Triunfo del ‘Nerón’ de Raúl Arévalo en el Festival Castillo de Niebla

Eduardo Galán se ha inspirado en la célebre novela ‘Quo vadis?’ de Henryk Sienkiewicz y otros textos para dar forma al montaje que dirige Castrillo-Ferrer, que se representó este sábado, 4 de agosto, en Niebla.

Redacción. Ambición, locura y poder se fundieron en ‘Nerón‘, el cuarto espectáculo del Festival de Teatro y Danza Castillo de Niebla, que llegaba este sábado, 4 de agosto, al Castillo de los Guzmán. Una producción de Secuencia 3 y del Festival de Teatro Clásico de Mérida, donde se estrenó el mes pasado, dirigida por Alberto Castrillo-Ferrer.

El actor Raúl Arévalo daba vida al tirano emperador que pasó a la historia, entre otros hechos, por el incendio de Roma en el año 64. Junto a él, compartían cartel Itziar Miranda, en el papel de Agripina; José Manuel Seda, como Marco Vinicio; Francisco Vidal, encarnando a Petronio; Diana Palazón, como Popea; Javier Lago en el papel de Tigelino; Daniel Migueláñez convertido en San Pablo y Esporo; y la joven Carlota García en el de Ligia.

Eduardo Galán firma el texto inspirado en la célebre novela Quo vadis?, de Henryk Sienkiewicz, y en textos del novelista Petronio -consejero suyo- y del historiador Suetonio. El espectador podrá recordar la famosa película protagonizada por Robert Taylor, Peter Ustinov y Deborah Kerr. Por la obra desfilan personajes históricos y ficticios.

“Nuestro Nerón es un drama histórico, lleno de fuerza y pasión, desarrollado mediante una estructura moderna: varios flash-back y escenas simultáneas con espacios variados: desde el palacio o el teatro romano de Nápoles a las catacumbas. Poder y arte, política y ambición, locura y poder, se funden en este Nerón”, explica Galán.

Nerón pasó a la historia como el emperador que provocó el incendio de Roma para llevar a cabo la reconstrucción de la ciudad según un nuevo proyecto urbanístico moderno y artístico. Los estudios históricos actuales consideran que, en realidad, Nerón no incendió Roma, pero que, una vez incendiada la ciudad, sí aprovechó para reconstruirla a su gusto. 




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