La solidaridad de Rocío Naranjo arranca sonrisas a miles de niños receptores de los juguetes que recoge y arregla

La hinojera ha conseguido activar el lado más voluntarioso de sus vecinos, que colaboran con ella durante todo el año en la recogida, limpieza y reparación de juguetes de cara a las fiestas navideñas.

Rocío Naranjo recoge juguetes usados durante todo el año.

Ana Rodríguez. Hablar de Navidad en pleno verano resulta extraño, aunque bien es cierto que durante estas entrañables fiestas solemos decir que Navidad es todo el año, en relación al espíritu de amor y esperanza que debe prevalecer entre las personas cada uno de los 365 días.

A este último sentido honra especialmente una vecina de Hinojos llamada Rocío Naranjo. Esta onubense, madre de dos niñas, trabaja en una fábrica de productos de limpieza, pero además tiene otra ocupación: hacer todo lo que está en su mano para que ningún niño deje de estrenar un juguete el Día de Reyes Magos.

Se trata de una labor que se autoimpuso hace algunos años, cuando se quedaba contemplando los asentamientos de inmigrantes cada vez que pasaba por la autopista. “Lo pasaba muy mal cuando veía a aquellos niños, descalzos, y cuando tuve mis propios hijos me dio más pena aún. Nosotros teníamos todo y no hacíamos nada por ayudar”, explica la hinojera.


Una de las vecinas que colabora con Rocío elaborando ropa para los muñecos.

Un día, Rocío se presentó con juguetes de sus sobrinos en un asentamiento y la experiencia fue tan bonita que quiso seguir aquella senda. Buscó alguna entidad dedicada exactamente a la necesidad que ella quería cubrir, hasta que encontró en Sevilla la Asociación Amigos del Alamillo. “Como hay que tener cuidado, me personé allí para conocer lo que hacían con mis propios ojos y vi cómo trabajaban. Ellos recogen juguetes usados que luego arreglan, limpian y clasifican por edades. Me convencí y me ofrecí a llevarles los que pudiera conseguir”, recuerda la onubense.

Poco a poco, Naranjo fue creando una pequeña infraestructura en Hinojos que sirviera a su solidario objetivo. Primero solicitó la colaboración del Centro Infantil ‘La Casita de Los Niños’, cuyas profesoras hicieron de altavoz de su campaña entre los padres de los pequeños alumnos. Incluso la madre de uno cedió un local que tenía cerrado para almacenar los juguetes que conseguían.


Entonces Rocío dio el siguiente paso: “se me ocurrió que, en vez de llevar los juguetes sucios y rotos, por qué no arreglarlos nosotros en el pueblo. Es decir, hacer la misma labor que la Asociación de Sevilla pero en Hinojos. Preparar los juguetes, arreglarlos, limpiarlos y distribuirlos por edades”.

Cualquiera puede donar sus juguetes o colaborar en la iniciativa.

Y así lo hizo. Nuevamente la guardería local secundó su propuesta, así como el Ayuntamiento hinojero, que le ofreció una sala en una antigua guardería de la localidad para que llevara a cabo aquel trabajo.

Ahora Rocío cuenta con toda una red de colaboradores y voluntarios que la ayudan. Cada lunes del año durante hora y media, más de una decena de personas se reúne en las instalaciones cedidas por el Consistorio local para procesar los juguetes recopilados. Las socias de la Asociación de Mujeres ‘Los Azahares de Hinojos’, por ejemplo, elaboración la ropa para los muñecos que llegan desnudos o los carritos y cunas sin vestir, y una joven se encarga de arreglar los juguetes rotos o estropeados.

Por otro lado, un supermercado local les cede material de limpieza para lavar los juguetes y les hacen precio de costo en las pilas para los mismos, que el Ayuntamiento de Hinojos también ayuda a subvencionar. Las cajas ya preparadas con los juegos, se envuelven en papel de regalo cedido por una papelería hinojera y otro colaborar los ayuda a transportar todo el material hasta la sede de la Asociación en Sevilla.

Una cadena solidaria bien engrasada en la que todo el que lo desee puede poner su grano de arena. “Vienen a ayudarnos profesoras de la guardería, padres, gente del pueblo, amigas mías, hasta los niños pueden echarnos una mano”, reconoce Rocío.

Los juguetes se limpian, arreglan y clasifican por edades.

Juguetes, libros, mochilas… cualquier objeto que se pueda regalar a un niño en Navidad puede entregarse a lo largo de todo el año a este colectivo hinojero, que se encargará de limpiarlo, arreglarlo, distribuirlo según edades y transportarlo hasta la Asociación Amigos del Alamillo. “Todos tenemos juguetes en casa, de nuestros hijos, sobrinos, primos, vecinos, etc. Si desean donarlos, pueden ponerse en contacto conmigo (654 20 77 39) y venir a entregarlos a Hinojos o nosotros, si está cerca, recogerlos”, asegura la ideóloga del proyecto solidario.

Asimismo, Rocío también incita a la donación aliándose con diferentes entidades, como colegios, iglesias, asociaciones de vecinos, etc. En este sentido, Naranjo indica que “en octubre y noviembre los llamamos para proponerles campañas de recogida. Por ejemplo, en el CEIP Marismas de Hinojos, cuando empiece el cole, van a organizar la Semana del Juguete”.

La hinojera asegura que se ha puesto en contacto con ayuntamientos de la provincia para ofrecerles juguetes que entregar a las familias más necesitadas de cara a la Navidad, “aunque todavía no hemos recibido respuesta”. Además, sus puertas están abiertas a cualquier particular u organización de Huelva que requiera de su ayuda para conseguir que ningún niño se quede sin regalos en las señaladas fiestas.

En 2018, más de 2.000 niños tuvieron la ilusión del Día de Reyes gracias a la labor de Rocío y sus colaboradores. Este año, el objetivo es superar esa cifra y seguir creciendo en solidaridad. Una ardua tarea con la que la hinojera también da una lección de vida a sus hijas, a las que inculca con su ejemplo unos valores que ha sabido contagiar a todo un pueblo.



Deje un comentario

Su dirección de correo no será publicada.