Deshumanización

Ya no necesitamos a Dios, somos nosotros los “dioses”, pero precisamos seguir dominado a nuestra especie a base de haber creado otra forma de esclavitud, esa que anula tu pensamiento.

Camino_de_la_deshumanizacion-b6ffdBenito A. de la Morena. “Vivir no es sólo existir, sino existir y crear, saber gozar y sufrir, y no dormir sin soñar. Descansar es empezar a morir” Gregorio Marañón. 

Esta excelente frase del insigne literato español, me ha animado a escribir en esta tarde apagada por la lluvia y en la que el sol no ha querido brindarnos sus rayos motivadores y el tema elegido, quizás por el grisáceo color del cielo, ha sido “deshumanización”. 

¿Podemos considerar que el ser humano se está deshumanizando? Si ahondamos en periodos primigenios de hace cuatro mil años adelante, civilizaciones como los aztecas, mayas, incas egipcios, por mencionar algunas a modo de ejemplo, consideraban la vida ajena como algo secundario y las ofrendas a sus dioses eran la sangre de sus enemigos. La esclavitud fue tomando cuerpo y el dominio con armas de hierro, hicieron sucumbir a quienes las usaban cobre como defensa, promoviendo la investigación “científica” y el desarrollo industrial armamentístico de la época.


Los esclavos eran un codiciado bien y la expansión de los “poderosos” por conseguir territorios fueron haciendo sucumbir otras civilizaciones y así los romanos dominaron Europa y Asia acabando con los imperios griegos, persas… que anteriormente ejercieron su dominio y así se iba aumentando el imperio y sus emperadores, en nombre de sus respectivos dioses, toleraban e incluso promovían, los genocidios cometidos.

Los Césares de antaño, dieron paso a los nuevos “césares” del medievo, quienes con sus conquistas sofocaban las reacciones de los pueblos oprimidos, haciéndolos sucumbir con las nuevas armas que el desarrollo armamentístico de la época propiciaba, con el beneplácito de las religionesdel momento; católica en una época de triste recuerdo, islámica en periodos más recientes y que aún sigue latente, o bajo un supuesto ateísmo que potencia matanzas bolcheviques bajo la oscura verdad de poner el poder en manos del “pueblo”.

Y así sigue la historia hasta periodos muy cercanos, donde personajes como Hitler marcan un después, que no un antes, hasta que a las 8:15 de la mañana de un 6 de agosto de 1945, “Little Boy”, una bomba de uranio-235 de 4.400 kilogramos de peso, 3 metros de longitud, 75 centímetros de diámetro y una potencia explosiva de 16 kilotones(1600 toneladas de dinamita)fue lanzada en Hiroshima acabando con la vida de, aproximadamente, 140.000 personas.


Hoy, dicen los “entendidos” que la bomba de hidrógeno que Corea del Norte afirma haber probado con éxito, tiene una potencia infinitamente superior a la atómica empleada en Hiroshima y Nagasaki; ¡que no tendrán en reserva americanos, rusos o chinos!

Ya es de noche, parece que ha menguado la lluvia, pero eso no me impide seguir pensando en que la deshumanización no es sólo permitir que, en plano siglo veintiuno, hayamos inventado otras maneras de adquirir poder con menos destrucción de infraestructuras, de doblegar voluntades mediante la información subliminal intencionada, de desarrollar ingeniería industrial para mejorar armas de destrucción masivas con las que aniquilar a aquellos que decimos también las poseen; o para potenciar la ingeniería genética, con el infantil deseo de convertirnos en inmortales y superar así el umbral biológico con el que hemos nacido.

Ya no necesitamos a Dios, somos nosotros los “dioses”, pero precisamos seguir dominado a nuestra especie a base de haber creado otra forma de esclavitud, esa que anula tu pensamiento, esa que te impide seguir razonando, para que no te des cuenta que “Vivir no es sólo existir, sino existir y crear, saber gozar y sufrir…” y despiertes del sueño inducido.



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