Buscan testimonios para el proceso de canonización del sacerdote Paco Girón

La Asociación Pro Canonización de Paco Girón nombrará esta semana postulador para la fase diocesana de la causa a Teodoro León Muñoz, quien será el encargado de recabar todos los testimonios que acrediten la argumentación para la beatificación.

Huelva recuerda a la figura de Paco Girón.
Fotografía del sacerdote Paco Girón.

A.R.E. / HBN. ¿Era Paco Girón Santo? Cuando falleció el 15 de enero de 2009 en Higuera de la Sierra, voces en toda la provincia de Huelva se elevaron al grito de ‘Paco Santo, Paco Santo’. Fue tal aquel clamor, que el obispo de la Diócesis onubense, José Vilaplana, solicitó la recogida de información y testimonios sobre aquel sacerdote de barrio. Contenidos a los que más tarde el también cura Ángel Manuel Rodríguez Castillo dio forma en el libro Paco Girón, notas para una biografía.

Quienes lo conocieron aseguran que era un hombre muy especial. Así lo reconocía en uno de sus artículos para HBN Juan García Muñoz: “tenía el don de la curación, si no del cuerpo, sí del espíritu. Transmitía paz y alegría a aquellas personas postradas y deshechas. Del cuerpo, ya se ocupan otros, decía”.

Quizá por su entrega a los demás y por su condición de hombre bueno, más allá de su vocación de sacerdote, desde su fallecimiento las peticiones para hacerlo ‘Santo’ no cesaron en encuentros, diálogos y artículos de prensa en su memoria.


Por ello, un grupo de onubenses solicitó al Obispado de Huelva que abriera un Expediente de Beatificación, cosa que lograron, iniciándose así un proceso que desde 2014 ha ido dando pequeños pasos.

El obispo de Huelva, José Vilaplana.
El obispo de Huelva, José Vilaplana, ha apoyado la causa desde el principio.

Constituyeron un ente jurídico para promover el citado proceso: la Asociación Pro Canonización de Paco Girón, contando con la implicación del vicario diocesano Francisco Echevarria. El acta fundacional de la entidad se firmó y sus estatutos se aprobaron el 14 de enero de 2017 en la misma iglesia donde Girón ejerció su labor como sacerdote, la parroquia de San Pablo.

Una vez constituida como Asociación Privada de Fieles y tras inscribirse en el Registro de entidades religiosas del Ministerio de Justicia, la entidad avanzará un poco más en su objetivo el próximo 13 de abril. Para esta fecha, sus miembros han sido convocados a un pleno extraordinario para nombrar postulador para la fase diocesana de la causa al doctor en Derecho Canónico y diplomado en Jurisprudencia de la Rota Romana, Teodoro León Muñoz.


El postulador será el encargado de recabar todos los testimonios que acrediten la argumentación para la beatificación y redactar el conocido como libelo de demanda en solicitud de la apertura del proceso de canonización de Paco Girón.

Manuel Galán ha sido la persona que ha encabezado el encuentro.
El presidente de la Asociación, Manuel Galán.

Cabe recordar que este largo proceso cuenta con varias etapas. La Asociación está avanzando en la primera, que es el nombramiento como Siervo de Dios. Para ello, el obispo diocesano, en nuestro caso José Vilaplana, y el postulador de la causa, que si los asociados lo aprueban será Teodoro León Muñoz, piden iniciar el proceso de canonización y presentan a la Santa Sede un informe sobre la vida y las virtudes de la persona que postulan. Si el Vaticano da el visto bueno, se concede el Decreto de ‘Nihil obstat’ y el obispo diocesano dicta el Decreto de Introducción de la Causa del entonces Siervo de Dios.

El nombramiento como Venerable sería el siguiente paso, y en este punto, se valorarían, entre otros aspectos, tanto los testimonios de las personas que conocieron al Siervo de Dios como los escritos del mismo. Si se supera este proceso, se inicia el de beatificación y, finalmente el de Santo, siendo en ambos imprescindible demostrar que el Venerable y Beato obró milagros.

“La beatificación una cuestión que sabemos que no es fácil, pero estamos seguros que con el apoyo de todos podremos lograrlo, porque ilusión y voluntad no nos falta”, afirma el presidente de la Asociación, Manuel Galán Moya.

