por último, me gustaría aprovechar para agradecer a mi familia, a mis profesores y profesoras, a mis amigos y amigas y a mis compañeros de la Banda Municipal de Música y Banda de Cornetas y Tambores de Aracena, así como también a todas esas personas que continuamente me muestran su afecto y cariño. Todos ellos han contribuido y contribuyen a mi desarrollo personal y musical. 




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