El músico onubense Alejandro Padilla apuesta por desarrollar su carrera en Reino Unido

Después de estudiar el Grado en Producción Musical en el SAE Institute de Madrid, regresó a Huelva, donde ha participado en múltiples proyectos de índole audiovisual y musical. Este año ha decidido buscar trabajo en Londres y labrarse una carrera en la capital londinense. Por el momento, lleva cerca de siete meses en Birmingham, donde se encuentra trabajando con una asociación dedicada a las artes escénicas. Una experiencia que ha querido compartir con HBN.

El músico onubense Alejandro Padilla. En la imagen, con ‘Eiden’ en la Sala Liquid (Puerto Sur) de teloneros de ‘Estirpe’.

Mari Paz Díaz. Hijo de profesores, Alejandro Padilla Coronel es un músico onubense nacido en Huelva hace 30 años. Su madre es profesora de inglés en Las Esclavas y su padre, recientemente jubilado, de redes en el IES San Sebastián. Por su parte, Alejandro estudió en el Santo Ángel, mientras que hizo Bachillerato tecnológico en el IES Prof. Rodríguez Casado en La Rábida. Cuando acabó el instituto, con 18 años, se marchó a Madrid para hacer un Grado en Producción Musical en una sucursal de SAE Institute, una universidad originalmente australiana que ofrece grados en asociación con la  Middlesex University, de Londres.

Unos estudios que terminó en el año 2009, justo después de estallar la crisis, por lo que, al no encontrar trabajo en Madrid, se vio obligado a volver a Huelva, donde probó mil cosas. Según recuerda, “empecé primero de Informática de Sistemas en La Rábida, hice un curso de subtitulado para personas sordas y trabajé durante un año haciendo subtítulos para una subcontrata de TVE… Y acabé por lanzarme a trabajar por mi cuenta. Durante los últimos seis años me dediqué al audio y a la música por completo y me vi involucrado en numerosos proyectos”.

Participó en varios proyectos audiovisuales de ‘Visiona Huelva’.

Entre otras actividades, Alejandro Padilla participó en diferentes proyectos audiovisuales junto a la asociación ‘Visiona Huelva’, entre los que se encontraron ‘Los Últimos Refugios’, documental de naturaleza sobre la fauna de Valverde del Camino al que compuso la banda sonora y realizó la post-producción de audio, así como ‘Mariposas Blancas’, un cortometraje protagonizado por los actores Javier Mora y Miguel Rellán en el que también realizó la post-producción de audio. En este último proyecto, además, conoció a María Barragán, directora de producción en muchos proyectos de Visiona y directora independiente, con la que trabajó en dos cortos suyos, ‘(Re)Encuentro’ y ‘La Mujer Del Espejo’, recibiendo este último el primer premio en el I Concurso de Cortometrajes ‘Marco Macías’ en el XI Salón del Cómic de Huelva.


La directora de cine onubense María Barragán.

Una labor audiovisual que ha compaginado con su faceta musical, en la que también ha desarrollado varios proyectos de interés, en su papel, tanto como músico como ingeniero. “He producido para varias bandas onubenses, como el cuarteto de jazz manouche ‘Bow, Reed & Pick’, el grupo de versiones soul/jazz ‘La Mousse’, el cantautor onubense Jesús Worve o el cantautor sevillano Javier Jerez, para el que además toqué gran cantidad de instrumentos y formé una banda para tocar en directo sus temas. Más recientemente he producido la música para la adaptación de la compañía Amitea del musical de Nacho Cano ‘Hoy No Me Puedo Levantar’ y con los que colaboraré remotamente en un futuro próximo para la adaptación de otro famoso musical”, nos explica.

Alejandro, con el grupo onubense ‘The Dreamers’, en el backstage, a punto de salir a tocar en el festival Jump This Gig vol.2 en Öberhausen.