Una tertulia sobre la figura de Paco Girón ha centrado los actos conmemorativos.
Uno de los numerosos actos celebrados estos años en torno a la figura de Paco Girón.

En esta primera etapa diocesana y documental, la Asociación ha hecho un llamamiento a la sociedad onubense, a las personas que conocieron y trataron con Paco Girón, para que compartan con los demás la singularidad de su vida, virtudes y valores, ayudando así a esta causa.

“En breve se comenzarán por parte del diácono de la Diócesis, Enrique Borrego, a recibir los testimonios de tantas personas que quieren manifestar oficialmente la huella de Dios que Paco dejó en sus vidas”, aseguran desde la entidad pro canonización.

Asimismo, en cuento a los posibles milagros realizados por el sacerdote, Muel Galán comenta que “no hemos registrado milagros reconocidos, aunque hay gente que habla de curaciones especiales que aún no han sido investigadas. Paco fue un hombre especial, pero necesitamos que lo manifiesten y testifiquen. Es algo muy justo”.

En este sentido, desde la Asociación se pondrán documentos a disposición de las personas que deesen dejar constancia de su experiencia vital con Paco Girón, apoyando de este modo un proceso que no ha hecho más que comenzar.

El libro es un tributo a la memoria de Paco Girón.
Dibujo de Paco Girón.

Pueden entrar en contacto con la Asociación a través del correo electrónico: asociacion.pgiron@gmail.com

¿Quién fue Paco Girón? Francisco Girón Fernández (Sevilla, 1923 – Higuera de la Sierra, 2009) fue un hombre con vocación tardía. De joven ya dejó patente su creatividad y sus ganas de vivir. Era el que animaba a sus amigos a hacer cosas, quien organizaba partidos de fútbol, bailes de máscaras, corridas de toros, excursiones en burro… “Él siempre despotricaba del sillón, decía que coartaba la actividad de la personas”, afirma Ángel Manuel Rodríguez Castillo.

Girón estudió Derecho en la Facultad de Granada, tras lo cual inició la oposición a abogado del Estado, aunque tras el fallecimiento de su padre debió hacerse cargo del negocio familiar. Fue entonces cuando sintió la llamada del sacerdocio. Como destaca Manuel Galán, “dejó la abogacía, el patrimonio familiar con las empresas que llevaba, dejó a su novia…”, todo ello tras leer en el libro ‘Mar adentro’ una página que hablaba del Evangelio. Entonces “se sintió llamado y se planteó irse a Salamanca a estudiar para ser sacerdote”, explica el presidente de la Asociación.

Estudió en el seminario de vocaciones tardías, en la Universidad Pontificia de Salamanca, siendo ordenado sacerdote el 13 de abril de 1963 por el primer obispo de Huelva, Pedro Cantero Cuadrado, realizando su primera misa en su pueblo de Higuera de la Sierra.

El alcalde de Huelva entregó a Girón en 2002 la Medalla de Huelva a la Solidaridad.
En 2002, Paco Girón recibió la Medalla de Huelva a la Solidaridad.

En 1975 fue nombrado primer párroco de la parroquia de San Pablo de Huelva, en la barriada de Fuentepiña, ejerciendo desde entonces en esta iglesia su labor pastoral junto a los sacerdotes Manuel Martín de Vargas, Manuel Salazar Monge, Pedro Carrasco Chacón y Eugenio Lobo Conde.

Fue director espiritual del Seminario de Huelva, alternando esta misión con la de juez eclesiástico, vocal del Consejo de Administración y director de la Comisión Económico-social de la Diócesis. Más tarde fue nombrado pro-vicario general y vicario episcopal de la zona Sur, ejerciendo otras responsabilidades de carácter diocesanas y pastorales, como delegado del clero, miembro del Consejo del Presbiterio y arcipreste de Huelva.

Fue muy amplia su labor en los Institutos Masculino y Femenino de Huelva como profesor en el nocturno y director espiritual de ambos institutos. Y en 1991 le nombraron consiliario del secretariado de cursillos de cristiandad.

