Mini

Sara Marín, una onubense que desarrolla la danza como una herramienta espiritual socioeducativa

En constante búsqueda por seguir conociendo las diferentes danzas del mundo, Sara apuesta fuerte por este arte como el mejor medio para encontrarse a sí mismo, ponerse en contacto con el medio y conocer otras culturas.

La joven onubense Sara Marín.
La joven onubense Sara Marín.

Laura Cebrino. Como bien dijo Marta Graham: “Los grandes bailarines no son grandes por su técnica, son grandes por su pasión”. Nacida en Huelva capital, Sara dio sus primeros pasos en el mundo de la danza con tan sólo 7 años. Hasta los 14, estuvo entre alegrías y rumbas, y a partir de los 15, se introdujo en el mundo del baile latino, pisando escenarios y participando en diferentes concursos, eventos y otras fiestas. Con 17, comenzó a impartir clases extra escolares de danza en algunas escuelas, combinándolas con actuaciones y animaciones de índole sociocultural con el Grupo de Animación ‘Entre Bambalines’. 

Sara trabaja en el ámbito de la animación y la formación, llevando la cultura, el teatro, la expresión corporal, la educación socioambiental y la danza como un punto de encuentro.
Sara trabaja en el ámbito de la animación y la formación, llevando la cultura, el teatro, la expresión corporal, la educación socioambiental y la danza como un punto de encuentro.

Durante un año, Sara fue componente del Grupo de Danzas Urbanas Diamonds Dance Crew, participando al mismo tiempo como actriz en varios cortometrajes con Luis Suan y en la CIA de teatro Les Buffons du Roi con la obra ‘Los malos de Willy Tortas’. Tiempo después, Sara dio con un grupo de danza y percusión africana, con quien entabló amistad y mantuvo el contacto para llevar a cabo proyectos en común. Esto, le animó a profundizar más en el mundo de las danzas tradicionales, lo que propició la creación de ‘Kumgang Dance’ un grupo de danza tribal fusión. También surge así Africaña, un proyecto de Masterclass de danza tradicional y percusión, impartido por Sara Marín y Alhaji Barrie.

Sara con algunos de sus alumnos.
Sara con algunos de sus alumnos.

En la actualidad, Sara imparte clases en la Sala Luz Garden Huelva Bienestar, con un nuevo proyecto llamado ‘Un tour por el mundo de las danzas’; además de en Lucena del Puerto y en otras entidades como Amaranda, Tiempo Divertido, el Club de Patinaje de Huelva o el CEIP Virgen del Rocío.




– ¿A qué se debe tu pasión por la danza?
– Para mí es una forma innata de comunicación; bailando se comunica tristeza, alegría, rabia, dolor… Es una forma de transformar las emociones y de liberar tensiones. Además, creo también que es una forma de conectar con el mundo, con el movimiento. Todo lo que se mueve está vivo y todo lo que está vivo, baila.

Sara MarínIglesias (2)
Sara Marín con Luís García en Doñana.

Una vez a la semana voy con Luís García a Doñana. Él lleva trabajando como ornitólogo más de 40 años. Juntos nos vamos a observar, a fotografiar, a disfrutar de la naturaleza; juntos, aprendemos un poco más o un poco mejor sobre el mundo que nos rodea. Así, he podido comprobar que en realidad, todo el mundo baila: los flamencos al buscar alimento parece que taconean, los alacranes parecen bailar sevillanas, las culebras al pinzarse dan vueltas sobre sí mismas, los estorninos crean formas increíbles en sus vuelos… Trabajando rodeada de tanta vida, observando durante horas el mundo tal cuál sucede, se aprenden muchas cosas. Una de las que yo he aprendido es, que si todo baila, cómo no voy a bailar yo…

"Las clases son divertidas, hacemos actividades para conocernos mejor entre todos. Sara siempre nos pregunta cómo nos sentimos y ella también comparte con nosotros cómo está. El equipo siempre se apoya entre sí", son algunas de las declaraciones de sus alumnos.
“Las clases son divertidas, hacemos actividades para conocernos mejor entre todos. Sara siempre nos pregunta cómo nos sentimos y ella también comparte con nosotros cómo está. El equipo siempre se apoya entre sí”, son algunas de las declaraciones de sus alumnos.

– ¿Cómo surgió Kumgang Dance? ¿Cuál es el estilo de danza que se imparte y cómo están organizadas las clases?
– La idea de esta escuela de baile comenzó en el último colegio donde impartí el taller de multibale. Allí tenía plena libertad para adaptar las clases: expresión corporal, miedo escénico, oído musical, trabajo coreográfico en grupo, improvisación, teatro… Fusionábamos todo tipo de música y estilos, y también trabajábamos tanto a nivel grupal como individual. A veces, llamaba a algún compañero para hacer actividades más dinámicas y así trabajar también la psicomotricidad. Viendo la evolución de los pequeños, creí estar haciendo un buen trabajo, así que empecé a darle forma al proyecto.

Seis años después, decidí alquilar una sala que estuviese más adaptada que el gimnasio del colegio, habituándome en la Sala Luz Garden Huelva Bienestar gracias a Ricardo. Desde entonces, los miércoles trabajamos con un grupo de adultos y los jueves con un grupo medio-infantil.

Las edades de los alumnos comprenden una amplia franja: van desde los 5 a los 40 años aproximadamente. Es apto para todos los públicos.
Las edades de los alumnos de Kumgang Dance comprenden una amplia franja: van desde los 5 a los 40 años aproximadamente.