Como músico también ha tocado en la ‘Orquesta Cosmopolitan’, con la que he tocado el clásico repertorio de orquesta de pasodobles, reggaetón, pop y rock, tanto como guitarrista como cantante por numerosos pueblos de Huelva, Badajoz y Sevilla. También ha sido guitarrista con ‘Eiden’, una banda de rock onubense con miembros de las desaparecidas bandas ‘Esencia’ y ‘Sypnos’, que siguen en activo y están a punto de sacar su segundo disco, sin olvidar a ‘The Dreamers’, cuarteto vocal de Doo-Wop, con los que ha tocado alternativamente bajo y guitarra y cantado esporádicamente, no solo por las provincia de Huelva, Sevilla y Cádiz, sino también en sitios como Madrid, Barcelona, Hamburgo u Öberhausen.


Como se puede comprobar, una intensa trayectoria artística digna de admiración, que ahora está desarrollando en Birmingham (Reino Unido), donde se encuentra desde hace unos siete meses. Una experiencia que nos cuenta en esta entrevista para Huelva Buenas Noticias.

En su casa siempre tuvo la oportunidad de relacionarse con la música.

-Alejandro, ¿cómo surge tu interés por la música?
-La verdad es que no tengo una historia inspiradora sobre un momento concreto que me motivase a ser músico. Crecí escuchando en casa a Pink Floyd, Genesis, Peter Gabriel, Los Beatles… Mi padre me regaló mi primera guitarra cuando tenía 12 años y para cuando tuve que decidir qué estudiar tras Bachillerato, la opción que más me atraía era la producción musical, aunque reconozco que me encanta la ciencia y las matemáticas y la astrofísica me rondaban también la cabeza.
Soy una mente inquieta y estoy constantemente buscando nuevos estímulos, por lo que aunque no puedo nombrar una razón específica por la cual decidí dedicarme a la música, puedo nombrar muchos puntos de inflexión, sobre todo grupos o canciones concretas que me han cambiado la forma de entender la música, como The Gates of Delirium de Yes, una pieza de casi 22 minutos de los 70 que destruyó todas las concepciones que yo tenía sobre cómo tiene que ser una canción; Mountains de Biffy Clyro, hit de un trío escocés que demostró y demuestran constantemente que se puede hacer rock que sea a la vez interesante, creativo y comercial; o The Frame de Oceansize, quizá mi canción favorita a día de hoy -aunque eso puede cambiar en cualquier momento-, que me descubrió sonoridades que no conocía y que he intentado integrar en mi estilo personal.

En el Teatro del Mar de Punta Umbría, en el festival EDITA, acompañando el recital de varios poetas jóvenes con música improvisada junto al poeta Enrique García Bolaños y Víctor Delgado Cienfuegos, batería de ‘Los Viernes Reloaded’.

-¿Por qué decidiste irte fuera?
-Los motivos son muchos. Tantos, que no dejo de pensar que tenía que haberme ido antes. Para empezar, me acercaba peligrosamente a los 30 años y seguía sin poder permitirme emanciparme de casa de mi madre. La vida del músico no es fácil en España, y menos en Huelva. Durante mucho tiempo, los locales han tenido que pagar por decreto del ayuntamiento una tasa mensual para poder tener música en directo, aparte de la certificación de insonorización y demás obligaciones típicas de un bar. Esto ha sido nefasto para la música en directo en Huelva.
Por otro lado, el sistema educativo español es ridículo. Yo no puedo presentarme a unas oposiciones ni hacer el máster de educación porque mi grado, al ser extranjero, hay que homologarlo como un equivalente español, pero no existe nada ni parecido en España, así que la homologación es imposible. De hecho, hace algunos años se empezó a dar un FP de sonido en los institutos españoles y supuestamente yo, con una carrera casi totalmente orientada al audio, al no poder homologar, no estoy cualificado para dar clases en ese FP.
En resumen, hay muchas razones por las que me ha costado mucho encontrar trabajo. Si a eso le sumas que tengo buen inglés, que mi grado es de Reino Unido y que la mayoría de la música que me gusta ha salido de allí, la principal alternativa es obvia.