“Cuando se habla de la crisis religiosa, las clases de Paco en el instituto estaban siempre llenas. Cuando se rechazaban templos y educación religiosa, él hablaba del Dios de la vida y trataba de potenciar las posibilidades de ser que tiene la juventud. Siempre optaba por el crecimiento personal del ser humano”, recuerda Manuel Galán.

Casa Paco Girón, donde también está disponible el folleto para inscribirse en la asociación.
Casa Paco Girón, donde también está disponible el folleto para inscribirse en la Asociación.

Autor de dos libros, Lo que mis ojos han visto y Mis amigos santos, en los que dejó por escrito su visión de Dios y su manera de hacer pastoral de calle, Girón fue un hombre muy comprometido con la sociedad. Por ejemplo, promovió la Cabalgata de Reyes Magos de Higuera de la Sierra y la residencia de ancianos ‘Hogar Virgen del Prado’, actividades para las que organizaba sus conocidos festivales taurinos.

Además de colaborar con un amplio abanico de entidades, fue el promotor de la Casa que lleva su nombre, un proyecto, ya una realidad, que contribuye a la inserción sociolaboral de jóvenes que necesitan un hogar.

Siendo una persona tan querida, y sin cuya labor no podría entenderse el último medio siglo de historia de la Diócesis de Huelva, fueron varios los reconocimientos que se le otorgaron. Entre ellos, la Medalla de Oro de Andalucía en 2008, la Medalla de Huelva a la Solidaridad en 2002, o la calle que lleva su nombre desde 2006 en Higuera de la Sierra.

Una de las bellas estampas de la Cabalgata de Higuera.
La Cabalgata de Higuera, uno de sus legados.

Su mensaje. Pero si por algo se caracterizó siempre Paco Girón fue por su humildad y su calidad humana. “Fue un hombre santo, un testimonio de fe constante, un sacerdote ejemplar, de pastoral de calle. Paco ya hacía lo que el Papa Francisco predica ahora. Él caminaba junto a los seglares, estaba al lado de las clases más desfavorecidas, transmitía cercanía a los enfermos, los visitaba en los hospitales… Era un hombre que amaba la vida y ha dejado una huella fuerte y trascendente en todos los que lo conocieron”, afirma el presidente de la Asociación Pro Canonización de Paco Girón.

También Juan García Muñoz hablaba del sacerdote en los mismos términos: “Paco fue un testigo privilegiado del amor de Dios. Nos enseñó con su entrega desinteresada y sin horas, que sólo el servicio nos hace felices, él lo era. Porque sólo si “nos aficionamos” a darnos, a entregarnos sin reservas, experimentaremos que sólo el amor merece la pena. Y que sólo desde el amor y el “querer con toda el alma”, como nos decía tantas veces, experimentaremos al Dios de Jesús”.

La concentración se celebrará el sábado 12 de septiembre.
Girón sentía pasión por Higuera de la Sierra.

No es de extrañar que todos le conocieran, respetaran y quisieran, por su desbordante amor y compresión. Girón no hacía excepciones ni distinciones. Con todos se paraba, para todos tenía una sonrisa amable o una palabra de consuelo. A todos animaba a vivir con intensidad porque “la vida”, decía, “es un acontecimiento apasionante. La vida es abrirse”.

El sacerdote predicaba que la plenitud se alcanzaba a través del crecimiento personal, siendo “el centro de la existencia el tú, y no el yo. Lo decía abriendo posibilidades, invitando al crecimiento, no como mandato, como necesidad para ser feliz”, explica Manuel Galán. Además, añade: “a las personas que convivimos con él nos enseñó a situar la fe más allá de creencias y devociones, buscando la experiencia de encuentro a través del compromiso con el hombre de nuestro tiempo”.

En resumen, Paco Girón fue un hombre que dejó huella en varias generaciones de onubenses, una huella de amor y testimonio de Dios. Ahora son ellos quienes tienen una obligación con aquel sacerdote de la parroquia de San Pablo: abrir su corazón para narrar sus vivencias con él y conseguir que el clamor que inundó Huelva cuando falleció, aquel ‘Paco Santo’, sea, dentro de unos años, una realidad.



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