El Rociíto de Hinojos, una gran romería en miniatura

Los días 5 y 6 de mayo, la localidad celebra una de sus tradiciones más entrañables en la que los niños son los protagonistas de un particular cortejo que cuenta ya con más de ocho décadas de historia.

Hinojos celebra su Rociíto 2018 los días 5 y 6 de mayo.
Hinojos celebra su Rociíto 2018 los días 5 y 6 de mayo.

HBN. Cada año, con la llegada de la primavera y la cercanía de la romería del Rocío, Hinojos se viste de gala para celebrar una de sus tradiciones más antiguas y originales. Recibe el nombre de Rociíto y es una fiesta infantil en la que los más pequeños de la localidad toman sus calles, ataviados de flamencos, emulando la celebración de la romería de los mayores.

Este año, el Rociíto se celebra los días 5 y 6 de mayo, por lo que en el municipio ya está todo listo para disfrutar de estas dos entrañables jornadas. Como explica Nieves Díaz Morales, secretaria en la Junta Directiva de la fiesta -la cual no está vinculada a ninguna hermandad, asociación o entidad-, ésta nació con la Guerra Civil, en torno al año 1937-38.

Los niños portan los estandartes adaptados a su tamaño.
Los niños portan los estandartes adaptados a su tamaño.

“Por entonces, muchas carretas no iban al Rocío y una señora de Triana, conocida como Carmen ‘la trianera’, que vivía en el pueblo con su marido, que era de aquí, tomó la iniciativa de hacer una pequeña fiesta con unos niños. Hicieron estandartes de papel y fueron en burro, con el costo, a una finca cercana. A raíz de ahí se instauró la tradición del Rociíto”, explica Nieves.




Desde hace más de 80 años, esta costumbre se ha conservado casi intacta en Hinojos, aunque sí es cierto que los materiales se han ido mejorando. “La primera carreta llevaba ruedas de bicicleta y se hacían con papel y se pegaban con harina y agua“, recuerda divertida Díaz Morales. Con el tiempo, los niños que fueron protagonizado el Rociíto se hicieron con estandartes, charrés, carros y carretas de más calidad, hasta alcanzar el gran nivel que reina en la actualidad.

Antonio Naranjo y María Medina son los hermanos mayores este 2018.
Antonio Naranjo y María Medina son los hermanos mayores este 2018.

Este 2018, como manda la tradición, la fiesta comenzará con el rezo del rosario por parte de los niños el sábado 5 de mayo. Los pequeños, cuyas edades abarcan hasta aproximadamente los nueve años, iniciarán a las 19.0o horas un recorrido con el estandarte por las calles de la localidad, que tendrá su punto de partida y finalización en la casa de los hermanos mayores, en esta ocasión de la hermana mayor, María Medina Ortiz, de cinco años.




En este sentido, para Nieves Díaz esta edición de la fiesta es muy especial, porque los hermanos mayores son su nieta, ya citada, y su sobrino nieto Antonio Naranjo Díaz, de seis años. “Son los biznietos de mi padre, que tiene 92 años, y fue pionero en el Rociíto”, recalca la hinojera.

Continuando con el programa, ya el domingo, sobre las 10.00 horas, arrancará la romería. Los niños, con sus trajes de flamenca, de corto, chaquetillas, flores, etc. darán vida a un cortejo en el que no faltarán insignias, banderas, estandartes y varas que desfilarán delante del Simpecado, portado en una carreta de bueyes en miniatura, siendo una réplica exacta de la carreta de madera de la Hermandad del Rocío de Hinojos, tan conocida por su estilo neoclásico y su bicromía blanca y azul.

La carreta del Rociíto es réplica en miniatura de la de la Hermandad del Rocío de Hinojos.
La carreta del Rociíto es réplica en miniatura de la de la Hermandad del Rocío de Hinojos.

Tras la carreta, entre 20 y 40 carrozas y charrés con tractores, caballos, remolques… adaptados a la medida de los más pequeños. Un despliegue de originalidad y simpatía que recorrerá las calles de Hinojos durante la jornada del día 6 de mayo.

Al mediodía, según indica Nieves Díaz, el Simpecado se recoge en una casa de la calle Almonte, una tradición con más de ocho décadas. Entonces se inicia la peregrinación a los pinares de Hinojos, donde se lleva a cabo una convivencia campera entre niños y familiares.

Después del almuerzo, se reanuda el cortejo por las calles de la localidad hasta la casa de los hermanos mayores, en la que se ofrece el famoso chocolate al que están invitados todos los niños de Hinojos.

Los pequeños de Hinojos se sienten rocieros.
Los pequeños de Hinojos se sienten rocieros.

La organización del Rociíto es tarea cada año de la Junta Directiva de la fiesta junto a los hermanos mayores y sus familiares, contando siempre con la colaboración del Ayuntamiento de Hinojos, la Policía Local y la Hermandad del Rocío de Hinojos.

Y es que cuando Carmen ‘la trianera’ falleció en 1991 dejó encomendada la labor de mantener el Rociíto, siendo la citada Junta Directiva la que se encarga de preservar este legado. “Nuestro cometido es organizar la fiesta, buscar el día de celebración, hacer el sorteo de hermanos mayores, indicarles a éstos lo que tienen que hacer, etc.”, asegura Nieves. 

Sin embargo, la existencia y preservación de esta tradición es mucho más. Es la manera en la que la localidad onubense ha logrado inocular en su población, desde la más tierna infancia, esa devoción a la Virgen del Rocío, ese sentimiento de ser rocieros. Una sensación que los pequeños de Hinojos volverán a experimentar este fin de semana, cuando sean protagonistas de su propia romería.




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