En el Paseo de la Ría, de nuevo con Enrique y Víctor, grabando unas imágenes para un documental de Canal Sur sobre poetas andaluces en el que entrevistaron a Enrique, poeta con dos libros publicados a fecha de hoy.

-¿Cuánto tiempo llevas fuera de España?
-Antes de venirme, probé suerte en Madrid, desde julio del año pasado, pero no tuve mucha suerte. De hecho, confirmé que el problema no es solo Huelva, sino todo el país. Acabé volviendo por Navidad y en enero me planté aquí, así que llevo casi siete meses en Reino Unido.

-¿Cuál es tu lugar de residencia?
-Estoy viviendo en una casa compartida en Birmingham, concretamente, en el barrio de Moseley, conocido entre otras cosas por ser el barrio donde vivió J. R. Tolkien, autor de El Señor de los Anillos. Mi principal destino era Londres, pero la vida allí es demasiado cara para ir sin un trabajo, así que decidí venirme a Birmingham, segunda ciudad más grande del país, y buscar trabajo en Londres desde aquí.

Vive en Birmingham.

-¿Qué haces en Reino Unido?
-Por el momento, tengo un trabajo a media jornada de técnico en una asociación cultural llamada MAC (Midlands Arts Centre), dedicada a las artes escénicas. Manejo todo el equipo de sonido y luces y doy soporte a los artistas que traen sus representaciones a nuestros teatros. Mientras, sigo buscando trabajos a tiempo completo, tanto en Birmingham como en Londres.

-¿Es tu primera estancia en el extranjero?
-Es mi primera estancia permanente fuera de España. Recientemente, he visitado otros países, pero siempre como turista o tocando con algún grupo, como con The Dreamers en Alemania.

-¿Cuál es tu balance de la experiencia por ahora?
-Bastante positiva. En cinco meses que llevo aquí he tenido más entrevistas de trabajo que en el resto de mi vida en España. Y no me han mirado raro cuando han visto en mi CV que he estudiado producción musical. Aquí el arte se respeta como un trabajo más. En España si dices que eres músico te responden “no, me refiero a en qué trabajas”. Por otro lado, aquí hay muchísimos menos niveles de burocracia. Cualquier papeleo es mil veces más cómodo que en España. Aquí he tenido que normalizar mi situación fiscal en el país y ha sido muy sencillo, pero todavía tengo pesadillas de la última vez que intenté cambiar mi vivienda en el censo en Huelva…

Una imagen de la actuación de ‘The Dreamers’ en Alemania. En concreto, en el festival Doo Wop im Norden de Hamburgo.

-¿Cómo es vivir ahí? ¿Es muy diferente a España?
-Mucho. Todo se ve diferente desde aquí. No son tan socialmente avanzados como parecen, aunque igualmente nos llevan años de ventaja. Hay una sensación general de que Reino Unido es un país que ha ganado la batalla al racismo, pero realmente hay un racismo incipiente bastante importante. Véase el Brexit… El problema es que si les dices que hay racismo se ríen porque no se lo creen. Ellos no lo ven. De hecho, en casi todos los formularios para entrevistas de trabajo que he enviado me han preguntado mi raza, que por cierto, ¡aquí no es blanco, sino hispano! En cambio España, donde siempre hay voces racistas, homófobas y retrógradas escuchándose por encima del ruido de fondo, es un país mucho más seguro para todos esos colectivos.
Por otro lado, si a muchos españoles nos parece que España y su política son el hazmerreír de Europa, desde fuera es fácil confirmarlo. Solo hay que comparar las noticias de los grandes medios españoles con cualquier medio extranjero. Por ejemplo, cuando Puigdemont visitó Finlandia y fue apresado durante el viaje de vuelta en Alemania, los medios españoles alababan a la policía alemana por su trabajo con un sesgo en favor del apresamiento que roza más el artículo de opinión que el periodismo. En cambio los medios británicos daban la noticia en un tono mucho más neutral, sin hacer obvia la opinión que prácticamente toda Europa comparte de que España está escorando hacia el fascismo y cuentan la noticia completa, diciendo que Puigdemont no fue apresado en Finlandia porque el comunicado solicitando su captura se envió ni siquiera en inglés, sino en español y para cuando lo hubieron podido traducir ya había cruzado la frontera. Normal que se rían de España. Y así con prácticamente todas las noticias sobre política española. Es triste, pero los medios que mejor dan las noticias de nivel nacional tal y como suceden suelen ser cómicos, como Buenafuente o David Broncano, en vez de periodistas.

