La diseñadora cachonera Marta García García quiere hacerse con el oro en un concurso internacional en Budapest

Durante el V Campeonato de FP AndalucíaSkills celebrado en Huelva, la joven dejó muy sorprendida a la Reina Letizia, quien se interesó por sus estudios, sus diseños de moda flamenca y su próxima participación en la prueba Europa Skills el próximo mes de septiembre.

Marta García junto a uno de sus diseños.
Marta García junto a uno de sus diseños.

Ana Rodríguez. Marta García García es una diseñadora de moda de 24 años, natural de Galaroza, que el próximo mes de septiembre tendrá la oportunidad de participar en el Europa Skills 2018, una competición a nivel europeo en la que jóvenes de diversos países mostrarán cuáles son sus habilidades profesionales. La onubense, que compite en la categoría Tecnología y Moda, tendrá como compañera en esta prueba, que se celebrará en Budapest, a la extremeña Alicia Martínez, ganadora de la Medalla de Oro en Spain Skills.

A Marta la hemos visto recientemente en los medios de comunicación porque estuvo presente, aunque no concursó por motivos de edad -era para menores de 20 años-, en el V Campeonato de FP AndalucíaSkills, celebrado en la Universidad de Huelva hace unas semanas. García fue la joven que llamó tanto la atención de la Reina Letizia, quien charló animadamente con ella durante un buen rato.

La Reina Letizia charló largo rato con Marta García.
La Reina Letizia charló largo rato con Marta García.

“Fui a Huelva para ver cómo funcionaba la competición, porque a diferencia de mi compañera Alicia no había estado en ninguna. La europea será la primera”, reconoce Marta, quien se siente “muy contenta y nerviosa” ante su próxima visita a la capital húngara.




En Huelva, García confeccionó una falda de diseño propio, siguiendo las mismas indicaciones que tenían las participantes en la competición, pero sin las prisas y el estrés de éstas. La joven sabía que la Reina pasaría a saludarla, pues había sido informada de que Marta estaría en la prueba europea.

A Marta le gustaría dedicarse a la moda flamenca.
A Marta le gustaría dedicarse a la moda flamenca.

Como recuerda la joven diseñadora, “Doña Letizia se interesó mucho por nosotras. Me preguntó que por qué me gustaba la moda flamenca, qué había estudiado, qué salidas tenía y se sorprendió cuando le hablamos del mercado que tiene el sector. Donde ella vive no hay pasarelas de este estilo y, al ser un traje regional, pensaría que había un mercado más cerrado. ¡Cuando le comentamos las exportaciones a Japón se sorprendió! También me preguntó por Budapest: cómo habíamos sido seleccionadas y si sabía lo que iba a tener que hacer. Me llamó la atención que se parara tanto tiempo”.




Participar en la competición europea es todo un premio para esta cachonera que lleva cosiendo desde que era bien pequeñita. Siempre fue muy habilidosa, se le daban bien las manualidades y tenía en su madre a su gran inspiración, ya que ésta siempre había cosido en casa. 

Marta empezó a dibujar sus diseños cuando empezó el módulo medio.
Marta empezó a dibujar sus diseños cuando empezó el módulo medio.

Cuando era una adolescente empezó a hacer piezas para sus amigas y conocidas. Por eso, no es de extrañar que al acabar Bachillerato en el IES San Blas de Aracena, Marta se apuntara en un módulo medio de Confección y Moda, que cursó en el IES Pablo Picasso de Sevilla.

De aquellos comienzos, la joven confiesa que “las primeras cosas que hice fueron costuras manuales, que nos corregían antes de empezar a coser a máquina. Hacía pequeñas cosas, como decoraciones de babis, mantas, talegas para niños… Hice un cojín con una mantita para el sofá dentro que tuvo y sigue teniendo mucho éxito, me lo piden mucho. Uno de los trabajos que tuve que hacer fue crear un traje de flamenca desde cero y dejarlo listo para ponérselo. Cuando lo acabé me gustó muchísimo”, siendo quizá entonces cuando Marta se enamoró de la moda flamenca.

Ha trabajado en Rosa Clará en Sevilla.
Ha trabajado en Rosa Clará en Sevilla.

Pero en su camino se cruzó otra línea: la de novia. En su segundo y último año en el módulo, tenía que hacer tres meses de prácticas en empresa, recalando la onubense en Rosa Clará en Sevilla. Cuando finalizó su periodo de formación se quedó trabajando, formando parte de la plantilla durante año y medio. “Fue una gran experiencia. Las compañeras del taller, que hoy son piezas fundamentales en mi vida, me ayudaron y enseñaron de todo: poner alfileres, coger bajos, arreglos, modificar vestidos… Llegué a tener mis propias novias”, recuerda García.

De hecho, fueron sus entonces compañeras las que la animaron a seguir formándose y avanzando, dada su corta edad. Por eso se inscribió en el grado superior de Patronaje y Moda, también en el IES Pablo Picasso, que actualmente está finalizando. 

Una de sus creaciones, el cojín-manta para el sofá.
Una de sus creaciones, el cojín-manta para el sofá.

En este caso, los conocimientos que ha adquirido la cachonera en estos tres años han resultado mucho más técnicos. Dibujo y patronaje, pero concebidos más a escala industrial, usando incluso programas informáticos, son dos de los contenidos que más ha machado. 

El haber vuelto a las aulas también ha permitido a García participar en Europa Skills 2018, pues ha sido su escuela la que la ha seleccionado para acudir a esta prueba por parejas junto a su compañera, y alumna del mismo centro, Alicia Martínez.

Ahora hace prácticas en María Castaña.
Ahora hace prácticas en María Castaña.

Lo que espera a estas dos jóvenes diseñadoras en Budapest aún es una incógnita. En la capital húngara les dirán cuáles son los detalles del proyecto que tendrán que llevar a cabo. Mientras tanto, hasta septiembre sólo les queda ensayar, elaborando distintas piezas de maneras diferentes para ver cómo funcionan como equipo de costura.

Otro de los escollos que tendrán que salvar es el del idioma. Por eso, Marta tiene pensado dedicar también el verano a estudiar inglés, para poder comunicarse mejor con compañeros y profesores durante la prueba.

Por otro lado, Marta está realizando actualmente prácticas en la tienda sevillana de moda flamenca María Castaña, lo que le está haciendo interesarse cada día más por este tipo de diseño.

En este sentido, García reconoce que “para el traje de flamenca soy muy clásica. Me encantan los adornos, los encajes, pero no los trajes con transparencias. No me gusta innovar en ese aspecto. Voy todos los años a Simof y me encanta, pero me gusta trabajar con trajes que yo misma podría ponerme, trajes cómodos para llevar a ferias, entallados, con volumen y clásicos, que se puedan poner en cualquier evento”.

El sueño de Marta es tener su propia firma de moda.
El sueño de Marta es tener su propia marca.

Cuando vuelva de Budapest, la joven onubense tiene previsto ponerse “en serio” con la moda flamenca y presentarse a pasarelas como Simof, Doñana Flamenca o We love flamenco con el deseo de ser seleccionada. 

Y es que su sueño es dedicarse a la confección a medida -por eso le gusta denominarse “costurera” más que diseñadora- y hacer trabajos únicos y personales que satisfagan los deseos de sus clientas. “Me gustaría algún día tener mi marca y dedicarme a ella como modista. Voy a luchar para que sea posible”, asegura la cachonera.

Mientras va cumpliendo sueños, Marta García se prepara para su primer gran concurso internacional, una prueba en la que seguro dejará en muy buen lugar el nombre de su flamenca tierra. ¡Suerte Marta!




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