La química onubense Rocío Gallego, reconocida por su investigación sobre la fabricación de lubricantes con productos naturales

Con el Premio a las Mejores Tesis Doctorales otorgado por la Sección Territorial de Andalucía Occidental de la Real Sociedad Española de Química, este trabajo cuenta con múltiples aplicaciones en numerosos artículos que usamos a diario, por lo que el estudio destaca por su contribución a la mejora medioambiental del planeta. Una tesis que a Rocío le abrió las puertas para formar parte del Brussels Innovation Center de Procter & Gamble, situado en Bruselas, uno de los mejores centros de investigación de Europa.

Rocío Gallego Calvo, una científica onubense de 31 años. 

Mari Paz Díaz. Que las barreras están para romperlas es lo que están demostrando muchas mujeres onubenses que, con su ejemplo, consiguen derribar algunas creencias implantadas en la sociedad, como puede suceder con el hecho de que la ciencia es un campo, en cierto modo, vetado a la mujer. Hoy podemos comprobarlo con la onubense de 31 años Rocío Gallego Calvo, que cuenta con una amplia carrera científica, una trayectoria que inició en la Escuela de Educación Infantil ‘Las Salinas’, para luego cursar Primaria en el Colegio Público Los Rosales, pasando al IES La Rábida para completar la Secundaria y el Bachillerato. En este punto, según recuerda, “aunque no dejaban de dárseme bien las letras, las ciencias me gustaban mucho más, así que, una vez terminado el Bachillerato y superada la Selectividad, llegó el momento de elegir la carrera y me decanté por la Química, sencillamente porque me di cuenta de que era la rama de la ciencia de la que menos conocimiento tenía hasta ese momento y quería saber más”.

Estudió la Licenciatura de Química en la Universidad de Huelva.

Por este motivo, Rocío realizó la Licenciatura de Química en la Universidad de Huelva, perteneciendo a la segunda promoción de la carrera, “por lo que el número de alumnos era aún pequeño, lo que nos permitió a alumnos y profesores tener un trato más cercano, que se tradujo en un gran beneficio para nuestra formación”, nos concreta. A partir de aquí, además, pudo entrar a trabajar como alumna interna en el Departamento de Ingeniería Química, Química Física y Química Orgánica con una beca de colaboración concedida por el Ministerio de Educación, una ayuda que le posibilitó entrar en contacto, por primera vez, con la investigación. 

Tras un Máster decidió apostar por el universo de la investigación con un doctorado.

Tras la carrera, continuó su formación cursando el Máster de Ciencia y Tecnología Química de la Onubense, que, tal y como nos explica, “me ayudó a ampliar los conocimientos de Química adquiridos durante la carrera. Posteriormente, tras una excelente primera experiencia investigadora y animada por varios de mis profesores, especialmente, por mi profesor de Química Orgánica, me metí de lleno en el mundo de la investigación, comenzando mis estudios de doctorado”. Fue así cómo se introdujo en un campo, hasta ese momento, desconocido para ella, como era el de la Ingeniería Química. De forma paralela, también realizó otro Máster, esta vez en Formulación y Tecnología del Producto.


Rocío, investigando en el laboratorio.

En el marco de su doctorado, Gallego ha llevado a cabo la tesis titulada ‘Funcionalización de biopolímeros con grupos reactivos para su uso como espesantes en medios oleosos’, en la que ha podido formular nuevas grasas lubricantes basadas en productos naturales. En concreto, “generalmente, las grasas lubricantes actuales están compuestas por un aceite lubricante mineral o sintético, un espesante que suele constar de estructuras complejas que contienen metales y también aditivos para la mejora de propiedades específicas de la grasa. En este trabajo, las grasas lubricantes producidas están basadas en un aceite vegetal, como es el aceite de ricino, y espesantes naturales, como son la celulosa y algunos derivados de la misma, quitina y quitosano, y distintos materiales lignocelulósicos”.

Un estudio que contribuye a conservar el planeta.

Gracias a esta acción, en la que los polímeros naturales fueron modificados químicamente para que, mediante enlaces de uretano, se crease un puente químico entre aceite y espesante, se pueden producir grasas lubricantes biodegradables, con propiedades similares, -e incluso mejores-, que las propias grasas convencionales. Un descubrimiento con grandes beneficios para el planeta, puesto que “puede ayudar a la minimización del impacto ambiental que supone la liberación a la naturaleza de los productos derivados de la industria de lubricantes”.


Foto de familia del acto en el que se entregaron los premios de AIQBE, evento en el que fue reconocida la tesis de Rocío.

Un trabajo que, por su rigurosidad y aportación científica, ha logrado numerosos reconocimientos, como han sido el Premio Extraordinario de Doctorado de la Universidad de Huelva, el Premio a las Mejores Tesis Doctorales otorgado por la Sección Territorial de Andalucía Occidental de la Real Sociedad Española de Química y el premio de la Asociación de Industrias Químicas, Básicas y Energéticas de Huelva (AIQBE), gesto que ha sido muy agradecido por la investigadora, puesto que reconoce que “realizar una tesis doctoral es un trabajo de mucho tiempo que, además de reportar grandes beneficios personales y académicos, requiere de un importante sacrificio. Además, el tema de mi tesis doctoral está relacionado con la mejora de unos productos ampliamente comercializados y empleados, como son las grasas lubricantes. Por ello, estos reconocimientos, como el de AIQBE, son de gran importancia para mí, ya que da un valor añadido al trabajo al que me he dedicado en cuerpo y alma durante tantos años. Un premio que recogí agradecida, orgullosa de mi trabajo y de mí misma por el esfuerzo realizado. Y, sobre todo, encantada de poder llenar a mis padres de satisfacción, ya que se han sacrificado desde siempre para que mi hermana y yo recibamos una buena educación”.

Ha colaborado con una universidad alemana e investigado para uno de los centros más importantes de Europa.

No en vano, gracias a esta investigación, esta onubense, no sólo ha podido realizar un buen número de aportaciones a congresos tanto nacionales como internacionales y colaborar con otras universidades, como la Universidad de Ciencias Aplicadas de Hamburgo (Alemania), sino que, sobre todo, le abrió las puertas para poder formar parte del Brussels Innovation Center de Procter & Gamble (P&G), uno de los mejores centros de investigación de Europa, situado en Bruselas (Bélgica). Un centro al que acudió, ya como doctora, con un contrato post-doctoral Marie Sklodowska Curie con un año de duración. 

Por el momento, está dedicada a tiempo completo a la investigación.

En la actualidad, tras acabar esta etapa belga, Rocío Gallego ha regresado a la Universidad de Huelva, donde continúa trabajando para P&G. Eso sí, “tras cinco años trabajando con grasas lubricantes, mi mente inquieta prefiere cambiar el tercio. Ahora me dedico a otro tipo de productos que, aunque tienen una estructura similar, tienen aplicaciones totalmente distintas, cambiando así completamente los objetivos de la investigación. De todas formas, me consta que mi tesis doctoral ha sido fuente de inspiración para otras tesis que a día de hoy se están realizando”, nos cuenta. Eso sí, por el momento, Rocío Gallego está dedicada a continuar investigando a tiempo completo, si bien no descarta abrirse a nuevos retos que le puedan surgir. 

Con todo, para finalizar, esta joven química onubense anima a los jóvenes onubenses a que “se sumerjan en el mundo de la investigación. Es un ámbito que, por desgracia, no está lo suficientemente valorado ni remunerado a día de hoy, pero eso no le debe de quitar la importancia que tiene, ya que es la base del desarrollo”.



Deje un comentario

Su dirección de correo no será publicada.