Le gustaría encontrar trabajo en Londres. / Foto: universia.es

-¿Qué estás haciendo en estos momentos?
-En mi trabajo no tengo horarios fijos sino que me llaman cuando hago falta, por lo que el número de horas por semana es muy irregular. Esta semana prácticamente no tengo trabajo, así que estoy aprovechando para leer varias novelas de ciencia ficción que me he traído y estudiar. Siempre estoy aprendiendo cosas nuevas. Ahora estoy programando en Python y desarrollando una inteligencia artificial que juegue a juegos de mesa como Carcassonne. Además, mis estudios abarcan la parte técnica de la música, la ingeniería que hay detrás, pero como músico soy autodidacta. Últimamente, estoy estudiando mucha teoría musical, sobre todo orquestación y armonía del siglo XX y quiero agenciarme un piano electrónico porque tengo un nivel muy, muy básico de piano y quiero mejorarlo ya que es un instrumento increíblemente útil para componer y para estudiar teoría musical.

-¿Te has marcado algún nuevo objetivo o reto? 
-Siempre tengo metas marcadas. Estoy buscando trabajo en Londres como ya he dicho, quiero empezar un proyecto musical de rock progresivo y también quiero, en cuanto pueda mudarme a una habitación o una casa un poco más grande, traerme todo el equipo de sonido y grabación que tengo en Huelva para poder seguir con mi actividad como freelance desde aquí tocando con bandas, componiendo bandas sonoras y grabando a grupos de aquí.

Su familia y amigos le apoyan de forma incondicional.

-¿Qué piensa tu familia y amigos de tu aventura?
-El apoyo es unánime. La única pega que me ponen es que debería haberme ido antes, quiero pensar que sin sarcasmo.

-¿Piensas volver a España, a Huelva, en breve? 
-¿Permanentemente? No. Ni en un futuro lejano. No sé dónde estaré en un futuro, pero, en principio, mi intención es encontrar un trabajo en Londres y quedarme allí de forma permanente para forjarme un nombre como ingeniero de grabación y músico de sesión.

-¿Qué es lo que más echas de menos de tu tierra? 
-La verdad es que soy la persona menos patriota del mundo. No soy de los que piensan que “mi tierra es la mejor”. Simplemente es en la que he nacido y vivido, aunque eso no significa que no me gustaría verla mejor de lo que está. Lo cierto es que no echo de menos Huelva ni España. Lo único que echo de menos son las personas, pero igual que puedo coger un avión para ir a verles, pueden cogerlo ellos para venir a verme a mí.

Por su experiencia recomienda salir fuera.

-Para terminar: un mensaje a tus paisanos.
-Normalmente, les diría que, a menos que tengan un trabajo en condiciones, que es raro a día de hoy, que salgan. Que aprendan idiomas, por lo menos inglés, que se vayan a otro país a probar suerte. Que parece más difícil de lo que realmente es. Pero teniendo en cuenta los cambios políticos recientes y los nombramientos del nuevo gabinete de ministros, me atrevería a recomendar que se queden para ver cómo progresa la cosa. España es el hazmerreír de Europa en muchos sentidos, pero es un país fuerte en muchos otros y hay una pequeña posibilidad de que empiece a hacerse valer y a mejorar la calidad democrática del país.



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