– ¿Cuáles son los objetivos que tienes con tus alumnos?
– Se podría decir que los objetivos que tengo con mis alumnos los marcan prácticamente ellos, aunque lo que siempre persigo es trabajar duro para ayudarlos a romper barreras y a liberarse de lo que les limita, alejándolos de pensamientos tóxicos gracias al baile. Sinceramente para mí, el cuerpo es un mapa, una proyección de lo que hay dentro de él. 

– ¿Te has marcado algún nuevo objetivo o reto de cara a los próximos meses?
– Queremos reforzar la danza como recurso social. Para el próximo curso abrimos otra escuela en Huelva junto con algunos centros escolares y entidades. En este año, hemos creado un vínculo muy afectivo con algunos centros de menores, y sobre todo con chicos africanos. Hemos comprobado que para muchos de ellos tener un punto de encuentro para bailar, les alivia el alma, ya que en sus ciudades y en su cultura, el baile y la música se vive con mucha más cotidianidad. 

Con 'Kumgang Dance', Sara ha tenido la suerte y la oportunidad de compartir la danza con dos grandes amigos y compañeros, Alhaji y Adrián, y con su hermano, Gabriel.
Con Kumgang Dance, Sara ha tenido la suerte y la oportunidad de compartir la danza con dos grandes amigos y compañeros, Alhaji y Adrián, y con su hermano, Gabriel.

Por otro lado, abrimos también una nueva línea de trabajo para mujeres embarazadas, que quieran ser mamá en los próximos meses o que lo hayan sido recientemente. Trabajar con ellas, con sus cuerpos, con el bebé, con el espacio-tiempo y con la relación de los arquetipos femeninos será nuestro núcleo central de trabajo.

– ¿Por qué recomendarías conocer la técnica Kumgang Dance?
– Recomiendo bailar, bailar mucho; ya sea con nosotros o con cualquier otra escuela; en casa o en la calle… Kumgang Dance trabaja muchos aspectos a nivel trasversal, no sólo es danza.

Quien se queda en las clases sabe a lo que viene; estas han sido preparadas con mucho amor por varios motivos: yo amo la danza desde que tengo uso de razón y lo que he aprendido con ella me encanta transmitirlo, así como lo que aún no se, también me encanta que me lo puedan enseñar otros. La danza para mí es diversión; necesitamos divertirnos para conocernos más y mejor. Trabajar la danza en el medio ambiente me ha ayudado mucho a mejorar situaciones y retos. Bailar es conocer otras culturas, es hacer ejercicio, es conocer a otras personas, es emoción al fin y al cabo.

Ha participado impartiendo talleres y realizando espectáculos de danza en congresos internacionales como es el 'Workshop Ibérico' en Portugal, 'Bachata Beach' en Huelva, 'Encuentro Cultural MAD África' en Huelva y la I y II 'Gala Benéfica Huelva con el Sahara'.
Sara ha participado impartiendo talleres y realizando espectáculos de danza en congresos internacionales como es el ‘Workshop Ibérico’ en Portugal, ‘Bachata Beach’ en Huelva, ‘Encuentro Cultural MAD África’ en Huelva y la I y II ‘Gala Benéfica Huelva con el Sahara’.

– ¿Cuál es el balance de tu experiencia hasta ahora?
– Siempre positivo. Si algo me ha frustrado es no poder creer que el aprendizaje es positivo aunque la experiencia haya sido negativa, ya sea por falta de conocimientos o por consciencia. Y es que cuánto más profundizo en la danza o en el medio natural, más me doy cuenta de que no sabemos nada. Creo que aprender a desaprender es muy importante también.

Desde tu escuela y mirando a Huelva ¿En qué sentido crees que puede entenderse vuestro estilo y filosofía como inspirador o único en nuestra ciudad?
– Cualquier persona puede bailar, aún con limitaciones físicas. Como he comentado anteriormente, los objetivos los marcan nuestros alumnos. Nosotros no buscamos la perfección de un movimiento o que todos lleguen al mismo nivel, sino que buscamos la percepción del movimiento, el conocimiento de la danza y de nuestro cuerpo, respetando el ritmo y objetivos de cada uno.

Bailamos un poco de todo; percusión para tomar un poco de tierra; afro, tribal, trance, hindú y sufí para expandir los movimientos y meditar a través de la danza; rumba, música cubana, oriental y flamenco para entender el porqué de nuestras tradiciones; y algo de reggae, dance, hip-hop y urbano para aprender la evolución de nuestras danzas mas originarias.

Para Sara lo más importante es la actitud que se tenga ante la vida.
Para Sara lo más importante es la actitud.

– ¿Hay algún caso especial o anécdota curiosa que quieras compartir con nosotros? 
– Me gustaría hablar de John. Él es uno de los chicos que actualmente forma parte del grupo de Kumgang Dance. John proviene de un centro de menores y aunque entiende poco el español se ha ganado el corazón de todos en cuestión de algunas clases. Él es africano y acude cada jueves a clase. Se ha convertido en el maestro de las danzas africanas. Algunas veces pasa que me mira y comenta “esta canción es de mi país”; se le iluminan los ojos y veo en ellos su fuerza e ilusión. Esto resulta muy contagioso para todos nosotros.

 – ¡Muchas gracias Sara!




Deje un comentario

Su dirección de correo no será publicada.